La emboscada de Tapae (año 87 d.C)

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Cayo Lelio
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Año 839 ab urbite condita. Tito Flavio Domiciano, emperador de roma, es informado de que la provincia romana de Moesia (actual Serbia) ha sido atacada por un cabecilla de los dacios, un tal Diurpaneo, bajo las órdenes del rey Duras. Diurpaneo, junto con los nobles dacios Diegis y Vezinas, ha cruzado el Danubio y ha saqueado varias aldeas y pueblos, sembrando el terror y la confusión. Además, el legatus Gayo Opio Sabino ha resultado muerto durante el ataque, dejando la provincia de Moesia totalmente desprotegida. Las fronteras del imperio son cada vez menos seguras y la situación se agrava. Los partos presionan en Oriente y los dacios, junto con los sármatas, los roxolanos y los bastarnas amenazan con hacer tambalear los cimientos de una Roma herida por el descuido y la paranoia de Domiciano, el gran Dominus et Deus.

Año 841 ab urbite condita. El emperador Domiciano toma la decisión de invadir Dacia y acabar de una vez por todas con la insolencia bárbara. Envía así a su prefecto del pretorio, Cornelio Fusco, al mando de 5 legiones (no hay consenso acerca de este dato; se barajan otros números: 4 ó 6 legiones), un cuerpo de tropas auxiliares y 5 cohortes de de la guardia pretoriana que nunca había sido derrotadas en batalla. Entre esas 5 legiones se encontraba la V Alaudae, creada por el emperador Julio César 139 años antes. Esta legión estaba formada por nativos de la Galia Transalpina y participó valientemente en la guerra de las Galias y la caída definitiva del líder galo Vercingétorix. Se piensa que el origen de su nombre se debe a la costumbre de los galos, entre los cuales esta legión fue reclutada, de usar alas de alondra en sus cascos. Otras corrientes afirman que fue así llamada por la cimera en forma de cresta de alondra que adornaba el casco de los legionarios. Además, fue la primera legión romana en sustituir el toro por el elefante en su estandarte debido, según se dice, a una valiente carga contra elefantes en la batalla de Tapso (año 46 a.C) durante la guerra civil que llevó a Julio César a hacerse con el poder.

El objetivo de Cornelio Fusco es llegar rápidamente a la capital de la Dacia, Sarmizegetusa, y someterla a un intenso asedio que permita conseguir la victoria, ya sea por hambre o sed, y calmar los ánimos del emperador al tiempo que asegura las fronteras de Moesia. Los romanos avanzan hacia la ciudad de Tapae, antesala de Sarmizegetusa, la cual está protegida geográficamente por el valle de Tapae, rodeado de montañas y densos bosques. Llegados a este punto, Cornelio Fusco tiene dos opciones: puede rodear el valle y demorar el asedio varias semanas, o bien puede arriesgarse atravesar el valle con sus legiones y así ahorrar un valioso tiempo que le permitirá acabar cuanto antes con la rebeldía dacia. A pesar de las advertencias recibidas acerca de la peligrosidad de la maniobra, Fusco decide entrar en el valle. 

Diurpaneo, Diegis, Vezinas y otros jefes germanos aguardan escondidos en las alturas del valle. La densa vegetación les proporciona un escondite inmejorable para atacar a los romanos. Además, Diurpaneo cuenta con la mejor caballería posible: catafractos sármatas. Días antes, el cabecilla dacio ha ordenado cortar la base de todos los árboles del valle inmediatos al estrecho camino que deben seguir los romanos para llegar a Tapae, utilizando largas cuerdas para asegurar una buena sujección antes de la emboscada. Para Diurpaneo, nada podía salir mal. La idea no había sido suya, aunque era realmente ingeniosa. Él simplemente se limitó a emular la estrategia con la que los queruscos, al frente de Arminio, habían derrotado a los romanos comandados por Publio Quintilio Varo en la batalla de Teutoburgo, casi 80 años antes. 

El silencio en el valle es absoluto. Las legiones, inquietas, avanzan por el valle en formación, disciplinados. También entra la caballería y los carros de suministros.

