Guerra en Afganistán: La batalla de Qala-i-Jangi

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eljoines
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La Batalla de Qala-i-Jangi ocurrió entre 25 de noviembre y el 1 de diciembre del 2001, en el Norte de Afganistán. Comenzó con una sublevación de presos talibanes ocurrido en la fortaleza de Qala-i-Jangi, y desde allí se extendió en uno de los combates más sangrientos de la guerra de Afganistán.

Los combatientes de la Alianza del Norte, asistidos de cerca por fuerzas especiales Britanicas y Estadounidenses batallaron durante siete días para finalmente calmar la rebelión, dejando solamente 86 presos vivos de los de 300 originales.

Entre los sobrevivientes estaban dos ciudadanos americanos que luchaban junto a los Talibanes: Yaser Esam Hamdi y John Walker Lindh.

 

La rendición talibán

El 24 de noviembre, un brillante y cálido sábado, 300 soldados talibanes que habían huido de los bombardeos estadounidenses de Kunduz, su último bastión en el norte de Afganistán, depusieron las armas en el desierto a pocos kilómetros al norte de Mazar-i- Sharif. 

Se entregaron a la Alianza del Norte, guerrilla formada por diferentes facciones de grupos armados, que tenían como objetivo en común derrocar el régimen talibán que gobernó Afganistán. Esta estaba comandada por el General Abdul Rashid Dostum, quien se jactó de que sus fuerzas habían logrado una "gran victoria".

La mayoria de los soldados talibanes eran Árabes, Chechenos y Pakistaníes, que tenían la impresión de que iban a dejarlos libres. Sin embargo, no fueron liberados, los americanos deseaban preguntarles sobre posibles relaciones con Al Qaeda.


En cambio fueron transferidos a Qala-i-Jangi (la casa de la guerra en Persa) una fortaleza del Siglo XIX que Dostum utilizó como su centro de mando y depósito de munición.

A las afueras de Mazar, dijo a sus soldados sobre los prisioneros que quería hacer un gesto de reconciliación para ayudar a unir a las tribus de Afganistán. Miembros afganos de los talibanes tendrían libertad de regresar a sus hogares, mientras que los extranjeros serían detenidos antes de ser entregados a la ONU.

 

En la Fortaleza

El convoy de prisioneros tenía que pasar por el centro de la ciudad de Mazar, dos semanas antes, los talibanes habían mandado sobre las calles.

Los presos ahora se asomaban por debajo de las mantas con los ojos inyectados en sangre traumatizados. El pueblo de Mazar le devolvió la mirada hacia ellos con odio abierto.

Dentro de la fortaleza, no habían revisado a los presos, y pronto llegó a ser evidente que habían escondido las armas entre sus ropas.

El 24 de noviembre los prisioneros talibanes fueron trasladados a la fortaleza, ahora convertida en prisión de Qala-i-Jangi. Los prisioneros no habían sido revisados y pronto se hizo evidente que habían ocultado las armas durante la entrega.

Tanto la entrega, el manejo de prisioneros, como el traslado de los extranjeros talibanes fue manejado por la Alianza del Norte. No hubo casi ningún personal de EE.UU. en el momento de la entrega, el transporte y la prisión inicial.

Las cosas salieron mal casi de inmediato. Una vez dentro de Qala-i-Jangi, a los soldados talibanes se les pidió que vacien sus bolsillos. Un preso, esperando a que el comandante de la Alianza Ali Nadir se acercara, sacó una granada y quitó el seguro, matándose a sí mismo y al comandante. En un ataque similar en la misma noche, otro preso se suicidó y mató a otro comandante: Saeed Asad.

El resto de los hombres fueron conducidos a celdas subterráneas para unirse a otras decenas de combatientes talibanes capturados. A pesar de los ataques con granadas, la seguridad no se reforzó.

 

La rebelión

Domingo:

A la mañana siguiente, dos estadounidenses fueron a interrogar a los prisioneros en Qala-i-Jangi. Su misión era identificar a miembros de Al Qaeda entre los prisioneros. Pero los estadounidenses no llevaron a cabo una entrevista uno a uno, un error que resultaría fatal.

 A las 11:15 de la mañana, la pareja de agentes de la CIA , Johnny Michael Spann, de 32 años, que había participado activamente en Afganistán desde el inicio de la guerra, el otro sólo identificado por sus colegas como "Dave" - fueron llevados a un área abierta para encontrarse con un grupo de prisioneros. 

De acuerdo a los miembros de un equipo de televisión alemán que quedaron atrapados después en el fuerte con Dave, Spann le preguntó a los prisioneros quienes eran y por qué se unieron a los talibanes. Ellos se congregaron a su alrededor. Spann le preguntó a uno "¿Por qué estás aquí?". "Para matar", fue la respuesta, luego el hombre se abalanzó sobre el cuello de Spann. Spann sacó su pistola y lo mató de un disparo, Dave le disparó a otro, entonces un preso agarró un fusil AK-47 de un guardia de la Alianza y abrieron fuego.

