La terrible historia del Uss Indianápolis ( transportó la carga de las bombas atómicas )

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Sgt. Bartolin
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Legionario Inmunis
Desde: 10 Mayo 2011

El_Jonan ha escrito

Esto claro está no justifica en absoluto la masacre nuclear solamente explico que las atrocidades suceden tanto en un bando como en otro.

En efecto, compañero, y creo que estamos desviándonos del tema, pero, para llegar a creernos que estamos en el bando correcto tenemos que empezar a convencernos de que nuestra causa es justa y que es el otro bando el que representa la barbarie. En caso contrario te da igual un bando que otro.

Y si la bomba atómica fue una atrocidad y un crimen de guerra sin resolver, los bombardeos con bombas incendiarias sobre Dresde y Hamburgo no les queda atrás.

Es verdad que muchos criminales de guerra no acudieron a Nuremberg o lo hicieron en los asientos equivocados.

Saludos.


 

El_Jonan
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Guardia Pretoriano
Desde: 17 Sep 2009
Sgt.Bartolin ha dicho:

Para llegar a creernos que estamos en el bando correcto tenemos que empezar a convencernos de que nuestra causa es justa y que es el otro bando el que representa la barbarie. En caso contrario te da igual un bando que otro.

Esta condición es indispensable, de lo contrario la guerra ni siquiera daría inicio. Todas las guerras son santas y si no, nombrame un solo beligerante que no crea que tiene a dios de su parte (no me acuerdo de quién era esta cita famosa).

Y si la bomba atómica fue una atrocidad y un crimen de guerra sin resolver, los bombardeos con bombas incendiarias sobre Dresde y Hamburgo no les queda atrás.

Tampoco se quedan atras los de Colonia, Berlin, Osnabruk, Tokyo, Osaka, Kobe... y asi infinidad de ciudades. La simple autorización de los bombardeos de zona debería de ser juzgada y castigada severamente pues este simple hecho ha destruido muchisimo más que las ya mencionadas bombas.

Ondo joan.

 


Los más fuertes conquistaron la tierra. Los más duros dominaron los mares. Encima de todos ellos está el cielo, y solo los más osados tienen derecho a reclamarlo. Yo os concedo el dominio del aire ¡de ustedes depende conservarlo!

 

minoru genda
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Legionario Inmunis
Desde: 13 Feb 2018

Bueno tal y como anuncié en otro tópico voy a publicar aquí un trabajo que hice hace unos años para la web Bravepages de 1939 a 1945

Hay ilustraciones pero ya me he roto la cabeza para subir imágenes y soy incapaz hacer que tengan una resolución aceptable que permita verlas bien.

El presente artículo solo pretende ampliar la información aportada de ese buen trabajo de más arriba

 
 Naufragio del USS Indianapolis
 
Tras la exitosa prueba de la bomba atómica en Alamogordo el 16 de julio de 1945, el equipo liderado por el doctor Julius Oppenheimer evaluó la potencia explosiva del artefacto en 20000 toneladas de TNT.
 
Tras dicha evaluación, enviaron un informe cifrado al general de aviación Curtis E. le May jefe supremo de la aviación estadounidense en el Pacífico, por el cual avisaban de un envío de ciertos materiales especiales, para proceder al ataque aéreo de una ciudad japonesa de las que quedaban algunas por destruir. La corta lista solo contenía 5 ciudades: Niigata, Kokura, Kioto, Hiroshima y Nagasaki.
 
Para llevar determinados componentes, (detonadores) fue elegido un crucero pesado, el USS Indianápolis, (al mando del capitán Charles Butler Mc Vay) que tuvo la mala fortuna de encontrarse en un dique seco de San Francisco haciendo algunas reparaciones y limpieza y eso fue así porque San Francisco se encontraba cerca del centro de investigación atómica de Los Álamos.
 
Los componentes fueron embarcados con el mayor de los sigilos, introducidos dentro de recipientes metálicos con un segundo embalaje exterior de madera y entre ellos un cilindro con 100 kilos de uranio 235 sellado en un contenedor de plomo que fue estibado en la cabina del capitán Mc Vay. Absolutamente nadie de la tripulación estaba informado de la naturaleza de la carga y las órdenes eran transportar la carga lo más rápidamente posible a la isla de Tinian.
 
Otra de las órdenes, era que en caso de hundimiento en aguas seguras, (con todas las posibilidades de rescate) el cilindro de uranio, tendría prioridad absoluta en cualquiera de las embarcaciones de salvamento, teniéndose en cuenta que en caso de peligro de captura por parte del enemigo, debería ser arrojado por la borda. A pesar de todo no se esperaba ningún contratiempo y se suponía que la marina japonesa no estaba en condiciones operativas, incluso era poco probable que la aviación nipona con unos 5000 aviones hiciese gran cosa pues ya apenas había patrullas porque las restricciones de combustible eran grandes.
 
