La fortaleza de Els Vilars (Arbeca, Lleida)

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Vista aérea de la fortaleza

INTRODUCCIÓN

 
La Fortaleza de Els Vilars se sitúa en el área meridional de la Cataluña occidental, concretamente en el sector oriental de la depresión del Ebro y en el extremo nordeste del actual municipio de Arbeca (Lleida). El yacimiento se ubica en unos 300 m. sobre el nivel del mar en una zona llana formada durante el Cuaternario a partir de la acumulación aluvial del río Curvo, afluente del Segre, y el Aixaragall (hoy una acequia) que constituye el límite septentrional del asentamiento.

 

Localización del poblado

Su cronología abarca desde la Primera Edad del Hierro hasta época ibérica (s. VIII a.C. - s. IV a.C.), dividiéndose en cinco fases:

  • Vilars 0: 750-650 a. C.
  • Vilars I: 650 - 550 a. C.
  • Vilars II: 550 - 425 a. C.
  • Vilars III: 425 - 350 a. C.
  • Vilars IV: 350 - 325 a. C.

Las dos primeras (Vilars 0 y I) corresponden a los Campos de Urnas y se inscriben dentro de la fase GSC IV mientras que las tres últimas corresponden a la ocupación ibérica. Esta cronología tan antigua puede resultar controvertida pero es confirmada por las dataciones por C14 y AMS que, incluso, la calibración sitúa a finales del siglo IX a.C.

Por contra, el poblado fue abandonado a mediados del siglo IV a. C. según las producciones cerámicas de barniz negro y las piezas de vajillas de lujo de origen ático. El abandono sería paulatino ya que no hay evidencias de violencia ni catástrofes como incendios puesto que el recinto no fue destruido sino que simplemente se deshabitó, quizá por el agotamiento de los campos más cercanos. También es cierto que el sistema defensivo, que en los primeros siglos habían sido la razón de ser del asentamiento, se convirtió en época ibérica en un obstáculo para el desarrollo urbanístico del poblado que exigía más espacio (calles más anchas, casas más complejas y espaciosas) y una mayor diversificación del espacio en función de las nuevas necesidades sociales y productivas de todo tipo.

El yacimiento fue descubierto en 1975 mientras que las primeras intervenciones corresponden a los años 1985-86, cuando una parte de las fases ibéricas ya se habían arrasado por los trabajos agrícolas. A partir de 1987 se inician las excavaciones programadas, siendo un proyecto a cargo del GIP de la Universidad de Lérida. En 1998 el yacimiento fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Cataluña.

 

CARACTERÍSTICAS DEL YACIMIENTO

-El urbanismo: Organizado radialmente en torno a una plaza central (modelo cerrado o de espacio central, implica una planificación preconcebida del diseño) donde la muralla determina el perímetro y las casas, adosadas a ella, comparten las paredes medianeras. En el siglo V a.C. se construyó en la plaza central una gran cisterna-pozo descubierta y revestida de piedra y provista de un corredor-bajador que probablemente oculta una más antigua y finalmente sería inutilizada durante las fases de abandono del poblado.

              

Izquierda, cisterna-pozo y derecha, puerta oeste inutilizada durante Vilars I

Se accedía al interior a partir de dos puertas: una principal en el este y una menor en el oeste, inutilizada durante Vilars I. Durante la primera mitad del siglo V a.C.,se abriría la puerta norte que se convertiría en el acceso principal aunque sus reducidas dimensiones hacen pensar en la existencia de otra puerta en el área no excavada. Su construcción obligó a abrir una brecha en la muralla al lado de una gran torre y convertir el espacio de una casa de la fase anterior (Vilars I) en una calle empedrada para enlazar la puerta con la calle principal.

 

Interior del recinto

La red viaria se estructura según una calle principal paralela a la muralla que define dos núcleos de habitaciones: la parte este correspondiente a Vilars 0 y el barrio sur en Vilars I. Las casas eran rectangulares y de una única estancia, las de Vilars 0 constituían una gran sala con un hogar central excavado en el suelo (aunque a veces adosada a la pared) y un vestíbulo exterior mientras que las de Vilars I eran más simples, no tenían vestíbulo y se habían reducido a la mitad. Además, la excavación de la puerta oeste dejó al descubierto dos alcantarillas.

Sin embargo, en el siglo V a.C. se implantó una nueva red viaria y, en consecuencia, las viviendas adquirieron una orientación diferente y se reforzaron las defensas. En el barrio sur, se modifica el diseño de las casas, que se transforman en amplias estancias con espacio compartimentado. En el barrio norte se observan las casas de la primera fase ibérica (Vilars II) que demuestran una complejidad mayor a las anteriores aunque continúan documentándose casas alargadas y sin compartimentarse.

