Gilles de Rais

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Autor: mr_jimmi6, 04/Dic/2008 13:46 GMT+1:


 

bueno compañeros aver este personaje tan sadico que me acabo de cruzar con el navegando por la web

 

 

 

Gilles de Rais nació en 1404 en Francia, fue un noble francés soldado y uno de los mejores sino el mejor compañero de armas de Juana de Arco. Gilles de Rais sería después acusado y ejecutado bajo los cargos de infanticidio y brujería, ya que había torturado violado y asesinado a a cientos de niños. Junto con Erzabeth Báthory, otra sádica aristócrata que vivió un siglo antes, Gilles de Rais es considerado por algunos historiadores como un precursor del moderno asesino serial.

Juventud de Gilles de Rais

Gilles de Rais nació en 1404 en Machecoul, cercade la frontera de Britania. Su padre Gut de Montmorency-Laval, quien había heredado, por vía de la adopción, la fortuna de Jeanne de Rais y Marie de Craon. Gilles de Rais heredó la baronía de Rais en la nobleza del ducado de Rais. Gilles de Rais fue un niño inteligente, que aprendió el latín fluido. Después de la muerte desus padres en el año 1415, Gilles fue puesto bajo el tutelado de su padrastro, Jean de Craon.

En el año 1420, Gilles de Rais se encuentra en la corte del Delfín de Francia, pretendiente a la corona francesa. Jean de Craon buscó unir a Gilles de Rais con la heredera Beatrice de Paynol, sin éxito. Después, intentó unir a Gilles de Rais con Beatrice de Rohan, nieta del duque de Britania con los mismos resultados. Eventualmente fue capaz de incrementear la fortuna de Gilles de Rais al prometerlo en matrimonio con Catherine de Thouars de Britania, heredera de La Vendee y Poitou, pero sólo después de raptarla. Historias posteriores que conectan a Gilles de Rais con el legendario asesino de esposas Barba Azul pueden haber sido originadas por el hecho de que dos de sus muchos matriomonios prometidos fueron frustrados por la muerte de la novia elegida.Gilles de Rais se puso del lado de los Dukes Montfort de Britania contra una casa rival lidereada por Oliver de Blois, conde de Penthievre, quien tomó como prisionero a John VI, Duke de Britania. Gilles de Rais se encargó de liberar al Duke y fue recompenzado por esta hazaña con una cesión de tierras que el parlamento Breton convirtió en regalos monetarios.

 

Carrera militar de Gilles de Rais

Entre 1427 y 1435, Gilles de Rais fue comandante del ejército real, y en 1429 peleó junto con Juana de Arco en algunas campañas contra los ingleses y sus aliados Burgundios. Sin embargo, algunos autores tienden a exagerar la posición que defendió durante las campañas, mientras que algunos registros muestran que sólo comando un contingente personal de unos 25 hombres de armas y 11 arqueros, y que fue uno de muchas docenas de comandantes similares. Afirman que no sirvió como guardaespaldas de Juana de Arco, posición que mantenía Jean d'Aulon. El gran honor de Gilles de Rais durante estas campañas vino cuando se unió a otros tres comandantes al sostener el cuasi-ceremonial título de Maréchal, una posición subordinada bajo el Connétable Real. Este honor fue otorgado a él durante la coronación de Carlos VII, el 17 de Julio de 1429.

En 1435 Gilles de Rais se retiró del servicio militar a sus estados, promocionando obras teatrales y dilapidando la extensa fortuna que había heredado. Fue en este período, donde según el testimonio del propio Gilles de Rais y sus complices que comenzó a experimentar con lo oculto bajo la dirección de un hombre llamado Francesco Prelati, quien prometió a Gilles de Rais que le ayudaría a recuperar la fortuna que había malgastado sacrificando niños a un demonio llamado "Barron". Éstas son consideradas prácticas de alquimia con el objetivo de generar riquezas a costa de la sangre de infantes.

 

Investigación y ejecución de Gilles de Rais

El 15 de Mayo de 1440, Gilles de Rais secuestró a un clérigo llamado Jean le Ferron durante su disputa con la iglesia de Saint Etienne de Mer Morte, lo cuál provocó una investigación del Obispo de Nantes, durante la cuál los investigadores descubrieron evidencia de los crímenes infanticidas de Gilles de Rais. El 29 de Julio, el obispo reveló el resultado de sus investigaciones, y subsecuentemente obtuvo apoyo de parte del Duque de Britania, su anterior protector. La acción fue finalmente tomada el 24 de Agosto, día en que Jean le Ferron fue liberado por las tropas reales lidereadas por Arthur de Richemont. Gilles de Rais y sus complices fueron arrestados el 15 de Septiembre, a lo que siguió una investigación secular en paralelo con los hallazgos de las investigaciones del Obispo de Nantes. De la misma manera, el proceso de Gilles de Rais sería conducido tanto por las cortes seculares como por las eclesiásticas, con cargos que incluirían el homicidio, la sodomía y la herejía