El USS Indianápolis partió hacia Pearl Harbor nada más quedar listo. Para realizar la travesía hizo el preceptivo consumo (carga de combustible) para lo cual invirtió 6 horas y partió al cabo de ese tiempo para recorrer la 3300 millas restantes hasta llegar a Tinian el 26 de julio desembarcando nada más llegar la mortífera carga.
 
 En Tinian ya hacía días que varias tripulaciones del grupo 509 se entrenaban haciendo prácticas con unos artefactos desconocidos apodados calabazas llegados por vía aérea.
 
 El 30 de junio se comenzaron a construir con el material del Indianápolis y el llegado por vía aérea dos bombas atómicas, la primera, de nombre Little Boy con uranio y la segunda, Fat Man, con plutonio.   Como ya sabemos la primera fue embarcada en el B 29 de nombre Enola Gay que partió rumbo a Hiroshima el 6 de agosto de madrugada y a las 8,15 de la mañana la lanzaba sobre Hiroshima desde 9650 metros de altura, con los efectos que todos conocemos. Con posterioridad y tres días más tarde se repitió la historia con la segunda bomba cuando fue lanzada sobre Nagasaki.
 
¿Que ocurrió entre tanto con el USS Indianápolis?
 
El USS Indianápolis tenía órdenes de incorporarse a la Task Force 95 que estaba al mando del contralmirante Mac Cormick en Leyte. Ya en ruta, cuando se encontraba en el Mar de Filipinas,
 
Mc Vay comunicó desde el USS Indianápolis al buque insignia de Mac Cormick, el USS Idaho, que se incorporarían en breve al grupo y fue entonces cuando comenzó la pesadilla, pues al tratarse de un mensaje con categoría de "restringido" y no de la (al parecer) prioritaria categoría de "secreto", hubo poca atención a dicho mensaje por los decodificadores y además se confundieron al retransmitir dicho mensaje, dando al USS Indianápolis otro grupo de destino, lo que provocó que el USS Indianápolis quedara en una especie de limbo, pues al equivocarse en el mensaje no dieron un destino preciso del buque y ninguna fuerza operativa esperaba su llegada, lo que de inmediato provocaría que nadie lo echara de menos. A eso añadir que la Task Force 95 debería haber recibido una notificación del alto estado mayor de la US Navy avisando de la próxima llegada del USS Indianápolis, pero ese mensaje no fue recibido, provocando un segundo malentendido pues nadie sabía si se debería esperar la llegada a Leyte del crucero.
 
 Hacemos aquí un inciso para comentar que la protección del USS Indianápolis, al igual que la de todos los cruceros Washington, era muy deficiente y no solo a la protección contra impactos de artillería, sino que con un ataque con torpedos se hundían con facilidad y rapidez lo que daba a las tripulaciones pocas posibilidades de salvarse.
 
 Como nota aclaratoria decir que de 63 cruceros Washington construidos se perdieron 32 durante la Segunda Guerra Mundial.
 
 Por si fuera poco el USS Indianápolis debía navegar en solitario hasta Leyte, lo que constituía un error más pues hacía poco menos de una semana un destructor estadounidense había sido torpedeado al oeste de la isla de Guam, con el agravante de que la marina consideraba que había al menos 4 submarinos japoneses operativos en el Pacífico occidental, y al menos uno de ellos en la ruta entre Guam y Leyte. Un error más fue que a Mc Vay nadie le informó de esa situación.
 
 El 30 de julio a medianoche, el USS Indianápolis navega a 17 nudos con rumbo fijo sin zigzaguear (Mc Vay consideraba la navegación en zigzag superflua, pues lleva mucho más tiempo y se consume mucho combustible) cuando de repente se producen dos golpes secos: son dos torpedos que acababa de lanzar hace tan solo unos segundos el submarino japonés I-58 a las órdenes del capitán de fragata Hashimoto. A este submarino y su tripulación les correspondería el honor de hacer realidad el último éxito de la Marina Imperial Japonesa.
 
 Pasan 5 minutos de la medianoche cuando comienza la tragedia, la primera explosión hace desaparecer unos 20 metros de proa, la segunda tan solo segundos más tarde, explota en la sala de máquinas muy próxima a un tanque de combustible y a un pañol de municiones. Sucesivas explosiones provocaron cortes de energía eléctrica. A pesar de todo el USS Indianápolis seguía navegando y la presión reventó los mamparos de algunos compartimentos a proa. Mc Vay ordenó transmitir la señal de socorro mientras el USS Indianápolis escoraba a estribor y se hundía de proa, y el comandante ordenó abandonar el buque sin llegar a saber si la señal de socorro había sido recibida. Los tripulantes comenzaron a saltar al mar, algunos ayudaban a compañeros heridos y ya como colofón, y sin tiempo para arriar los botes salvavidas y solo pudiendo lanzarse algunas balsas, justo 12 minutos después del impacto del primer torpedo el USS Indianápolis se hundió.   Alrededor de unos 320 tripulantes se fueron al fondo del mar con él, pero para el resto (entre 850 y 900) comenzaba lo que sería la peor pesadilla de sus vidas.
 
