¿Por qué las tierras fiscales no son distruibuídas gratuitamente entre la gente?
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¿Por qué en mi país Argentina, no sé en los otros países, no entregan tierras fiscales a la gente para que pueda establecerse, autoabastecerse y producirlas?
Aunque sin esperar una respuesta al tema planteado, la puedo dar de forma sencilla. La razón por la cual los gobiernos prefieren a las personas en las ciudades es porque las tierras prefieren explotarlas las empresas, además por la mano de obra les conviene muchísimo más ya que es más barata porque la gente dependería de las empresas, pues de ser campesinos y productores pasan a ser asalariados, así abunda la mano de obra, y como dije, se vuelve más barata para las empresas.
Pero esto es negativo en unas cuantas cosas, aumento de la desocupación, aumento de la delincuencia y la inseguridad, y además para un futuro, improductivo para el país, ya que la gente se vuelve menos culta y de poco genio, acostumbrándose a depender del Estado, cada vez menos familias ya que las masas viciosas y dependientes prefieren evadir los compromisos, disminuiría la población, y habría más desobediencia civil.
Y visto esto desde mi perspectiva, es un hermoso proyecto de los poderosos con su idea de ser absolutos gobernantes, acaparadores de la producción en manos de unos pocos, y sometedores de las voluntades de las masas, haciendo de ellos como unos servidores asalariados, quedando todo el progreso y el capital en manos de los gobernantes que serían los dueños del capital, de las empresas y de la producción.
Por ello, mi pedido es, que se acabe este propóstio, y que el Estado sea propiedad del pueblo, que los gobernantes sean servidores del pueblo, y que el Estado no sea un instrumento de poder y de expropiación de los bienes de la humanidad. Pocos me oirán.
Fundamentalmente por dos cosas: por el sistema económico en el que nos movemos, donde prima el reparto desigual de la riqueza; y por la propia condición humana, llena de egoismo y falta de solidaridad.
En España se intentó durante la II República hacer un reparto más justo de la propiedad de la tierra y mira como acabó.
Por ello, mi pedido es, que se acabe este propóstio, y que el Estado sea propiedad del pueblo, que los gobernantes sean servidores del pueblo, y que el Estado no sea un instrumento de poder y de expropiación de los bienes de la humanidad. Pocos me oirán.
España S.A.
En una compañía con forma jurídica de S.A. ‘los que mandan’: el consejo, es responsable ante la junta de accionistas, algo que muchas, muchas empresas parecen haber olvidado: los únicos dueños de una empresa, los verdaderos propietarios, son los accionistas, y su junta es el máximo y absoluto órgano de Gobierno. Parece que en España eso no se ha olvidado: nunca se ha sabido.
‘España no es una S.A.’ dirán, ¿no?. Los impuestos que pagan las españolas y los españoles son los ingresos de mantenimiento de la empresa España, y la ciudadanía sus accionistas. El PIB lo que esa compañía factura y la suma de los saldos de sus cuentas más lo que se repone el cashflow. El Gobierno es su consejo de administración, el primer ministro o presidente del Gobierno su CEO, y el Jefe del Estado el presidente. Un Estado del siglo XVII no era una empresa porque había un único dueño que era juez y parte, y se decía legitimado por Dios; un Estado del siglo XXI lo es, aunque sus administradores no lo admitan y su plantilla lo ignore.....(y sigue)
fuente: http://lacartadelabolsa.com/leer/articulo/espana_s.a
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Yo solo tengo una razón sobre el porqué no se hace. La misma razón que tengo para tratar de entender el como podemos tener a personas sin techo con tantos pisos vacios sin uso. Y es: "La Picaresca Humana". El más listo siempre tratará de acumular toda la riqueza posible a costa de los menos listos. Además todo el mundo, los que lo tienen todo y los que no tienen nada, se creería con el derecho a obtener algo del estado. Algo al respecto puede hacerse, pero es muy complicado, hay que tener claro que el ser humano tiende a corromperse por la avaricia y nunca se conforma con lo que tiene, siempre desea más. Está en nuestra propia genética como especie.