La galera mediterránea en el siglo XVI

TCKC
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Excelente e interesante artículo.  Mi enhorabuena.

 

Leyéndolo he recordado que a parte de operar en el mediterráneo tuvieron algún momento de gloria en el Atlántico, durante el ataque a Lisboa por la armada inglesa. Primero atacando con su artillería desde el río. Y posteriormente siguiendo a la flota inglesa  a la espera de que esta se quedara sin viento, cuando esto sucedió, usando su propulsión a remo atacaron los buques de vela inglese por la popa, causando grabes daños a la flota inglesa.

Tito
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Como siempre muy buen tema Flavius. Me ha traido a la memoria la lectura de la novela de Reverte: "Corsarios de Levante", donde se revive muy bien la vida en una galera y sus enfrentamientos contra los otomanos.

 

A todo esto ¿los españoles no poseían galeras con castillos de proa? tal vez sean una evolución tardía de las que has señalado.

Flavius Stilicho
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Saludos, compañeros.

Yo también me leí en su día "Corsarios de Levante".  Repecto a lo que dices Tito, España llegó a tener galeazas, participando 4 de ellas en la expedición de la Armada "Invencible". Sin embargo no creo que construyera muchas. En Venecia y Turquía si fueron algo más populares y se siguieron utilizando en el siglo siguiente. También España tuvo galeones "agalerados" que podían usar remos.

Una Galeaza de la Armada de 1588

Como menciona TCKC las galeras se tomaron la revancha en 1589 aprovechando la falta de viento para atacar las popas de las naves inglesas en retirada. De hecho es posible que se utilizara una táctica similar a la "caracola" de la caballería: una galera se acerca, dispara y después se retira a recargar mientrás otra ocupa su lugar para disparar. Sin embargo quizas más importante que esta acción fue su papel previo cañoneando a los tropas inglesas en su marcha por tierra y que fue decisivo para que fracasara el ataque. Otro momento estelar en el Atlantico fue el desembarco en 1582 en las Azores, apoyado de cerca por los cañones de las galeras. De hecho muchos creían imposible llevar galeras hasta medio del Atlántico y eso en sí mismo se consideró una proeza.

También se mandaron galeras al Caribe y a Flandes, consiguiendo algunos éxitos.

Sin embargo a pesar de estos ejemplos, el uso atlántico de las galeras tenía muy serias limitaciones: los vientos fuertes les crean muchos problemas (las olas barren el barco de parte a parte y las galeras navegan muy mal contra el viento) y por ejemplo en el Mediterráneo no era raro que la dotación de la galera durmiera en el propio barco y relativamente a la intemperie mientrás que en climas más duros esto no era práctico.

Por eso en el Atlántico se utilizaban sobre todo para proteger los puertos y estuarios.

Tito
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Desde: 15 Ago 2009

Sí. lo preguntaba porque había visto retratos de este tipo de galeras similares a los galeones de fines del XVI. Aunque más alargadas y por supuesto con remos, pero con ese carcaterístico castillo de proa donde los arcabuceros barrían las cubiertas enemigas, pero no tan artillado como en las galezas más pesadas. Sin embargo en el canal de la mancha les resultó fatal. No conocía el desembraco de las azores. Veré si encuentro algo.

Flavius Stilicho
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Prefecto Annoa
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Desde: 23 Ene 2011

Me he liado con el año y el desembarco fue en el 1583 aunque la campaña de las Azores empezó en el 1582.

Aquí hay un buen relato del hecho: http://www.todoababor.es/articulos/16-conquistaterceras2.htm por si te interesa.