¿Que pasó entretanto con el mensaje?
 
 Parece ser que fue captado parcialmente por un remolcador oceánico, el Pawnee que no hizo nada ni informó para que otros pudieran hacerlo en la creencia de que el mensaje sería recibido por otra u otras unidades que si harían algo. También fue captado al parecer por el crucero USS Salt Lake City que tampoco investigó el asunto y el piloto del hidroavión a bordo no quiso hacer nada al respecto por la gran distancia a la que se encontraba el origen del mensaje.
 
 Por si fuera ya poco en el cúmulo de desgracias, la señal del submarino japonés anunciando el hundimiento tampoco fue creída, entre otras cosas porque pocos conocían que por la zona navegaba un buque propio, y por la creencia de que era una baladronada más de los japoneses.
 
 Los tiburones atraídos por la sangre de los heridos no tardaron en aparecer, introduciéndose entre los náufragos y llegando incluso, según relatos de algunos de dichos náufragos, a saltar sobre las balsas.
 
 La situación fue espeluznante pues muchos de los muertos estaban medio devorados y los restos de otros flotaban en el agua llegando a chocar en algunos casos contra los supervivientes.
 
 Al capítulo de los tiburones añadir que algunos náufragos enloquecieron hasta el punto de reconocer entre compañeros a soldados japoneses iniciándose algunas peleas que ocasionaron varios muertos.
 
 Tras ser localizados aún se tardó un día en proceder al rescate definitivo de supervivientes.
 
 Desde el destructor se dispusieron tras el rescate de supervivientes a recuperar a los muertos, pero ante el estado putrefacto, las pocas posibilidades de identificarlos y la horrible visión de torsos, brazos, cabezas y piernas, se decidió lastrarlos para que se hundieran.
 
 De esta horrible catástrofe solo se salvaron 316 hombres de los casi 1200 que iban en el USS Indianápolis, más de 500 de los cuales sirvieron de comida a los tiburones.
 
¿Qué ocurrió tras el regreso?
 
 Al regreso Mc. Vay fue sometido a consejo de guerra en el cual no se tuvieron muy en cuenta los errores cometidos por la cadena de mando, y acabó siendo condenado aún en contra de la posición del mismo Nimitz que era partidario de absolver al infortunado comandante. Pero Ernest King si quería una condena más que nada para eludir la indignación de la opinión pública ofreciendo a Mc Vay como cabeza de turco.
 
 El comandante del I-58, Hashimoto, fue “invitado” como testigo de cargo en el consejo de guerra de Mc Vay. Su testimonio no fue tenido en cuenta, cuando informó al consejo que de haber navegado al USS Indianápolis en zig zag; el resultado hubiera sido con toda probabilidad el mismo puesto que hubiera usado a los kaiten que llevaba sobre la cubierta el submarino para atacar al solitario crucero estadounidense.
 
 El veredicto fue de culpabilidad de Mc Vay por la pérdida del buque, basado principalmente en el hecho de no haber navegado en zigzag, pero además se exculpaba a las autoridades navales del hundimiento considerando que no debería haber ningún peligro y la escolta era superflua.
 
 Un bonito modo de hacer de lo superfluo algo particular. Mac Vay consideró superfluo navegar en Zigzag y fue condenado; pero las autoridades consideraron superflua una escolta y salieron absueltas.
 
 Mc Vay se suicido en 1968 en el jardín de su casa en Connecicut posiblemente tras sentirse muchos años atormentado por lo ocurrido.
 
 
 
Características Técnicas del USS Indianápolis
 
Desplazamiento: Estándar: 10258 tns; A plena carga: 12755 tns.
 
Dimensiones: Eslora: 189,3 metros; Manga: 20,12; Calado: 6,4 metros
 
Maquinaria: Turbinas con una potencia de 107000 c.v. que mueven 4 hélices para una velocidad máxima de 32,5 nudos
 
Armamento: 9 cañones en 3 torres de 203mm. (8"), 8 de 127 mm. (6")
 
Blindaje: Cintura: 57 mm.; Cubierta: 146 - 63mm.
 
Autonomía: 10000 millas a 15 nudos
 
Tripulación: 917 hombres