Las politicas de Julio Cesar, el camino de la Roma Imperial

merlin-satan
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Magnífico trabajo Marcus!

Estoy completamente de acuerdo en la conclusión, yo creo que Julio César supo ganarse a la plebe para recibir su apoyo pero creo que es muy destacable, en contraposición a Sila y al propio Mario, su reducido revanchismo y represalias contra sus rivales. Bien es cierto que como la historia la escriben los vencedores debemos ser cautos en cuanto a creernos a pies juntillas la versión oficial, pero por lo que sabemos César tuvo una actitud conciliadora e intentó en todo momento reconcilairse con sus enemigos. Evidentemente la reconciliación pasaba por que el enemigo en cuestión aceptase los términos de César, prero bueno, ya es más que lo que propuso Sila con las listas de proscripciones publicadas en el foro.

En lo que disiento es en que se preocupara por los habitantes de Roma, más bien pienso que entendió que para conseguir su objetivo debía tener contetos a todos, demsotrando como su principal virtud saber leer las situaciones y actuar en consecuencia, unas veces con audacia y otras con templanza. Y ene ste caso creo que supo leer que no podía darle todo a una facción por riesgo a tener a la otra en contra, sabiendo que antes o después el equilibrio de poderes cambiaría, como ya había sucedido varias veces en los últimos cincuenta años.

Por todo lo anterior tengo mis dudas sobre si César era un popular como tal o si esto fue una pose para conseguir los apoyos de la gente en aras de llegar a ostentar el poder.

Tito
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A mi también me ha encantado el trabajo.

 

merlin-satan ha escrito

Magnífico trabajo Marcus!

Estoy completamente de acuerdo en la conclusión, yo creo que Julio César supo ganarse a la plebe para recibir su apoyo pero creo que es muy destacable, en contraposición a Sila y al propio Mario, su reducido revanchismo y represalias contra sus rivales.

 

Sobre esto no creo que fuera por "bondad" o por la personalidad de César, sino que era una estrategia política bien calculada tras las experiencias precedentes de otros (Sila por ej.). Además César ya tenía a su "poli malo", al menos con los optímates (porque con la plebe, populista era un rato) que era Marco Antonio. Poli bueno-poli malo. El bueno habitualmente manda sobre el malo y hace que sobre éste recaigan las iras. La estrategia de perdones se enmarca dentro de la política de "puño de hierro y guante de seda". Una buena manera de mantener la cohesión y el dominio dentro del gallinero que era el Senado. Al final hay que tener en cuenta que los senadores, como la mayoría de políticos a lo largo de la historia, miran primero por sus intereses y luego por los de sus gobernados. Con Cicerón le funcionó ésta política. Aunque luego acabara como acabara. El que los conspiradores se decidieran a asesinarlo viene más cuando vieron sus intereses economicos en peligro. Poco que ver con la visión idealista de "salvadores de la república".

merlin-satan
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Tito ha escrito

 

 

A mi también me ha encantado el trabajo.

 

merlin-satan ha escrito

Magnífico trabajo Marcus!

Estoy completamente de acuerdo en la conclusión, yo creo que Julio César supo ganarse a la plebe para recibir su apoyo pero creo que es muy destacable, en contraposición a Sila y al propio Mario, su reducido revanchismo y represalias contra sus rivales.

 

Sobre esto no creo que fuera por "bondad" o por la personalidad de César, sino que era una estrategia política bien calculada tras las experiencias precedentes de otros (Sila por ej.). Además César ya tenía a su "poli malo", al menos con los optímates (porque con la plebe, populista era un rato) que era Marco Antonio. Poli bueno-poli malo. El bueno habitualmente manda sobre el malo y hace que sobre éste recaigan las iras. La estrategia de perdones se enmarca dentro de la política de "puño de hierro y guante de seda". Una buena manera de mantener la cohesión y el dominio dentro del gallinero que era el Senado. Al final hay que tener en cuenta que los senadores, como la mayoría de políticos a lo largo de la historia, miran primero por sus intereses y luego por los de sus gobernados. Con Cicerón le funcionó ésta política. Aunque luego acabara como acabara. El que los conspiradores se decidieran a asesinarlo viene más cuando vieron sus intereses economicos en peligro. Poco que ver con la visión idealista de "salvadores de la república".

 

Estoy de acuerdo Tito, ya lo dije (o lo intenté) en mi intervención anterior, creo que César supo buscar el equilibrio entre optimates y populares para su propio beneficio, para evitar ser derrocado. Sila y Mario se dejaron lelvar por las pasiones mientras que César demostró ser más calculador o simplemente inteligente y trato de mantener a todos relativamente contentos.

Y aunque se mostrara como popular, es evidente que, como casi todos los senadores de dicha tendencia, sólo lo hacía para conseguir el apoyo de la plebe para llegar al poder, porque luego ya vemos que en el día a día optimates y popularesno se diferenciaban en absoluto.

Marcus Vipsaniu...
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Muchas gracias por vuestros comentarios, compañeros. Me agrada saber que os ha parecido interesante el trabajo que os he presentado. 

Antes de nada, me gustaría decir que el título que podeis ver en el trabajo no es el original, sino que el original era "La política legisladora de Julio César: ¿Un político popular?", que creo que expresaba bien la tendencia de César más allá de un político popular u optimate. Sea como sea, no tiene más importance que la anécdota el cambio de título, aunque no se muy bien por qué ocurrió. Lo que yo creo que cabría preguntarse llegados a este punto es si un patricio puede representar a la plebe, si puede ser realmente popular, del mismo modo que si tiene sentido que una magistratura, que algunos investigadores han venido catalogando de "revolucionaria", como era el tribunado de la plebe estuviese de igual manera ocupada por unos patricios que no tenían por la plebe más interés que el que les suscitaba establecer redes clientelares entre algunos sectores del pueblo. Como he intentado plasmar en el trabajo, es cierto que a César se le encuadró, más por tradición familiar que por otra cosa, en el sector popular, y actuó en consecuencia. Pero dudo que lo hiciese por convencimiento, sino que actuó como político popular porque era el único método de garantizase los apoyos suficientes como para establecer un régimen como el que él quería establecer, consiguiendo no ofender a nadie. 

Sin embargo, y aunque asumiese en su política los pilares de la política popular, la política de César fue mucho más allá y se convirtió en una política de reconciliación, como, por otra parte, no podía ser de otro modo en una Roma salida de una guerra civil si quería garantizar mínimamente una estabilidad suficiente como para gobernar. Ya es más discutido si esta política de reconciliación es algo que deriva de un programa político coherente, o sin embargo es fruto del pragmatismo y oportunismo de César, un oportunismo que trasladó desde el campo militar al político. Este es un tema que ha alimentado el debate sobre César en el último siglo y medio, y que en realidad constituía la segunda parte de este trabajo, pero decidí omitirla por no hacer el tema demasiado espeso. 

Un saludo!