Cavalli-Sforza y los cinco componentes

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eljoines
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En el antiguo foro, TITO nos exponía  un extracto del interesante artículo de Julio Loras Zaera a propósito de los estudios del prestigioso genetista italiano Cavalli-Sforza: http://fortanete.cjb.net/_cms_genpuelen.html

"El genetista italiano afincado en los EE. UU., Luigi Luca Cavalli-Sforza, director de un proyecto complementario al Proyecto Genoma Humano que busca conocer la diversidad genética de nuestra especie, lleva ente manos desde los años setenta una investigación sobre nuestra especie desde su aparición hace entre 100.000 y 200.000 años. En esta investigación utiliza los métodos de su especialidad, pero también los de la arqueología y los de la lingüística. Su estudio se centra en la investigación de las expansiones humanas, y abarca todo el globo, pero aquí hablaré principalmente de sus conclusiones respecto a Europa.

El análisis de los datos arqueológicos ha demostrado que la agricultura se difundió muy lentamente por Europa, acompañándose de un aumento considerable de la densidad de población. Las difusiones culturales, en cambio, suelen ser rápidas y pocas veces tienen efectos demográficos. La lentitud de la extensión de la agricultura en Europa habla a favor de lo que Cavalli-Sforza llama difusión démica, difusión mediante el desplazamiento de gente.

Cavalli-Sforza abordó esta cuestión con métodos genéticos, estudiando la variación en una buena cantidad de genes, y elaborando mapas de los gradientes de sus frecuencias después de someter sus datos al método estadístico conocido como análisis de las componentes principales. El objetivo de este método es obtener sucesivamente componentes que influyen cada vez menos en la variación estudiada. El mapa de la primera componente (1) que obtuvo reproducía con mucha fidelidad las fechas de llegada de la agricultura a las diversas zonas calculadas con radiocarbono. Los gradientes de ese mapa reflejan la mezcla progresiva de los genes de las poblaciones agrícolas migrantes y de las locales preagrícolas.

El mapa de la segunda componente (2) muestra una variación de norte a sur, relacionada con el clima, pero también con la distribución de las lenguas. Las lenguas que se hablan en la mayor parte del nordeste europeo forman parte de la familia urálica y son muy distintas de las indoeuropeas que se hablan en el resto. Están muy difundidas sobre todo al este de los Urales, pero también al oeste. Europa fue ocupada sobre todo desde el sudeste por poblaciones acostumbradas a un clima más cálido. La segunda componente, ¿es el resultado de una adaptación al frío o representa más bien un grupo de lenguas llevadas a Europa desde el norte por poblaciones procedentes de Siberia occidental a través de los Urales? Probablemente las dos cosas. Los lapones son genéticamente europeos, pero son los que tienen frecuencias más distintas de las de los demás europeos, lo que puede indicar su parcial origen transurálico. Su parecido genético con los europeos sugiere que empezaron siendo urálicos, y se mezclaron mucho con los europeos del norte. Las otras poblaciones que hablan lenguas urálicas en el norte de Europa no tienen casi ninguna huella genética de origen urálico, aunque los fineses, y aún más los húngaros muestran una huella borrosa (cerca del 12 % de genes uránicos en los húngaros). Se advierte en el mapa de la segunda componente una joroba en las curvas isotónicas procedentes del norte que tiende a incluir Hungría y a asimilarla ligeramente a los uránicos del norte.

El mapa de la tercera componente (3) muestra una expansión a partir de la Europa centro-oriental, concretamente desde una región al norte del Caúcaso, en el Mar Negro y el mar Caspio, que hace mucho tiempo que fue señalada por el arqueólogo Gimbutas como área de origen de las poblaciones que hablan lenguas indoeuropeas. Otro arqueólogo, Renfrew, planteó una hipótesis distinta sobre el área de origen de las lenguas indoeuropeas, considerando que debía ser Anatolia. Gimbutas, indagando sobre la Edad del Broce en Europa central, vinculó el origen de las lenguas indoeuropeas a la cultura de los kurganes, tumbas donde se han encontrado abundantes esculturas de metales preciosos, armas de bronce, esqueletos de guerreros y de caballos, etc. la región donde se encuentran forma parte de la estepa euroasiática que se extiende desde Rusia hasta Manchuria. Allí los caballos eran comunes y recientemente se ha revelado que probablemente fueron domesticados y se construyeron carros y armas de bronce hace 5.500 años. Renfrew basa su hipótesis en el hecho de que los agricultores se habrían difundido por una región casi deshabitada, donde sólo vivían unos pocos cazadores-recolectores, por lo que necesariamente habrían sido portadores de su lengua protoindoeuropea original. Ambas hipótesis podrían no excluirse mutuamente. La civilización de los kurganes era de pastores nómadas que habían desarrollado la cría de caballos en la estepa, ya que la agricultura era poco productiva. Pero esos pastores nómadas tenían que haber sido antes agricultores de Oriente Próximo o de Anatolia que probablemente llegaron a la estepa pasando por Macedonia y Rumania. Es posible que los habitantes de Anatolia, al principio del movimiento de la agricultura, hablaran una lengua protoindoeuropea y que los pastores nómadas descendientes de ellos hablaran dos antiguas lenguas indoeuropeas derivadas de las anatólicas, pero que sin duda habían cambiado en los milenios transcurridos antes de emprender nuevas expansiones.

La cuarta componente (4) principal revela una expansión a partir de Grecia, hacia el sur de Italia y hacia Turquía y Macedonia. Y el quinto (5) muestra un polo que se identifica fácilmente con el País Vasco. Hoy, la lengua y la sociedad vascas se encuentran en el extremo occidental de los Pirineos. Pero las informaciones históricas de la época romana, la toponimia (nombres de lugares) y la genética nos dicen que se hablaba vasco en una región mucho más extensa que el País Vasco. A Cavalli-Sforza le parece muy verosímil la hipótesis de que la lengua vasca desciende de las lenguas habladas en la primera ocupación de Francia suroccidental y España noroccidental por los hombres de Cro-Magnon (hace 35.000 ó 40.000 años) y que los grandes artistas de las cuevas de la región hablaban una lengua derivada de los primeros sapiens europeos, de la que desciende el moderno euskera.

Para resumir, los trabajos de Cavalli-Sforza respecto a la historia de los pueblos de Europa revelan una expansión que marcó profundamente la genética del continente, expansión que se originó en Oriente Próximo con la invención de la agricultura y la domesticación de animales. Una llegada de gentes procedentes del este de los Urales combinada con la adaptación al frío de gentes procedentes de más al sur. Otra expansión, originada al norte del Cáucaso, probablemente precedida de la llegada allí de gentes de Anatolia, responsable de que hoy la mayoría de los europeos hablemos lenguas indoeuropeas. La expansión de los griegos iniciada hace cosa de .500 años. Y un poblamiento antiguo del cual la huella genética (y lingüística) actual son los vascos (...)"

 

Componentes 1-2-3:

Componentes 4-5: