Japón

Cartas desde Iwo Jima

La vida del soldado Saigo y sus compañeros, destacados en la defensa de la isla de Iwo Jima para frenar el avance estadounidense por el Pacífico, cambia totalmente cuando llega para asumir el mando el renombrado general Kuribayashi: un hombre templado y carismático, con un amplio sentido del honor y el deber hacia con su país, a pesar de sus sentimientos fraternales hacia los EEUU, donde residió durante dos años como agregado militar de la embajada japonesa. Kuribayashi insufla nuevos ánimos a los desesperados soldados, desenterrando viejos ideales olvidados y estableciendo un nuevo sistema defensivo que indudablemente propiciaría la caída de las defensas, ya que permitía desembarcar a los tropas al retirar las defensas de las playas, pero a un altísimo coste para el invasor, al que, un vez apelotonado, pretendía masacrar desde las nuevas posiciones en el interior.

Zatoichi

Japón, siglo XIX. Zatoichi es un vagabundo ciego que vive del juego y de dar masajes. Pero además es un maestro con la espada, rápido y preciso como el mejor samurai. En una ciudad en las montañas, a merced de la banda de Ginzo, Zatoichi y su fiel amigo Shinkichi conocen a un par de geishas, bellas y peligrosas. Okinu y su hermana Osei han llegado a la ciudad a vengar el asesinato de sus padres, y su única pista es el misterioso nombre de Kuchinawa.

Es difícil ubicar está película dentro de un subgénero, ya que tiene de todo: drama, acción, música, humor... Es un film al estilo Kitano. Fotografía maravillosa, colores sorprendentes, ritmo narrativo adecuado, escenas coreografiadas, música estupenda, y algo de humor amarillo. Lo mejor es que la historia no se pierde, que podría, entre todo este despliegue.

Muy recomendable y fácil de visionar. Un 10 para Kitano.