Retirada Del Busto De Juan Carlos En El Ayuntamiento De Barcelona.

41 respuestas [Último envío]
Santiago Pitarch
Imagen de Santiago Pitarch
Desconectado
Senador-Moderador
ModeradorColaboradorSocio MH
Desde: 5 Ene 2011

Buenas.

 

Para aportar mi granito de arena al caos, emito mi opinión.

 

En primer lugar, ¿por qué hemos de poner el busto o el retrato de alguien en cada sede política? ¿Se trata de algún tótem, artefacto litúrgico o similar? Si po mi fuera, los eliminaría todos (mandándolos a un museo, a ver si me vais a llamar talibán dinamitador de estatuas)

 

En segundo lugar, eliminar un retrato de un sitio no afecta en nada a la Historia. Evidentemente no la cambia. ¿O acaso la poblacíon aprende historia gracias a ver un retrato del rey colgado en una pared? ¿Eso es la Historia?

 

En tercer lugar, tener una imagen icónica de un personaje en una sede política no tiene nada que ver con la Historia. Es un mensaje político puro y duro. Tener un retrato del rey da el mensaje "apoyamos a la monarquía y al sistema constitucional vigente". Cambiar el cuadro, o quitarlo, es el equivalente a cuando una empresa cambia su slogan o su logotipo. Cambia el mensaje que quiere transmitir. Punto. Me parece algo legítimo.

 

Y en último lugar, defender que dichos símbolos no se puedan cambiar no es una defensa de la historia ni del patrimonio artístico (¿todos los cuadros del rey son, per se, obras de arte?). Es también un mensaje político, de claro cariz conservador. Decir que representan nuestra identidad, también es un mensaje claramente político. Es algo totalmente respetable. Pero es política, no Historia. Aunque a veces cueste diferenciarlas.

 

Por si sirve de ejemplo voy a exponer otro hecho, que creo que es más claro que el de estos retratos. Se trata de que los ministros juren su cargo sobre la Biblia. Si por mi fuera, no se haría. Y no se trata de negar la Historia. No se trata de decir que España, Europa u Occidente sean explicables sin entender el cristianismo. No se trata de negar la existencia de esa religión ni la influencia histórica de la misma. No se trata de negar la identidad de los millones de personas que se consideran cristianos. Se trata de política. Cuando un ministro jura sobre la Biblia su cargo, se envía un mensaje político. Se dice, que este gobierno está respaldado y legitimado por Dios. Y se dice que el hecho de jurar el cargo sobre la Biblia da una garantía adicional al ciudadano de que desempeñará fielmente su cargo. Son mensajes políticos totalmente anacrónicos y risibles.

¿Por que sustituiría yo la Biblia? Pues bien, yo contestaría con otra pregunta ¿por queé tiene un ministro que jurar su cargo? ¿Se trata de una especie de rito chamánico iniciático? ¿Alguien de verdad cree que el jurar algo ofrece algún tipo de garantía? ¿Por qué no nos deshacemos de tantos rituales, simbolismos y chorradas?

 


Lo único seguro es el cambio.

Dmitri Donskói
Imagen de Dmitri Donskói
Desconectado
Legionario Inmunis
Desde: 20 Ene 2014

Bueno, aun a riesgo de repetir algunas cosas que ya dije en el primer post (no me gusta que parezca que mi opinión prevalece, de hecho no sé por qué mis mensajes son tan largos. Uno echa mano del scroll y sólo me ve a mí :P), diré cuatro palabras para contestar con mi propia opinión

 

Eso que defiendes, Pitarch, (Santiago, patrón de España) es, para mí, el colmo del nihilismo. Y conste que lo comprendo y me parece incluso lo más racional desde el punto de vista de la utilidad y de la sinceridad de esas personas. Pero ahí radica el problema principal: la insinceridad. El caballero medieval velaba las armas después de haber sido nombrado caballero, mataba moros y lo hacía todo por amor a Dios. ¿Utilidad? Ninguna, pero el hombre lo sentía sinceramente y lo hacía. La institución de la caballería murió por culpa del adelanto tecnológico y del cambio en la estructura social de los países hasta entonces feudales. Pero podríamos decir también que el Humanismo tuvo su parte de culpa. Muerto el fervor, desaparecía también el caballero fervoroso.

Y digo que aquí radica la parte principal del problema porque los políticos practican la insinceridad como modo de vida. Si jurar sobre la Biblia fuera un acto de piedad personal y en su entorno todo el mundo lo valorase así, tendría todo el sentido que tuvo el día que se instituyó. Los reyes eran responsables ante la Historia y ante Dios porque así lo sentían, al menos hasta que tomaron vigor las teorías filosóficas mecanicistas y el panteísmo o el ateísmo. Este acto de jura no tiene ningún simbolismo para nostros, y no lo tiene tampoco para el hombre pío, porque sabe que ese ministro que jura el cargo lo está haciendo de forma insincera.

