La defensa de Corinto por desertores romanos 198 a. de C.

Tito
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Aunque sea un tema colateral al del artículo (el de la ejecución de sus tropas por parte de Aníbal Barca antes de abandonar Italia), ya que ha surgido en el debate, quería comentarlo.

 

La fuente de la discordia es Tito Livio y el párrafo éste (Livio, XXX, 20):

 

 

[30,20] Se dice que rechinó sus dientes, se quejó y casi derramó lágrimas cuando escuchó lo que los enviados tenían que decir. Después que le hubieran entregado sus órdenes, exclamó: "los mismos que trataron de hacerme retroceder, dejando de proporcionarme soldados y dinero, son los que ahora me llaman, no por medios torcidos, sino clara y abiertamente. Así que ya veis, no es el pueblo romano, tantas veces derrotado y destrozado, el que ha vencido a Aníbal, sino el senado cartaginés con su maledicencia y envidia. Y no se enorgullecerá y gloriará tanto Escipión por mi regreso como Hanón, quien ha aplastado mi casa, ya que no podía hacerlo de otro modo, bajo las ruinas de Cartago". Había presagiado lo que iba a suceder y había dispuesto sus buques con antelación. Se desprendió de la parte inservible de sus tropas distribuyéndolas como guarniciones entre las pocas ciudades que, más por miedo que por lealtad, aún estaban con él. Llevó con él a África la fuerza principal de su ejército. Muchos, que eran naturales de Italia, se negaron a seguirlo y se retiraron al templo de Juno Lacinia, un santuario que hasta aquel día había permanecido inviolado. Allí, dentro mismo del recinto sagrado, fueron asesinados vilmente. Rara vez ha dejado nadie su país natal para marchar al exilio con tan sombrío dolor como el que manifestó Aníbal al partir del país de sus enemigos. Se dice que a menudo miraba atrás, a las costas de Italia, acusando a los dioses y a los hombres, maldiciéndose incluso a sí mismo por no haber llevado a sus hombres, bañados en sangre, directamente desde el victorioso campo de batalla de Cannas hasta Roma. Escipión, dijo, que mientras fue cónsul nunca había visto un cartaginés en Italia, había osado ir a África; entre tanto él, que había acabado con cien mil hombres en el Trasimeno y en Cannas, había envejecido frente a Casilino, Cumas y Nola. En medio de estas acusaciones y lamentos, abandonó su larga ocupación de Italia.

 

Ya comienza Livio con un "se dice"... Para entonces toda italia estaba perdida para los cartagineses. Aníbal se refugiaba en la ciudad de Crotona, al sur del Brucio. Sus fuerzas no debían ser mucho mayores que las que se llevó. Livio mismo ya menciona que distribuyó a las "inservibles" por distintas guarniciones. Otra posibilidad es que directamente los licenciara, ya que debía dejarlos en manos de pequeños gobernadores locales que no tardarían en firmar la paz con Roma. No creo que dejara allí a ningún oficial cartaginés para guardar sus intereses, hubiera sido un suicidio para el que quedara.

 

Sobre que unos naturales de italia se negaron a seguirlo y fueron ejecutados... Lo que pudo ser una mera y habitual pena disciplinaria a unos pocos hombres, por deserción o cobardía, cosa que pasaba en todos los ejércitos y en todas las épocas, se exagera, incluso por el mismo Livio, y agrandando las propias palabras de Livio llega a hoy la idea errónea de que Aníbal se cargó a las tropas que no pudo llevarse consigo.

 

Lo que sí es probable es que el sur de Italia quedara repleta de exguerreros de los ejércitos de Aníbal que volvieron con sus "tribus" o que se buscaron las habas en otros lares. Esto ya pasó en Iberia, cuando muchos ex mercenarios se unieron a otras gentes como los lusitanos para seguir viviendo de lo que sabían hacer: el saqueo y la guerra.

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Tito ha escrito

 

 

La fuente de la discordia es Tito Livio y el párrafo éste (Livio, XXX, 20):

[30,20] Se dice que rechinó sus dientes, se quejó y casi derramó lágrimas cuando escuchó lo que los enviados tenían que decir. Después que le hubieran entregado sus órdenes, exclamó: "los mismos que trataron de hacerme retroceder, dejando de proporcionarme soldados y dinero, son los que ahora me llaman, no por medios torcidos, sino clara y abiertamente. Así que ya veis, no es el pueblo romano, tantas veces derrotado y destrozado, el que ha vencido a Aníbal, sino el senado cartaginés con su maledicencia y envidia. Y no se enorgullecerá y gloriará tanto Escipión por mi regreso como Hanón, quien ha aplastado mi casa, ya que no podía hacerlo de otro modo, bajo las ruinas de Cartago". Había presagiado lo que iba a suceder y había dispuesto sus buques con antelación. Se desprendió de la parte inservible de sus tropas distribuyéndolas como guarniciones entre las pocas ciudades que, más por miedo que por lealtad, aún estaban con él. Llevó con él a África la fuerza principal de su ejército. Muchos, que eran naturales de Italia, se negaron a seguirlo y se retiraron al templo de Juno Lacinia, un santuario que hasta aquel día había permanecido inviolado. Allí, dentro mismo del recinto sagrado, fueron asesinados vilmente. Rara vez ha dejado nadie su país natal para marchar al exilio con tan sombrío dolor como el que manifestó Aníbal al partir del país de sus enemigos. Se dice que a menudo miraba atrás, a las costas de Italia, acusando a los dioses y a los hombres, maldiciéndose incluso a sí mismo por no haber llevado a sus hombres, bañados en sangre, directamente desde el victorioso campo de batalla de Cannas hasta Roma. Escipión, dijo, que mientras fue cónsul nunca había visto un cartaginés en Italia, había osado ir a África; entre tanto él, que había acabado con cien mil hombres en el Trasimeno y en Cannas, había envejecido frente a Casilino, Cumas y Nola. En medio de estas acusaciones y lamentos, abandonó su larga ocupación de Italia.

 

Bueno, Livio no aclara mucho la autoría, no? Unos son distribuidos, otros se refugian en un templo y son "asesinados vilmente". Depende de cómo queramos leer el texto podría ser que tras marchar Anibal fuesen asesinados o que como no quisieron ser distribuidos por las guarniciones se los cargara Anibal como venganza.

En cualquier caso, cuántos podían caber en ese recinto sagrado? Doscientos? Quinientos? La mayor parte quedaría por allí vagando y se buscaría un nuevo lugar para vivir y bien pudieron recalar en Corinto.