La alimentación en los siglos XI - XIII MHM4 (preview)

Sin respuestas
eljoines
Imagen de eljoines
Desconectado
Dictator-Administrador
Admin ForoModerador
Desde: 25 Ene 2015

La alimentación es un aspecto de la vida social que, para una historia de las mentalidades o una historia social del pasado, puede servir sobremanera. La historia de la alimentación (y en su faceta medieval) pretende, precisamente, borrar del imaginario colectivo las falsas impresiones y leyendas que puedan circular y que defienden una época medieval de comida basta, sucia, podrida etc. Hay que tener en cuenta que la alimentación es un aspecto de la vida humana en el que influyen condicionantes materiales y culturales y, por lo tanto, constituye un muy buen ejemplo de la mentalidad social de la época.

 

Los modelos alimentarios

La alimentación medieval, pues, se encuentra enormemente influida por la configuración social de la época. De acuerdo con los imperativos culturales y materiales, la alimentación medieval es distinta en función del status, que viene determinado por la cualidad social. Así pues, tenemos tres modelos alimentarios distintos, siguiendo el orden jerárquico (bellatores-nobles, oratores-eclesiásticos, laboratores-campesinos).

 

Modelo de los Bellatores (real y nobiliario)

Para reconstruir la alimentación propia de los reyes y nobles disponemos desde el siglo XII de numerosos documentos de contabilidad fiscal de los gastos de los nobles, en ocasión de estancias temporales de 3 o 4 días en las estancias de otro noble.

Crónica de Jaime I (siglo XIII): la miniatura representa al monarca en un banquete

Dos de los casos más paradigmáticos son los de la contabilidad de Petronila de Aragón, que recoge 5 estadas en el castillo de San Pedro de Vilamayor (1157-1158) y el de la contabilidad de Guillema de Montcada, que recoge 4 estadas en el castillo de Sentmenat (1189). En dichos documentos se puede ver qué dinero exactamente gastaron en qué alimento. La concordancia entre ambos documentos salta a la vista con un simple análisis superficial, que algunos han querido atribuir a la condición femenina. Lo que no puede negarse es que, por este orden de más cantidad a menos cantidad, los alimentos que compraron ambas fueron: carne fresca (gastaron 60 sueldos), pan (59 sueldos), vino (25 sueldos), grasa para freir (9 sueldos), pimienta (4 sueldos), huevos (3 sueldos), pescado fresco (2 sueldos), queso (1 sueldo), verduras (5 dineros).

Teniendo en cuenta que se trata de la compra de un solo día (excepto la pimienta) hay que decir que el consumo de carne, pan y vino, forman...

 

Para terminar el articulo:

Si no eres socio de MH todavía pulsa aquí

Si eres socio de MH pulsa aquí