 

Retirar el busto no es violar la Historia, pero tampoco es un acto de respeto hacia ella. Tiene tan poco sentido como quemar las obras de algunos investigadores que tuvieran una concepción errónea de la naturaleza, por el mero hecho de haberse equivocado. ¿Tenía sentido el busto? ¿Tiene sentido el error científico? Ninguno. Pero una vez se ha instituido, no hay necesidad de quitarlo. Convengamos en una cosa: con que la señora Colau hubiese pedido a un concejal suyo que entrase en la Cámara por la noche y se lo llevase, sin cámaras, sin todos los concejales y sin toda la expectación que provocó, ¿no habría servido de igual forma a la utilidad pública y a sus ideales? No, quiso reivindicar el acto. El delito no es que desaparezca, que deje de estar, sino que lo quite. Ahí hay una voluntad muy clara, hay una acción. Eso la convierte en culpable a todos los efectos. No viola la Historia, pero la rechaza. Es como si en misa, a la hora de comulgar, el fiel tira al suelo la hogaza de pan sin levadura que simboliza el cuerpo de Cristo. El acto en sí no vale nada, pero para quien ese trozo de pan importa algo, el daño es enorme. Es un rechazo.

A nadie le importa, y lo comprendo y lo veo normal. (y es nihilismo, y en cierta medida también cinismo, pero es el sentido en el que van las cosas en esta época y no puedo oponerme más que con mi opinión) Pero el acto es reprobable porque implica rechazo, y convierte cierta animadversión personal en el rechazo conjunto de todo el consistorio, de toda una institución. 

 


 Vulnerant omnes, ultima necat

Tisner (not verified)
Imagen de Tisner

Entiendo lo que nos dice Santiago pero no estoy muy de acuerdo.

Una cosa es superar prejuicios y mejorar los aspectos y conceptos importantes y otra cargarse todo lo antiguo por el hecho de que (algunos) crean que ya no sirven.

Las cosas importantes sólo valen cuando se firman. Sin notarios, sin escrituras, sin juramentos,  nada tiene valor. Si no se escribe o no se representa el acto en algo simbólico todo queda en un "se le supone". Y por supuesto un ministro de España (o de cualquier pais avanzado) tiene que jurar su cargo. Un Estado no es una reunión de amigos de bar en que gana el que más tonterías dice.

Y después pasa lo que pasa: Como ya no quedan símbolos, han de invertarse otros que no lo sean pero que se parezcan. 

No amigo Santiago. Cualquier persona puede jurar sobre la biblia y ser un mentiroso (faltaría más), pero si ha jurado sobre la Biblia (aún siendo ateo) se ha comprometido con su honorabilidad y en público a cumplir sus funciones.  No me basta a mí que me diga el ministro, "no juro nada pero pregunte a mi vecina que ella sabe que soy muy buena persona y lo hare muy bien...."

Y tener el busto del jefe de Estado en un ayuntamiento no sé a quien le molesta. Y si ha de cambiarse es más lógico a tener el nuevo busto y cambiar uno por otro. Lo demás es querer tocar lo que no suena.  Los símbolos sirven para eso.

La Señora Colau ha hecho un pulso, amparándose en sus ideas personales. Eso le da un crédito ante sus seguidores...  siempre y cuando los problemas reales los solucione. 

Si su gestión resulta vulgar o penosa, esos actos que se amparan en nocturnidad y alevosía le costarán su reputaciòn. Al final de los finales los chulitos acaban haciendo el ridículo. 

Y que no olvide que está donde está no por ser la más votada, sino porque la democracia permite unirse partidos con ideales parecidos. Pero se es alcaldesa de todos.

Saludos.

Dmitri Donskói
Imagen de Dmitri Donskói
Desconectado
Legionario Inmunis
Desde: 20 Ene 2014

Sí, Tisner. Pero está claro que avanzamos hacia la nada. El honor personal del ministro quedará en entredicho porque existe un consenso tácito entre la mayor parte de los ciudadanos que dice que ese hombre, haga lo que haga, lo hará mal. Por tanto, el valor del símbolo se queda en nada. Y esto va a seguir siendo así hasta que no aprendamos a ser una nación, es decir, nunca. El pueblo español tendrá potencias subyacentes dispuestas a desarrollarse con ímpetu, pero de momento lo que tiene es mucho pesimismo y pocas ideas. Hace años, en los tiempos de bonanza, la gente simplemente "pasaba" de la política, tuviera o no simpatías. Simplemente no se calentaba la cabeza. Con hombres así, ¿qué podemos hacer?

 


 Vulnerant omnes, ultima necat

Lu
Imagen de Lu
Desconectado
Prefecto de Legión
Desde: 22 Ago 2010

Tisner ha escrito

 Cualquier persona puede jurar sobre la biblia y ser un mentiroso (faltaría más), pero si ha jurado sobre la Biblia (aún siendo ateo) se ha comprometido con su honorabilidad y en público a cumplir sus funciones.  No me basta a mí que me diga el ministro, "no juro nada pero pregunte a mi vecina que ella sabe que soy muy buena persona y lo hare muy bien...."

