El Imperio Sasánida

Sin respuestas
eljoines
Imagen de eljoines
Desconectado
Dictator-Administrador
Admin ForoModerador
Desde: 25 Ene 2015

Autor: vermilion_leader, 08/Nov/2005 19:36 GMT+1:



Gente:
Aquí va un breve resumen del gran imperio Sasánida, el mismo que le hizo frente a los unos heftalitas y al Imperio Romano de oriente.
Se sus cenizas luego se nutrieron los árabes quienes al saquear sus templos rebosantes de oro pudieron fortalecer y expandir su economía con la creación del Dinar (el dólar de antaño) y así dominar todo el comercio mediterráneo


HISTORIA DEL IMPERIO SASANIDA

Antes de la llegada de Alejandro Magno a la península de Anatolia hoy denominada Medio oriente existía el prospero imperio persa de aqueménida.
El imperio Alejandrino de efímera duración dejo libre el camino al los Partos quienes eran un pueblo nómade provente del Norte de Irán.
Los partos se consolidaron con Arsenio y su dinastía denominada “arsásidas”.
Finalmente en el año 224, tras la muerte del último rey parto, se implantó en el Irán la dinastía sasánida, que tenía sus raíces en territorio persa. Su primer soberano Ardashir basó su fuerza en un nacionalismo a ultranza que se consolidaba en su descendencia de los aqueménidas anteriores a las incursiones alejandrinas.
Su linaje descendía a través de su abuelo, Sasán, sacerdote del templo de la diosa Anahita.
Ardashir consiguió aglutinar en torno de la nueva dinastía los territorios situados entre los pueblos turco-mongoles, el mar Caspio y el Imperio Romano, pero sobre todo logró homogeneizar a las fuerzas de la sociedad irania y persa lo cual desembocó en la conquista musulmana en el 650; fue así que se frenó por algunos siglos el avance imparable de los pueblos de las estepas hacia el Medio Oriente. La consolidación territorial iniciada por el fundador de la dinastía, Ardashir, fue continuada y ampliada por su hijo Sapor I (241-272) que derrotó e hizo prisionero al emperador romano Valeriano. El cual junto a otros muchos prisioneros romanos trabajó de esclavo y murió en dichas faenas. Mas tarde Sapor II (310-379), siguiendo la misma línea política, fue el vencedor de Juliano el Apóstata.
Tras largos años de guerra con Roma desde finales del siglo IV se llego a un acuerdo entre ambos con la firma de un tratado que supuso la partición de Armenia entre los dos imperios y existió así una centuria de paz hico que los sasanidas se enfocaron e temas internos de fuerte carácter religioso y s u vez atendieran ciertos problemas menores con pueblos fronterizos, siendo el mas grave la ofensiva Kusan en la frontera de oriente. El siglo V de paz con Roma fue casi idílico en las relaciones entre el Imperio Romano oriental y el Imperio sasánida, y se manifestó en Irán y Mesopotámica en la construcción de nuevas ciudades y grandes edificaciones palaciegas en la capital Ctesifonte, así como la edificación del famoso templo del fuego en Djirah que, con su gran cúpula sobre conchas, fue sin lugar a dudas el precedente inmediato de las cúpulas semiesféricas bizantinas clásicas del estilo arquitectónico bizantino.
Ocurrió sin embargo en siglos venideros y tras nuevos enfrentamientos con Bizancio y otros pueblos que sobrevinieran tiempos de crisis, como ser la de la muerte del emperador Firuz en plena guerra contra los hunos blancos o heftalitas.
Las crisis fueron superadas tras el gobierno de Kavad quien introdujo reformas sociales muy importantes que tendieron a reducir los privilegios de la nobleza en pos de una mayor distribución con el pueblo campesino. Kavad también introdujo una nueva visión cosmogónica que hacia que los iniciados en ella tuviesen plena disposición de bienes y mujeres, esto por supuesto trajo revueltas entre los no iniciados (obviamente, los otros las pasaban de maravilla) y el reinado de Kavad se vio debilitado.
Fue así que este emperador tuvo que recurrir a sus enemigos, solicito ayuda a los hunos blancos y firmó una tregua con el emperador Anastasio, con quien estaba en guerra desde hacia cuatro años con Bizancio.