Los extensos testimonios de testigos convencieron a los jueces de que había suficientes bases para establecer la culpa de Gilles de Rais. Después, el propio Gilles admitiría los cargos el 21 de Octubre y la corte cancelaría el plan de tortura para hacerlo confesar. La transcripción, que incluía testimonio de los padres de muchos de los niños desaparecidos así como descripciones gráficas de los homicidios cometidos por los cómplices de Rais, se dice era tan horrible que los jueces ordenaron que las peores partes fueran quitadas de los registros.

De acuerdo con los registros sobrevivientes, Gilles de Rais secuestraba niños, pero principalmente jóvenes varones de hermosos cabellos rubios y ojos azules, tales como había sido el mismo cuando era niño, en su residencia, y los violaba, torturaba y mutilaba a menudo masturbándose sobre el cuerpo de la víctima moribunda. Él y sus cómplices levantarían las cabezas separadas de los cuerpos para juzgar cuál era la más limpia. El número exacto de los infantes muertos a manos de Gilles de Rais y sus secuaces es desconocido debido a que los cuerpos eran quemados o enterrados, más el estimado varía entre 60 y 200. La edad de las víctimas varía de los 6 a los 14 años e incluían ambos sexos, sin embargo Gilles de Rais prefería a los niños varones, aunque lo haría también con niñas si la circunstancia lo requería.

El 23 de Octubre, la corte secular condenó a Henriet y Poitou, los cómplices de Gilles de Rais. El 25 del mismo mes, la corte eclesiástica dictó una sentencia de excomulgación contra Gilles de Rais, seguida en el mismo día por la condena de la corte secular. Dentro de los cargos imputados a Gilles de Rais se dice lo siguiente: "... hereje, reincidente, brujo, sodomita, conjurador, espíritu malvado, adivino, asesino de inocentes, apóstata, servidor de fetiches desviado de la fe y su enemigo, además del vaticinador y maestro brujo que era y es" a lo cual como mejor argumento para su defensa, Gilles de Rais pronunció la siguiente frase: "La estrella bajo la que he nacido me ha destinado a cumplir hechos que nadie había podido entender". Luego de expresar tristemente su arrepentimiento por los horribles crímenes, Rais obtuvo un castigo menos severo de parte de la Iglesia permitiéndole la confesión, pero la pena secular permaneció en su sitio y Gilles de Rai, Henriet y Poitou fueron colgados el 26 de Octubre de 1440.

 

La confesión de Gilles de Rais

A continuación se muestra una declaración de Gilles de Rais acerca de los crímenes cometidos:

“Yo, Gilles de Rais, confieso que todo de lo que se me acusa es verdad. Es cierto que he cometido las más repugnantes ofensas contra muchos seres inocentes –niños y niñas- y que en el curso de muchos años he raptado o hecho raptar a un gran número de ellos –aún más vergonzosamente he de confesar que no recuerdo el número exacto- y que los he matado con mi propia mano o hecho que otros mataran, y que he cometido con ellos muchos crímenes y pecados. En todas estas viles acciones yo fui la fuerza principal, aunque he de mencionar como asesinos de niños a mis primos Roger de Bricqueville y Gilles de Sillé, a mis criados Griart y Étienne Corillaut, alias Poitou, a mi otro criado Rossignol y al pequeño Robin, que desgraciadamente ha muerto. Confieso que maté a esos niños y niñas de distintas maneras y haciendo uso de diferentes métodos de tortura: a algunos les separé la cabeza del cuerpo, utilizando dagas y cuchillos; con otros usé palos y otros instrumentos de azote, dándoles en la cabeza golpes violentos; a otros los até con cuerdas y sogas y los colgué de puertas y vigas hasta que se ahogaron. Confieso que experimenté placer en herirlos y matarlos así. Gozaba en destruir la inocencia y en profanar la virginidad. Sentía un gran deleite al estrangular a niños de corta edad incluso cuando esos niños descubrían los primeros placeres y dolores de su carne inocente. Me gustaba poner mi miembro viril en los culos de las niñas que no sabían todavía para qué servían sus otras partes. Dejé que mi semen impregnara los cuerpos de estos niños y niñas hasta cuando estaban agonizando.