Según relatos de testigos oculares, los combatientes talibanes se lanzaron sobre Spann, atacandolo a patadas y golpeandolo. Spann mató a dos más con su pistola antes de que desapareciera en medio de la muchedumbre de talibanes. Spann, quien tenía una esposa y tres hijos, se convirtió en el primer estadounidense en morir en combate en Afganistán.

Los talibanes luego redujeron a los guardias de la Alianza, matandolos con sus propias armas. Dave mató a otros tres talibanes, a continuación, corrió al edificio principal a lo largo de la pared norte.

A unos cientos de metros al sur, en el bloque de la prisión, los talibanes liberaron a sus compañeros. Tres escaparon a través de un desagüe en la pared sur, todos fueron asesinados luego por soldados de la Alianza fuera de la fortaleza. Los combatientes talibanes, atrapado en la parte suroeste de la fortaleza, irrumpieron en una armería cercana, haciendose con AK-47, granadas, minas, lanzacohetes, morteros y municiones. Soldados de la Alianza se ubicaron en la esquina sureste, que incluye una entrada arqueada, un patio y la casa del portero. Otros combatientes tomaron posiciones en la pared norte y el techo del edificio principal. 

Inmediatamente se produjo un intenso intercambio de fuego en la plaza de armas. Dos tanques de la Alianza a lo largo de la pared norte comenzaron a disparar donde se ubicaban los talibanes.

 

Refuerzos

A las 2 PM llegaron a la fortaleza nueve soldados estadounidenses de Operaciones especiales equipados con rifles M4, junto con estos llegaron seis soldados Británicos del SAS armados con M16 vestidos con ropas afganas.

Los estadounidenses y británicos rápidamente se reunieron con los líderes de la Alianza. "Quiero comunicaciones por satélite y JDAM (municiones guiadas)", dijo el comandante estadounidense. 

Fuera de la fortaleza, soldados de la Alianza comenzaron a llegar desde las almenas del noreste, arrastrandose sobre las paredes y abajo de las murallas. Los heridos fueron trasladados a travez de taxis confiscados.

El intercambio de fuego duró toda la tarde. Dos aviones de combate estadounidenses comenzaron a sobrevolar la zona....

Mientras Tanto Dave, el agente de la CIA, se encontraba atrincherado junto con periodistas en un edificio al norte de la fortaleza, tratando de resistir.

Luego de discutir los proximas pasos el operador de Radio Estadounidense dió las siguientes instrucciones a los aviones: "Thunder, Ranger"; "Las coordenadas son: norte 3639984, 06658945 Sureste, elevación de 1.299 metros". Se volvió hacia sus compañeros: "Cuatro minutos".El objetivo: las posiciones ocupadas por los talibanes.

Desde el cielo, un misil grande, en forma de flecha apareció. El misil impactó a las 4:05 pm esparciendo Metralla por todos lados. A continuación, soldados de la Alianza irrumpieron en aplausos. Un soldado de EE.UU. tomó un pedazo de metal caído. "Souvenir", dijo, sonriendo...

Seis impactos más siguieron antes que el el comandante británico del SAS restableció las comunicaciones con Dave.

 

Error de coordenadas

Lunes:

Los soldados americanos y británicos se quedaron en sus posiciones durante la noche. La lucha era constante, desde la ciudad de Mazar se podía escuchar el combate.

En algún momento después del anochecer, Dave y los periodistas lograron escapar por encima del muro norte y reunirse con sus compatriotas.

Mientras tanto el combate se hacia mas violento. Un tanque de la Alianza se ubicó cerca de la torre; desde su asiento en el techo, el comandante Mohammed Akbar guió el fuego de los tanques y de los morteros sobre las posiciones de los talibanes en el suroeste. Mientras las balas de los francotiradores talibanes silbaban cada vez mas cerca de su cabeza...


A las 10 am cuatro soldados de operaciones especiales y ocho hombres de la 10 ª División de Montaña llegaron de refuerzo a una posición a unas 300 yardas fuera de la fortaleza hacia el noreste.
Dentro de la fortaleza, los observadores estaban preparando tres lanzamientos de bombas más.

Un piloto que sobrevolaba la zona, habló por radio a los observadores: "Tengan en cuenta", dijo a los soldados en el fuerte ", que están peligrosamente cerca. Están a un centenar de metros del objetivo. "Creo que quizás estamos un poco cerca", fue la respuesta del ayudante. "Pero tenemos que estar aquí para apuntar el láser sobre el objetivo." Hubo una pausa. El ayudante dijo: "Estamos a punto de retirarnos." Piloto: "Estamos a punto de liberación".


A las 10:53 el misil se estrelló contra el muro norte, cerca del centro de comando de la Alianza en la torre noreste. Mucho más potente que las bombas anteriores, envió nubes de polvo a cientos de metros sobre el aire.

El resultado fue un desastre: Un tanque apareció sin su torreta, decenas de soldados de la Alianza, sangrando, cubiertos de polvo, empezaron a deslizarse por el lado del fuerte.