Y tener el busto del jefe de Estado en un ayuntamiento no sé a quien le molesta. Y si ha de cambiarse es más lógico a tener el nuevo busto y cambiar uno por otro. Lo demás es querer tocar lo que no suena.  Los símbolos sirven para eso.


 

De verdad te da "seguridad" que alguien jure sobre la Biblia? Qué es la Biblia, cuando además estamos ante un Estado aconfesional? Es más "fiable" que hacerlo ante un cómic de Spiderman? No, eso no llega ni a nivel de simbolismo, se queda en postureo puro y duro. Juran encima de lo que les pidan, la motivación por ser ministro es muy apetitosa. A mí, sinceramente, hasta me parece, como tú dices, más fiable la opinión de un vecino que el acto en sí de la toma de posesión. Y, si aún así, queremos presenciar un acto tan pomposo, que por lo menos sea aséptico y no genere controversia, ya que la visión del crucifijo y la Biblia a muchos ciudadanos nos parece, para empezar, anticonstitucional.

Yo no considero que el busto de Juan Carlos se pueda considerar un símbolo, no deja de ser una deferencia más o menos artística hacia una persona a la que se le atribuyen ciertos méritos. Cuando, quien tiene potestad para hacerlo, considera que esa persona ya no tiene los méritos necesarios para ocupar ese lugar de honor, o cuando representa a una institución con la que no comulga su postura ideológica, no veo que tiene de malo ni de noticiable desprenderse de él. Evidentemente, a Ada Colau se le va a pedir que lleve a cabo una gestión eficaz, eficiente y efectiva, pero mover de sitio un jarrón, un cenicero o un busto, no es óbice para que pueda llevarlo a efecto. Discutir si es o no procedente me parece rizar el rizo y cuestionar, con el doble rasero tan imperante en España, todo lo que proviene de la izquierda, ya de por sí más cuestionada que las iniciativas de la derecha.

Saludos.

Tisner (not verified)
Imagen de Tisner

Lu, todo es opinable y verdades absolutas las justas, pero si a tí te es igual jurar sobre la Biblia que jurar sobre un comic de Spiderman entonces tenemos pareceres distintos.

Si a tí un busto del Jefe de Estado es como un cenicero entonces uno de los dos tiene un problema (seguramente yo).

A mi me parecen que los simbolos son importantes. No ha de confundirse ser demócrata con ser un " todo me es igual".

El buen maestro es el que enseña, no el que lo deja hacer todo. Si ahora no tenemos cuidado y demolemos simbolos importantes sin consenso y sin reflexión, el próximo paso será un pequeño dictorzuelo que te dirá a golpe de pito o de porra lo que tiene que ser tu vida. Eso si, serás una esclava ciudadana ejemplar.


Un saludo.

Tisner (not verified)
Imagen de Tisner

Ah, y tampoco me gustaría ver a un ministro jurar sobre un comic de Spiderman vestido con bermudas y chancletas de verano (hace calor). Sin protocolo no hay educación.


Ultimamente y desgraciadamente he asistido a entierros y he observado que ciertas personas no tienen el mínimo respeto, vistiéndose de una forma lamentable. A un entierro no se va con pantalones cortos. La sencillez es un valor. La horterada es una falta de educación.

Me podrás objetar que pueden ser grandes personas aún con chanquetas y camisetas abiertas, pero eso es una presunción.

De momento no saben estar y eso es una prueba, lo demas es una suposición.

Todo eso lo comento porque por edad asistireis antes a mi entierro que yo al vuestro. Ruego por tanto un cierto protocolo (que no es sinónimo de hipocresía).

(Nada de "tres hurras por el difunto" o "que la viuda sortee entre los asistentes sus ligas" etc.)

 

Un saludo.


Lu
Imagen de Lu
Desconectado
Prefecto de Legión
Desde: 22 Ago 2010

A mí lo que me importa es que gestionen bien; me da lo mismo si juran con mucho garbo encima de un incunable si después se lo llevan calentito o su gestión es penosa.

Yo solo le doy la categoria de símbolo a himno, bandera y escudo. Todo lo demás es prescindible, de ahí que un busto (ni aunque fuera obra de Mariano Benlliure) no tiene ninguna implicación más que la estética. Si casi cualquier cosa se convierte en símbolo, no evolucionaremos nunca.

Evidentemente es mi opinión, para nada es absoluta, simplemente es mi parecer.

Saludos.

Lu
Imagen de Lu
Desconectado
Prefecto de Legión
Desde: 22 Ago 2010

Ah, y suelo ir arregladita a los entierros, no tengas duda!

Tisner (not verified)
Imagen de Tisner

Eso espero.