Éste no es el final de mis execrables crímenes. Siempre me he deleitado con la agonía y con la muerte. A aquellos niños de cuyos cuerpos abusé cuando estaban vivos, los profané una vez muertos. Después de que hubieran muerto, gozaba a menudo besándolos en los labios, mirando fijamente los rostros de los que eran más bellos y jugueteando con los miembros de los que estaban mejor formados. También abrí cruelmente los cuerpos de aquellos pobres niños o hice que los abrieran en canal a fin de poder ver lo que tenían dentro. Al hacer esto mi único motivo era mi propio placer. Codiciaba y deseaba carnalmente su inocencia y su muerte. Con frecuencia, he de confesar, y mientras esos niños estaban muriendo, yo me sentaba sobre sus estómagos y experimentaba gran placer en oír sus estertores de agonía. Me gustaba que un niño muriera debajo de mi cuerpo, u observar como uno de mis criados cometía actos de sodomía con un niño o una niña y lo mataba después. Solía reírme a carcajadas a la vista de un espectáculo así en compañía de los mencionados Corillaut y Griart. Ordenaba que Griart, Corillaut y los otros convirtieran después en cenizas los cadáveres de mis víctimas (…)

Me gustaba ver correr la sangre, me proporcionaba un gran placer. Recuerdo que desde mi infancia los más grandes placeres me parecían terribles. Es decir, el Apocalipsis era lo único que me interesaba. Creí en el infierno antes de poder creer en el cielo. Uno se cansa y aburre de lo ordinario. Empecé matando porque estaba aburrido y continué haciéndolo porque me gustaba desahogar mis energías. En el campo de batalla el hombre nunca desobedece y la tierra toda empapada de sangre es como un inmenso altar en el cual todo lo que tiene vida se inmola interminablemente, hasta la misma muerte de la muerte en sí. La muerte se convirtió en mi divinidad, mi sagrada y absoluta belleza. He estado viviendo con la muerte desde que me di cuenta de que podía respirar. Mi juego por excelencia es imaginarme muerto y roído por los gusanos”.

 

Extraído de: www.vidasdefuego.com/biografia-gilles-de-rais.htm


Autor: Matiere, 04/Dic/2008 14:26 GMT+1:


 

Este es el origen de las historias de Barba azul.


Autor: lagardere84, 04/Dic/2008 17:11 GMT+1:


 

Recuerdo haber leído un ensayo muy interesante sobre la licantropía en Europa de un tal Sabine Baring Gould (creo que era pastor anglicano) en el que se detallaba con bastante minuciosidad el caso de Gilles de Retz (creo que hasta incluía transcripciones de las actas oficiales del juicio contra este señor). Digamos que aplicarle el calificativo de sádico perturbado a este personaje sería un elogio. Escalofriante.


Autor: mr_jimmi6, 04/Dic/2008 18:09 GMT+1:


 

me a inquietado lo del ensayo , me gustaria leerla a ver si tengo suerte ylo encuentro , la verdad tienes razon llemarle sadico es un poco suave



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Guardia Pretoriano
Desde: 6 Nov 2009

Autor: P.abl.o, 26/May/2010 21:14 GMT+1:


La Historia está repleta de ejemplos de pura maldad, de actos atroces y sádicos, de matanzas y crímenes sin sentido. Hay figuras, sin embargo, que destacan entre los millares de reyes crueles, asesinos y traidores. Guilles de Rais es uno de ellos.

Guilles nace el 10 de septiembre de 1404 en el castillo de Champtocé, a las orillas del Loira, en la Bretaña francesa. Primogénito del noble Guy de Laval, Guilles pertenecía a uno de los mayores linajes de Francia. Se crió con su hermano pequeño, René, tres años menor que él.

Como era costumbre en la época, Guilles y su hermano fueron encomendados a varios tutores para su educación. Uno tras otro los tutores abandonaban el trabajo, asustados por el comportamiento sádico y cruel del pequeño. A los 9 años de edad, Guilles presenció algo que marcaría su personalidad para el futuro: la muerte de su padre durante una cacería, herido de muerte por una cornada de un jabalí. El pequeño contemplaría la muerte de su padre, su lento agonizar entre sangre y entrañas.

La madre de Guilles moriría de muerte natural poco después. Los niños quedaron a cargo de Jean de Craon, su abuelo, un hombre cruel y narcisista. El pequeño Guilles pronto aprendió tales rasgos de personalidad de su abuelo. Por su fuera poco, Jean de Craon no ocultaba su preferencia por el hermano menor, René. Guilles se refugió en la biblioteca del castillo, educado entre Las vidas de los doce césares de Suetonio, asombrado por las biografías de Nerón, Tiberio y Calígula.