-El sistema defensivo: Consta de 4 elementos: la muralla, las torres, el campo impaciente y el foso.

La muralla consta de cuatro muros paramentados por los dos lados, el primer muro se construyó con piedra mientras que el segundo con zócalo de piedra y alzado de adobe. Su longitud es de 172 m., la anchura tiene entre 5 y 5,5 m. y se supone una altura de entre 4 y 5 m.

La muralla estaba reforzada por 14 torres cuadrangulares, 13 de la Primera Edad del Hierro y una del ibérico antiguo. Estaban construidas con piedra y tierra (en un caso con alzado de adobe) y se distribuían en la muralla regularmente cada 10 - 14 m.

     

Diferentes fases de construcción de la muralla y las torres

El campo friso (en realidad, chevaux-de-frise) es el elemento más emblemático y está constituido por piedras clavadas en el suelo y acuñadas con piedras pequeñas constituyendo una barrera de losas en el portillo en la parte superior de la escarpa del foso.

 

Campo friso y muralla. Foto cedida por F. J. López Cachero (UB)

Se documenta un primer foso ataludado del que se conoce poco por la construcción de otro foso durante Vilars III (finales del siglo V a.C.) a costa de él, que había ido llenándose de tierra con el tiempo. El segundo foso tendría 13 m. de ancho y 4 de hondo, rodearía toda la fortaleza y estaría reforzado en su lado más próximo a la muralla con un muro de paramento regular y vertical.

-La producción metalúrgica: Destaca un horno de inicios del siglo VIII a.C. localizado en una de las casas del barrio sur y donde se encontraron restos de mineral de hierro en estado puro lo que sugiere uno de los primeros ensayos siderúrgicos del nordeste peninsular. De hecho, la actividad metalúrgica se documenta en todas las fases a partir de la presencia de escorias de hierro y de estructuras de combustión.

De esta manera, en época ibérica antigua el proceso de producción metalúrgica está ilustrado por un horno destinado a la forja, escorias de hierro y el pico-hacha (dolabre) aparecidos en la misma vivienda. 

 

Horno dedicado a la forja del ibérico antiguo

-Los entierros perinatales y de animales: Durante Vilars 0 se documenta en la misma casa donde se encontró el horno, un entierro en fosa de tres recién nacidos, probablemente de un mismo parto. En años anteriores ya se había enterrado otro infantil de unos 10 meses.

No obstante, el ritual más singular es el del entierro de feto de caballo bajo los pavimentos, concretamente se documentan dos en el barrio sur en conexión anatómica durante Vilars 0 y cinco de época ibérica. La ausencia de marcas de corte  hace suponer que se trata de abortos naturales. La interpretación es doble: por una parte, que se incorporaran al relleno sin trasladarse y sin ninguna implicación ritual y, por otra parte, que tuvieran la misma función que los sacrificios fundacionales a pesar de ser abortos naturales. Este ritual se podría relacionar con la emergencia de una aristocracia militar local.

                          

Izquierda, enterramiento perinatal en fosa y derecha, enterramiento de un feto de équido en fosa, pertenecientes a Vilars 0.

CONCLUSIONES:

La fortaleza de Els Vilars de Arbeca constituye un conjunto arqueológico excepcional, especialmente por lo que respeta a su sistema defensivo, único en el panorama peninsular y europeo en esta época, así como por la posibilidad de una metalurgia del hierro local y por los entierros de feto de équidos, desconocidos hasta entonces. Además, permite analizar y estudiar el proceso iniciado en esta época que acabará llevando a la iberización.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-ALONSO, N. et alt. (2005): Arbeca: la fortalesa dels Vilars, Museu d’Arqueologia de Catalunya, Barcelona.

-GÓMEZ, X. (2003): “Fetos de équido en Els Vilars (Arbeca, Lleida): un nuevo tipo de deposición animal en hábitat durante la Primera Edad del Hiero en Cataluña”. A: QUESADA, F. i ZAMORA, M. (eds): El caballo en la Antigua Iberia: estudios sobre los équidos en la Edad del Hierro, Real Academia de la Historia, Madrid.

-ROVIRA, M. C. (1997): “Uso y manipulación del metal en el asentamiento protohistórico de Els Vilars (Arbeca, Lleida): los materiales de cobre y bronce”, Arqueologia de Ponent, nº 7, 213 – 227.