Entresaco un párrafo:

la galera capitana se adelanta para dar la señal de largar los remolques, comenzando la boga de las embarcaciones que se han de dirigir a tierra. Seguidamente todas las galeras comienzan por encima de los barcones a batir la tierra con tanta violencia, con tan espesos cañonazos que aquellas cruxías disparaban que parescía hundiase el mundo, yendo el horrendo ruido resonando y extendiéndose por aquellas cañadas y collados a las bueltas de las balas, que donde davan lebantaban una espesa nube de polbo que atemorizava a los que heían

 

Carlos Roberto ...
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Auxilia
Desde: 18 Mayo 2010

Muy interesante el artículo, y el conocer algo más del armamento de aquella época. Me gustaría conocer más de las armas de fuego de la infantería de esos años.

Flavius Stilicho
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Prefecto Annoa
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Desde: 23 Ene 2011

Gracias Carlos Roberto. Por si te interesa te dejo un enlace a un artículo online (en inglés) sobre las armas de la infantería embarcada en el siglo XVI: http://www.angelfire.com/ga4/guilmartin.com/Weapons.html

Saludos.

Flavius Stilicho
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Desde: 23 Ene 2011

Como curiosidad voy a poner parte del relato del capitán español Francisco de Ribera de la batalla de Cabo Celidonia (1616). Sería la primera vez que una fuerza de naves mancas (2 galeones, 2 naos, 1 urca y 1 patache) se atreviera con éxito a combatir a una fuerza importante de galeras (55 galeras turcas).

Hay que destacar como Ribera tiene que disponer barcas auxiliares (a remos) que puedan remolcar a sus naves y ayudarlas a maniobrar. Por su parte se ve como las galeras turcas no pueden hacer valer su número ya que no pueden aproximarse sin más , ya que cuando un navío español "se atraviesa" para usar la artillería de su banda les causa enormes daños. Por tanto las galeras tienen que tener mucho cuidado con sus líneas de aproximación, como cuando confundida por el humo de los cañones la galera "real" se acerca al costado de la capitana española por error.

 

Viniéronse a mí con una prisa terrible; como lo vi, puse bandera de juntar bajeles; estando juntos amainé en seco, y les di por orden que el Almiranta, Carretina y Urqueta estuviesen siempre juntos, y si fuese calma muerta se diese cabo por los costados tres, y que si por desgracia echasen alguno al fondo, que los demás le salvasen la gente, y si le desarbolaban le diesen cabo, y que en todas necesidades fuesen socorridos unos de otros. Al patache ordené que no se me quitase de la proa, y a la Capitana vieja a mi lado izquierdo, con orden que si embistiesen al patache le pusiésemos en medio, de modo que fuese bien defendido. Yo me puse en cuerno derecho de mis bajeles y los llevé juntos como pudieran ir si fueran galeras: hice vela dadas estas órdenes la vuelta de el armada; ya había un poco de viento, y llegando a tiro de cañón plegué las velas, excepto el trinquete y gavia baja, que esto no se excusaba para que el bajel gobernase.

Empezóse a pelear a las nueve de la mañana y duró hasta la oración, y se alargaron, dado a la banda ocho galeras y desarbolándoles una: nuestros bajeles tuvieron su recaudo. Acomodémonos aquella noche lo mejor que se pudo y di orden que todos pusiesen fanal, y yo puse dos, porque desta manera yo les veía y ellos me veían, y siempre estábamos juntos, y si uno se apartaba ó se juntaba demasiado, con su barca se ponía bien. Llegó la mañana y llegó la armada a pelear, poco más de tiro de mosquete, donde asistió hasta las nueve de la mañana, que se determinaron a embestir a mí y a la Almiranta, a la que fue el Bey de Rodas con 25 galeras; la Carretina que estaba a su lado, se atravesó e hizo en las galeras gran estrago: dejaron la Almiranta y vinieron a ella, mas presto se desasieron. La Urqueta, que estaba a la banda siniestra del Almiranta, se atravesó con su barca y hizo cuanto pudo, que no fue poco. A mí se llegó la Real con seis capitanas a sus lados j hasta 30 galeras, y abordo pelearon poco más de media hora, que si asistieran más, fuera peor para ellas. Recibieron daño tan notable, que no acertaban a retirarse. La propia Real me quitó la fragata de popa, que al precio que la llevó, podría V. E. dar otra. Retiráronse y pelearon desde fuera hasta las dos de la tarde, y siempre estaban tan cerca que el artillería del patache les alcanzaba largamente. Este día dieron a la banda 10 galeras para aderezarse, y dos se le quitaron los árboles. Bien podrá imaginar V. E. que también nos daban buenos cañonazos en los bajeles, árboles y aparejos, como allí se verá.