Al cumplir 14 años Guilles fue nombrado caballero. Pronto se aburrió de practicar su consumada habilidad con la espada con meros maniquíes. Primero fueron animales, luego fueron personas. A los 15 años Guilles mató a su amigo más cercano, Antoin, tras un combate a machete. El joven Guilles contempló la muerte de su amigo, desangrado por una herida en el cuello. Antoin provenía de una familia plebeya, por lo que Guilles se libró de la condena, limitándose a pagar una indemnización a la familia. Varios casos de asesinatos y violaciones decoran sus últimos años de juventud.

A los 17 años, Guilles se alistó en el ejército. Pronto su fama comenzó a crecer entre la cultura bélica de la Guerra los Cien Años. Se lanzaba al combate enfurecido, siempre en vanguardia, luchando a mandobles con una fuerza y destreza increíbles. Tras una campaña bajo el mando de Juan V, Guilles se unió a las fuerzas de Carlos VII, el Delfín de Francia. Y en este momento entra en escena Juana de Arco.

La guerra se decanta a favor de Inglaterra, y el bando del Delfín es cada vez más débil. Las tropas inglesas atacan Orleans, y el delfín no tiene suficientes tropas para romper el asedio. Entonces se presenta en la corte una joven muchacha campesina, llamada Juana, clamando que Dios la envía para liberar Francia. El carisma y belleza angélica de la joven, unido a la devoción que profesa entre el pueblo y la desesperada situación militar, hace que el Delfín le entregue un pequeño ejército para liberar Orleans.

El pequeño ejército de Juana de Arco haría historia, rompiendo el asedio de Orleans y venciendo en las batallas de Jargeau y Patay. Y al frente siempre estaba Juana, luchado junto a sus hombres, protegida por el fiel Guilles de Rais. Incontables veces salvó Guilles a Juana de la muerte, apartándola del fragor del combate y combatiendo a los enemigos que la atacaban. Guilles se sentía realizado: bajo el mando de Juana, Francia recuperaba el terreno perdido. La personalidad y la belleza de Juana le tenían fascinado. Era la redención de Guilles de Rais, el ángel divino que le alejaba de los males de su oscura personalidad. La santa Diosa de Guilles.

El Delfín fue proclamado rey en la catedral de Reims, yGuilles fue ascendido al cargo de mariscal de Francia a la edad de 25 años, amasando una gran fortuna y adquiriendo gran poder y fama. Y entonces, en la cumbre de su gloria, Juana fue detenida y apresada. Guilles contrató un pequeño ejército de mercenarios para marchar a Ruán y liberar a Juana. Pero llegó tarde. Juana fue juzgada y condenada a la hoguera por hereje. Guilles llegaba poco después, a tiempo para contemplar la pira humeante en la plaza mayor. Este suceso marcará la eterna caída de Guilles en la depravación y el sadismo. Juana, su Diosa, su ángel, había muerto. No había nada que le controlara ahora. La muerte de su abuelo Jean de Craon cortó cualquier lazo con su vida anterior.

Su locura comenzó manifestándose por el despilfarro de su riqueza en lujos y caprichos. Su obsesión por la música no tenía límite: intérpretes y cantantes de todas partes del reino acudían junto a Guilles, llamados por su fama de mecenas hospitalario y generoso. Su obsesión por el sonido del órgano musical hizo que mandara construir varios órganos portátiles. Participaba en las eternas orgías en las noches en el castillo, en los interminables banquetes que celebraba. Gastó una fortuna en una representación teatral de la batalla de Orleans, contratando a más de 150 actores vestidos con armaduras, armas y vestidos lujosos.

Intentando evitar la ruina completa, vende los castillos de Champtocé e Ingrandes. Contrata a magos y alquimistas, pretendiendo descubrir la piedra filosofal que le permita transmutar el plomo en oro. Un mago llamado Prelati promete volver a llenar sus arcas gracias a la magia negra. Buscando el favor del rey del Infierno, Guilles y su corte de magos sacrifican a niños en honor del Demonio. Miles de niños desaparecen, ejecutados en ritos sádicos, desmembrados, destripados y violados. Los cuerpos de los jóvenes (siempre entre 8 y 10 años) eran quemados al amanecer. La caída de Guilles llega a su fin, su locura alcanza cotas extremas. Sufre alucinaciones, en las que cree hablar con el rey del Infierno. Destrozado por el arrepentimiento, afirma su intención de peregrinar a Tierra Santa. Los crímenes continúan.

