"Les femmes d'Alger" de Picasso bate el record como el cuadro subastado por mayor precio con 160M€.

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Santiago Pitarch
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Desde: 5 Ene 2011

Buenas!

 

me parece que comparar la compra-venta de cuadros con el fútbol no tiene mucho sentido porque se trata de dos negocios totalmente distintos. Y son eso: negocios.

 

En el mercado de obras de arte, estoy de acuerdo con lo que ha dicho Tito. El valor del cuadro es especulativo. Es un activo que sirve, o bien como inversión (tienden a revalorizarse) o bien como refugio del capital (ante la volatilidad de los mercados, tiene un valor más estable). Tampoco hay que olvidar que las inversiones en arte suelen tener importantes ventajas fiscales en muchos países (como España). El valor artístico funciona como valor de marca. Si es un Picasso, es garantía de que se puede asegurar que se trata de un bien único y de que existen una pléyade de expertos que pueden dar fe de ello. El valor artístico no tiene ningún papel en la valoración del bien.

Podríamos hacer un símil con el oro. Sirve como valor refugio o especulativo y ha servido para intercambios comerciales y como patrón monetario por sus características: aguanta el paso del tiempo, es relativamente escaso y se suele encontrar disponible en el mercado en cantidades estables. Sus aplicaciones industriales, modestas, no justifican su valor.

Preguntarse si se ha pagado tal cifra por un cuadro a causa de su valor artístico es como preguntarse si la gente compra oro porque le gusta su color.

 

El caso de los futbolistas y los deportistas de élite es diferente. Un club de fútbol no es otra cosa que una empresa. Ofrece un servicio y sus clientes son, principalmente, los anunciantes que quieren comprar su impacto publicitario. El éxito en el mercado se mide en su audiencia, la cual depende de sus resultados deportivos. Éstos dependen de la calidad de sus jugadores. Por tanto, un crack es un activo muy valioso que genera unos beneficios. Puede que un jugador de élite de fútbol cobre un sueldo astronómico, pero está en relación con el valor que genera para su empresa. Podemos pensarlo al revés: si un equipo echara a todas sus estrellas... perdería mucho más dinero del sueldo que les paga. Vamos, el viejo concepto de plusvalía, aunque suene a chiste aplicarlo a un Messi o a un Cristiano Ronaldo ;)

 


Lo único seguro es el cambio.

Lu
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Guardia Pretoriano
Desde: 22 Ago 2010

Buenos días,

A mí si me parecen perfectamente comparables, en tanto que ambos son negocios. No tienen por que pertenecer a la misma, o parecida, familia temática para que la comparación sea plausible. La pintura es un negocio elitista, y el fútbol lo es mundano. Del mismo modo que ambos son considerados "artes": la primera, y ésta es una opinión personal, por méritos propios aunque, evidentemente, no todo el que pinta sea un artista, y el segundo elevado a los altares por un cierto tipo de público y medios de comunicación. 

Tito
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Desde: 15 Ago 2009

Muy de acuerdo con tu opinión Santiago. Como dices creo que cuando se pagan estas fortunas el asunto se resume en: Refugio de capitales.

 

Tampoco lo compararía con el futbol, aunque en esta caso también se muevan fortunas desorvitadas. El fútbol es un espectáculo, inmediato. El futbolista genera ingresos mientras juega y está en su mejor momento. El crack de hoy mañana se hará viejo y será sustituído por otro más joven. Como si de gladiadores se tratara. Las obras de arte por contra son objetos físicos, que perduran. El valor no está en el pintor y en cómo desarrolla su arte en vida, sino en un objeto que ha "fabricado". Un objeto que es único, se puede guardar y tiene un valor que generalmente aumenta con el paso de los años.

 

La función económica del arte (y más concretamente el de la pintura y la escultura) lo compararía más con, como ya se ha dicho, el oro. Aunque es evidente que estos otros objetos físicos tienen un valor añadido, el artístico, que nos inspiran y conmueven.