Lo que duró del día y toda la noche nos estuvimos remediando y alistando para otro dia. Este dia me hirieron en el rostro; quiso Dios que no fuese cosa que me estorbase acudir al servicio de V. E. Visité los bajeles, y algunos tenían falta de munición; saqué de los que tenían más y iguálelos; entró la noche y hice mis fanales acostumbrados.

Llegó el armada otro dia, que fueron 16, con gran bonanza; hicieron señal de embestirme tres veces, y la propia Real me vino a reconocer todo el costado, no se fiando de lo que le dijo una barca, que con el humo se metían debajo del artillería, y pudo dar buena relación del artillería, que estaba aparejada. Llegaron a embestir con la Carretina; atravesóme con la Capitana y hice disparar: alargáronse luego, aunque siempre peleaban cerca.

Duró hasta las tres de la tarde, y la Real se retiró dos horas antes que todas sus galeras, y estuvo dada a la banda, y sospecho que el general va herido ó muerto, porque en la popa le dieron dos cañonazos, y como he dicho, se retiraron detrás de sus galeras y en dos horas no peleó, y hasta entonces la galera más arriscada era la Real. Este dia se les echó una galera en fondo, y a dos les quitaron los árboles, y 17 quedaron dadas a la banda. Retirándose, como he dicho, a las tres de la tarde, y como entró la noche, se fueron sin hacer fanal. Como amaneció otro dia y no las vimos, no me pesó nada, antes me holgué mucho, porque sobre todos mis daños, que eran muchos, no tenía pólvora para pelear seis horas.

Dejáronme con el árbol y entena de gavia y entena de cebadera hechos pedazos ; los demás árboles con tantos cañonazos, que ninguno es de provecho; desaparejáronme de manera que fue menester hasta la jarcia de la jareta para remediarme, además que hacía muchísima agua, que hasta Candía los soldados han venido dando a la bomba, y la Carretina ha hecho muchísima agua. Dime priesa a tomar a Candía; llevóme de remolco la Capitana vieja, hasta que me aderecé. Hanme muerto en la Capitana 15 soldados y [heridos] al sargento de Castillo y marineros, que ya casi todos están buenos. En la Almiranta mataron cuatro soldados y dos marineros y hirieron 26; en la Carretina mataron 10 y hirieron 25; en la Capitana vieja mataron dos; en el patache mataron uno y hirieron dos.

Tito
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Desde: 15 Ago 2009

Impresionante. 6 naves contra 55. Creo que demuestra que las galeras ligeras turcas poco podían hacer frente a naves muy artilladas de bordas altas... La única opción que les podía quedar tal vez fuera arremeter con sus espolones, porque los abordajes un pelín difíciles.

Flavius Stilicho
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Prefecto Annoa
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Desde: 23 Ene 2011

El abordaje como dices era bastante dificil por la altura y porque los buques españoles estaban cargados de soldados. El problema con los espolones de las galeras es que estaban por encima de la línea de flotación y no estaban diseñados para hundir sino más bien para enganchar. No quita que se pudieran utilizar para abrir agujeros en el casco pero resultaría complicado abrir uno que fuera realmente grave.

Siendo tantos siempre podrían haber usado la legendaria táctica de "Zapp Brannigan" contra los robots asesinos: lanzar escuadrón tras escuadrón hasta que al enemigo se le agote la munición.