Tras esa tregua se inicio un nuevo periodo de paz y de buenas relaciones entre bizancio y los Sasanidas, era costumbre celebrar dicho marco ofreciendo la tutoría de los herederos al emperador contrario, práctica que ambos ejercían mutuamente como signo de confianza. Sin embargo poco se tarda en perturbarse las nuevamente buenas relaciones.
Con en el gobierno Cosroes I (531-579) se inaugura el periodo mas brillante del imperio sasánida. Ocurre que los Sasanidas se ven atacados otra vez por Bizancio por voluntad de su nuevo emperador Justiniano, pero éste es derrotado estrepitosamente en Calínico (531), junto al río Éufrates, teniendo los bizantinos que aceptar una paz humillante, mientas el ejército persa invadía Siria, se apoderaba de Antioquia (540), el Yemen, en el sur de Arabia, y dominaba el Cáucaso central, hasta entonces disputado por los bizantinos.
Cosroes, aliado con los turcos occidentales, venció también a los hunos heftalitas en 562, eliminando este peligro constante del Asia central, hecho que le permitió, una vez controlados o eliminados sus enemigos exteriores, proceder a una serie de reformas internas, como fue la reglamentación de los impuestos, a base de un catastro según el cual las tierras pagaban según su tasa de fertilidad. Todo ello acompañado de grandes construcciones y la traducción a la lengua nacional persa (el pehleví) de obras fundamentales de la cultura griega de Homero, Platón y Aristóteles.
Su hijo y sucesor Hormizd IV (579-590) tuvo que enfrentarse a la nobleza y el clero por favorecer a los cristianos, motivo por el cual fue sustituido por su hijo Cosroes II, el cual contaba con la ayuda del emperador bizantino Mauricio.
Cosroes II (590-628) es el último gran emperador persa. Inició su reinado con la amistad de los bizantinos y especialmente del emperador Mauricio al que debió en realidad el trono. Tras el asesinato de Mauricio Cosroes, se erigió en vengador de su amigo asesinado, y una vez que hubo conjurado el peligro turco por el Oriente. Cosroes se dedicó al saqueo de las provincias bizantinas de Siria, Palestina y Egipto (611-617), llegando a saquear Jerusalén, donde perecieron 50. 000 cristianos, y de donde se llevó la reliquia de la Vera Cruz. El golpe de Estado de Heraclio (610-641) y el final del reinado de Focas (asesino de Mauricio) supuso un enderezamiento de la situación para los bizantinos y el inicio de un reinado crucial, ya que el nuevo emperador después de formar un nuevo ejército y realizar una verdadera desamortización para poder mantenerlo, contraatacó por el Cáucaso con la ayuda de los armenios, invadiendo el Azerbaiján (623) y derrotando a los sasánidas ante las ruinas de Nínive. La toma de Ctesifonte y del palacio imperial de Dastgrad en 623 culmino la campaña victoriosa de los bizantinos. En 630, Heraclio entró triunfante en Jerusalén con la recuperada reliquia de la Vera Cruz en sus manos. Ante estas gravísimas derrotas, Cosroes II fue destronado por la nobleza, que eligió como nuevo soberano a su hijo Kavad II (623). Éste hubo de firmar la paz, a costa de la evacuación de Armenia, Siria y Egipto y de la pérdida de parte de Mesopotamia recuperadas por Bizancio. Fue asi que el imperio Sasánida entro en una decadencia de la que jamás lograría reponerse. Finalmente en el año 636 los árabes llegaron a Ctesifonte, y en esa otrora capital del imperio ya no existía ninguna autoridad central, ya que el último hijo de Cosroes II, Yezdigerdes III (632-651), no era emperador más que nominalmente. A pesar de todo, este último emperador sasánida logró reunir un considerable ejército al que se enfrentó en Kadesiya a los árabes (637), en donde fue estrepitosamente vencido. Siete años después, en 644, los árabes alcanzaron derrotar finalmente a los últimos bastiones persas y el último emperador Sasánida fue asesinado. Terminando así la vida de este formidable imperio que supo crecer y expandirse al asombra de la Roma de oriente llegando a superarla, pero no a sobrevivirla.