El horror de extiende por Francia, los asesinatos y secuestros de Guilles son conocidos en las tierras cercanas, los niños desaparecidos se cuentan por centenares. El obispo Malestroit comienza a investigar el caso. El fin es inevitable. Guilles es detenido por una tropa armada, enviada por el rey de Francia. En el juicio Guilles confiesa todos sus crímenes, llegando a contabilizarse más de doscientos asesinatos. Ni el propio Guilles puede recordarlos en su mayoría. El juicio es detallado de forma minuciosa, recogido en documentos que todavía se conservan. Los crucifijos en la sala del juicio fueron tapados con mantas, a petición de los sacerdotes. La confesión de Guilles es una puerta a su alma atormentada, destruida por el narcisismo, el dolor, la crueldad y la locura. Guilles de Rais fue decapitado el 26 de octubre de 1440, y sus restos enterrados en un convento en Nantes.

Tras esta breve biografía, es inevitable preguntarse las razones de la complicada personalidad de Guilles de Rais. No hay duda de la importancia de su traumática infancia (la muerte de su padre de forma violenta, la falta de cariño por parte de la familia, la personalidad de su abuelo) en su locura posterior pero, ¿acaso es su demencia explicable sólo por estos factores? La presencia de Juana fue la salvación del joven Guilles, el ángel protector contra el peligro de su propia mente. Tras la muerte de su ídolo, la caída en la locura era inevitable. En su caída, Guilles arrastró consigo la vida de más de un millar de jóvenes. No hay duda de que Guilles creció, vivió y murió en medio de un mar de sangre.

 

Bibliografía recomendada:

- El programa de la Rosa de los Vientos sobre Guilles de Rais (para descargar click aquí)
- El famoso cuento de Barba Azul, de Perrault, inspirado (aunque algo lejanamente) en la figura de Guilles, el mariscal, y en su tupida barba negra con destellos azules (enlace a Wikipedia aquí, con el enlace al cuento completo al final de la página)

 


Autor: africanus34, 26/May/2010 21:55 GMT+1:


 

Menudo bicho este hombre. Esos rasgos en una btalla no son inconveniente alguno, pero pagar su"locura"con amigos, niños,......Calígula es un angelillo comparado con este tío.


Autor: TlTO, 26/May/2010 23:49 GMT+1:


 

Me encantó tu artículo Pablo. Es como si la guerra y la figura de Juana hubieran marcado el camino de vida de Guilles, hasta que pierde todo significado en su vida.


Autor: afarango, 27/May/2010 17:27 GMT+1:


 

A mi me parece una clara personalidad psicopata aaraigada desde su niñez y agravada por la perdida de sus padres y "la personalidad" de su abuelo. Como se menciona por ahi, al prinicpio de su juicio se declara inocente, pero en un cambio de su personalidad se arrepiente y se declara culpable.

Lo de tapar con mantas los crucifijos que mencionas..uffff.. qued etallito de los sacerdotes


Autor: Wallace-Will, 29/May/2010 05:09 GMT+1:


 

Es una buena historia.

Guilles de Rais era un personaje oscuro sin duda y es extraño que haya tenido tanta adoración hacía una persona que es totalmente su opuesto como Juana.


Autor: africanus34, 29/May/2010 13:23 GMT+1:


 

Ya sabes los polos distintos se atraen. Fue otro aliciente para formr su personalidad.


Autor: iakkos, 14/Jun/2010 17:22 GMT+1:


 

 

"sobrecogedora" la vida de este personaje que, por lo general (según me parece), es solamente conocido como el compañero fiel y devoto de juana de arco.

no deja de resultar fascinante el vínculo entre una personalidad tan oscura y otra tan luminosa, es algo que resulta como muy literario. quizás sea lo que sucede con los grandes líderes y su poder de atracción, capaz de cautivar seres tan oscuros. alguna explicación habrá. así, todo "gran hombre" o "gran mujer" tendrá siempre al lado un psicópata fiel dispuesto a hacer por él lo que sea. lo que sea...

¿a qué nos recuerda esto?

es imaginable que si juana de arco no hubiera sido apresada y ajusticiada, si hubiera ido más allá, y comenzado a perpetrar barbaridades en nombre de dios (un suponer), qué duda cabe que guilles hubiera ejecutado cualquier orden suya, incluso la más abyecta y sanguinaria, sin pestañear. es evidente que otros líderes no tan "románticos" como juana de arco y más cercanos a nosotros tuvieron en torno suya a gente del estilo de guilles de rais. sus nombres (los de estos grandes líderes) son bien conocidos por todos, y también los de algunos de sus fieles perros ejecutores, cuya enfermiza patología encontró "sentido trascendente" en la voz del amo, y gracias a ella se convirtió en virtud: llámese lealtad, devoción o disciplina de partido.

un saludo,

iakkos