Los árboles del valle empiezan a moverse y a caer sobre los legionarios romanos, causando una gran confusión y numerosas bajas. Se oyen gritos a lo lejos. De las entrañas del bosque aparecen miles de fieros guerreros germanos que se abalanzan sobre los aturdidos legionarios, haciendo que dos de las legiones, entre las que se encontraba la V Alaudae, quedaran aisladas del resto. Los dacios, diestros en el combate cuerpo a cuerpo, usan la falx, una poderosa espada curva de gran tamaño que clavan en los escudos y cascos de los legionarios romanos, haciendo de su armadura una medida inútil para defenderse. Una vez sin defensa, la mayor longuitud de la falx, en comparación con las gladius romanas, se encarga del resto, hiriéndoles en sus brazos y piernas desnudos (la armadura para proteger las extremidades fue añadida un tiempo después). Una vez heridos, los legionaros romanos son rematados por las sicae, una espada similar a la falx, pero de menor longuitud. Al mismo tiempo, la caballería romana, en un intento frustrado por salir del valle, es alcanzada por los catafractos sármatas.

Cornelio Fusco no da crédito a lo que ve: ha cometido un error fatal. En un intento de salvar la situación, ordena a la guardia pretoriana, invicta, que intervenga en la contienda. No tiene tiempo de lamentarse mucho más, pues su caballo es alcanzado por una lanza y, una vez en el suelo, es atacado por los soldados de Diurpaneo, los cuales acaban con su vida. Mientras tanto, la gloriosa legión V Alaudae, hija del gran Julio César, es aniquilada y despojada de sus estandartes. La guardia pretoriana es derrotada también, y con ella, su impecable trayectoria.

Roma ha sufrido una humillación sin parangón. Los fantasmas de Teutoburgo recorren el valle de Tapae, repleto de cadáveres romanos. Los estandartes de la V Alaudae están en manos de los dacios y serán utilizados como trofeo en las vitrinas del palacio del rey Duras. Dos legiones romanas han sido fulminadas, y con ellas el orgullo y el poder de Roma.

Diurpaneo, considerado como un héroe dacio ante los incrédulos ojos germanos, empezó a ser conocido entonces como Dekebal (fuerte como diez hombres), convirtiéndose finalmente en Decébalo. Decébalo sucedió a Duras como rey de Dacia y mantuvo a los romanos a raya durante mucho tiempo, consiguiendo pactos de no agresión (segunda batalla de Tapae contra Tetio Juliano) que incluyeron pagos en oro, plata e incluso arquitectos e ingenieros romanos para embellecer y mejorar sus ciudades.



 


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Me sonaba la batalla de Tapae por la de Trajano, pero al parecer hubo 4 o 5 en la misma zona llamadas igual. No conocía esta gran derrota romana. Sobre el dato de las seis legiones. ¿La fuente es fiable? No se, me parece un ejército inmenso para caer en una emboscada y que esta batalla tampoco trascendiera tanto. Los romanos eran buenos propagandistas, pero hay que admitir que cuando recibían una soberana paliza (Cannas, Teutoburgo, Carrae...) solían airearlo. A veces hasta magnificándo su propia derrota según el aire político del momento y a quién interesara derribar. 

 


Cayo Lelio
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Es el dato que más me ha costado encontrar, ya que no hay consenso al respecto: algunos dicen que fueron 4, otros dejan la cifra en 5 y 6 legiones. Me he centrado más en la V Alaudae por lo que suponía la humillación de que se apropiaran de sus estandartes. Estoy de acuerdo con lo que dices, sobre todo en los 15 años de Domiciano en el poder. Cuaquier legatus que destacara política o militarme era liquidado sin más, por tanto el mando militar muchas veces estaba compuesto por gente muy incapaz. Además, si había una gran derrota, como la de Tapae o Teutoburgo, se recurría a esconder la derrota detrás de unos días de juegos y combates en el anfiteatro... La gente no se enteraba, realmente.

 


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En la novela de Santiago Posteguillo "Los asesinos del Emperador" se menciona esta batalla y recuerdo que en aquel momento busque algo de info, pero sin profundizar demasiado, así que no tengo datos fidedignos que apuntar.

En cualquier caso, y tiro de memoria, os suena que cuando Trajano se embarco en las guerras Dacias estos habían fortificado Sarmizegusta (o como rayos se escriba) con ayuda de centuriomes romanos? Quizá prisioneros de esta otra batalla?

 


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