Un soldado llamado Afiz, a quien la sangre le salía de sus ojos y oídos expresó "No se donde están mis amigos."

Bajo el arco de entrada de la fortaleza, los SAS y soldados estadounidenses surgieron del polvo escupiendo y asfixiados.

La bomba había fallado y caído demasiado cerca de las posiciones de la alianza. Las víctimas y los heridos fueron trasladados es jeeps y en avión hacía una base estadounidense.


 

Cinco miembros del ejercito de EE.UU. había sido gravemente herido y fueron evacuados al Centro Médico Regional Landstuhl en Alemania. Cuatro soldados británicos también fueron heridos, uno de gravedad, aunque funcionarios británicos no confirmaron que fueron heridos en Qala-i-Jangi. Por el lado de la Alianza, aproximadamente sufrieron unos 30 muertos y 50 heridos.

A la medianoche un AC-130 estadounidense comenzó a dar vueltas sobre Qala-i-Jangi. Voló cinco veces en el mismo lugar, rociando el extremo sur de la fortaleza con una decena de bombas. Las explosiones sonaron durante toda la noche.

Martes:

A la mañana siguiente los soldados sobrevivientes talibanes estaban empezando a flaquear; Rozi estima que sólo hubo unos 50 sobrevivientes de los originales 600 y que no tenían agua y municiones. Su único alimento era carne de caballo de la caballería de Dostum.

A las 10:50 tropas británicas y estadounidense se posicionaron a lo largo de los parapetos, al este de las posiciones talibanes. Alrededor de 100 soldados de la Alianza escalaron la torre suroeste y se acostaron junto a las paredes, disparando contra los talibanes. Otros soldados de la Alianza del Norte se encargaban de transportar los mueros y heridos a través de las puertas.

La capitulación

El campo de batalla estaba inundado de cadaveres. Algunos Talibanes cuyo cuerpos yacían sin vida todavía tenían las manos atadas. Los soldados de la Alianza por temor a un ataque suicida remataban a los muertos y a los heridos y aprovechaban tambien a robarles las pertenencias como dinero y zapatillas...


 

El hedor en la fortaleza era indescriptible, cadaveres de caballos hinchados y ensangrentados, humo y pólvora.

Las operaciones continuaron en un sotano de la fortaleza donde se refugieron los últimos sobrevivientes. Tras en vano intentar sacarlos con explosivos, lanzagranadas y disparos, los hombres de la Alianza inundaron el sótano rompiendo un caño de agua, obligando a los últimos combatientes talibanes a rendirse.

El cuerpo de Spann fue recuperado por un escuadrón de operaciones especiales. Los insurgentes le habían colocado una trampa explosiva...

El jueves se combatía a los talibanes en el sotano y el sabado fue inundado. A las 11 horas 86 prisioneros surgieron del derruido sótano. Tres camiones llevaron a los heridos de inmediato. Uno de los 86 combatientes era un estadounidense de 20 años de edad, que había viajado a Afganistán para unirse a los talibanes.

La batalla había terminado. Se había terminado como empezó, con una rendición. Y su historia llevó a cabo una lección brutal. La guerra contra el terrorismo, le gusta decir a Washington, es una nueva forma de guerra. Sin embargo, en Qala-i-Jangi, con la sangre de los caballos muertos y los jóvenes asesinados enterrados en el polvo, la forma más antigua de la guerra parecía haber vuelto, mas cruel y amarga.

 

Consecuencias

Lindh, el americano que había sido decubierto fue repatriado después a los Estados Unidos para enfrentar cargos por traición a la patria.

Los prisioneros talibanes fueron transfieridos a Guantánamo, Cuba.

Por sus acciones durante la batalla, El Mayor Mark Mitchell, Del Ejército de los EE.UU., fue galardonado con la Cruz de Servicio Distinguido, esta condecoración no se otorgaba desde la guerra de Vietnam.
Además el suboficial Stephen Bass fue galardonado con la Cruz de Marina por sus acciones.

Por su "extraordinario heroísmo" Spann fue galardonado con la estrella de Inteligencia. Se le permitió el entierro en el Cementerio Nacional Arlington. En la memoria Spann en el Cementerio Nacional de Arlington.

Debido al elevado número de víctimas talibanes, y al armamento pesado utilizado para someterlos, la Alianza del Norte y la coalición fueron acusados de violar la Convención de Ginebra, mediante el uso de medios desproporcionados.

Uno de los presos, Abdulaziz al-Oshan, más tarde resumió el incidente diciendo a las autoridades estadounidenses en la Bahía de Guantánamo, "Lo llamaron un levantamiento y no es, es una especie de masacre". Amnistía Internacional pidió una investigación independiente, pero esto fue rechazado por los EE.UU. y gobiernos de Gran Bretaña, quien argumentó que la resistencia fanática de la sublevación hizo necesario el uso del poder aéreo y de armas pesadas en su contra.

El resultado fue entre 300 y 400 muertos talibanes y unos 86 prisioneros. 

 



Fuentes:

www.time.com

en.wikipedia.org

www.worldlingo.com

cnn.com