Hundimiento del Awa Maru

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zimac702
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Decurión
Desde: 2 Sep 2009

Hundimiento del Awa Maru

Durante la SGM la Cruz Roja intentó hacer llegar medicamentos y alimentos a los prisioneros de guerra tomados por los japoneses, estos intentos comenzaron en 1942 pero el gobierno de Japón negó la autorización. A través del gobierno suizo, los EE.UU., envía una propuesta a Japón para transportar ayuda humanitaria mediante buques cargueros japoneses a los campos de prisioneros del sureste asiático, permitiendo que estos cruzaran el bloque submarino y regresaran transportando cargas no militares y pasajeros civiles de vuelta a su patria. En un principio los japoneses se negaron a esta nueva propuesta ya que consideraban los dichos de sus pares norteamericanos sobre la alimentación que les daban a los prisioneros, consistente en arroz, vegetales y bolas de carne de pescado, y que eran insuficientes, como una ofensa y no pensaban permitir que los prisioneros comieran una comida diferente a la de los soldados. Luego de muchas discusiones se firmó un acuerdo en Suiza que permitía el transporte de paquetes humanitarios de la Cruz Roja, a bordo de buques japoneses debidamente identificados, pintados de verde con grandes cruces blancas en sus costados, iluminadas por reflectores y por rutas establecidas de antemano. Entre los barcos destinados a este servicio se encontraba el Awa Maru carguero de 11.249 toneladas, al mando del capitán Hamada Matsutaro.

El primer embarque de paquetes humanitarios, partió desde Portland, EE.UU. a bordo de cinco mercantes soviéticos en diciembre de 1943, transportando alrededor de 2.500 toneladas, en su mayor parte, ropa, alimentos, medicinas y correspondencia. El primer tramo llevó a las naves al puerto de Vladivostock, en donde se transfirieron a barcos japoneses para ser entregados en el Nakhoda, campo de prisioneros a cien millas al sur de dicho puerto.
 
 
 
Mientras esto ocurría el Awa Maru, formaba parte de un convoy junto a otros 19 cargueros y algunas fragatas de escolta, el H-71. Durante la travesía este convoy fue atacado por los submarinos USS Rager y Redfish, que hundieron varios barcos, el Awa Maru acusó el impacto de un torpedo y quedó al garete, el resto de las naves continuan y al llegar a la bahía de Luzón son azotadas por un tifón. El convoy fue rearmado en San Fernando y partió a Manila donde llegó el 21 de agosto del 44, lego de 15 días de travesía. A todo esto mientras el convoy dejaba San Fernando, ingresaba en ese puerto el Awa Maru remolcado y quedaba allí en reparaciones, esto lo salvó de un posible final junto al convoy que continuó sufriendo ataques de submarinos americanos.
El regreso al servicio activo fue el 15 de enero de 1945 luego de concluir las reparaciones en la bahía de Moji, allí se preparó para su siguiente misión, el tercer envío de ayuda humanitaria para los prisioneros americanos. En Japón radiaron la salida del barco y señalaron la ruta por la que se desplazaría. Partiendo de Moji, seguiría a Singapur, luego Indonesia, Hong Kong y Formosa y regresaría a Japón por la misma ruta. El mando naval de Estados Unidos, dio la confirmación y radió a todas sus unidades en el Pacífico que debían permitir el paso del buque.
 
 
 
El 1 de abril de 1945 el Awa Maru regresaba a Japón, bordeando la costa de China con todas las luces encendidas cuando se cruzó en su camino el USS Queenfish, este submarino al mando de Elliot Loughlin venía recorriendo el Mar de Japón tratando de conseguir víctimas, en esa época el arma submarina norteamericana era muy competitiva, existía la costumbre de desarmar completamente las tripulaciones improductivas. El Queenfish no había tenido una buena cacería, sólo un carguero dañado, varias veces había avistado naves enemigas pero perdía el contacto. Al contactar al carguero, el Queenfish, lo sigue durante dos horas, hasta ponerse a distancia de disparo y lanza cuatro torpedos, impactando en el Awa Maru, que rápidamente se hunde, llevándose al fondo a casi 3.000 personas, solamente un sobreviviente fue recogido por la nave americana e internado en EE.UU. sin posibilidad de comunicación.
 
Loughlin, transmitió al Comandante C. Lockwood de la Flota Submarina lo acontecido y que el buque hundido era el Awa Maru. El Almirante King, Jefe de Operaciones Navales, ordenó que se le quitase el cargo y fuera llevado a EE.UU. y allí enfrentar una corte marcial por desobedecer órdenes directas de su superior, ineficiencia en el cumplimiento del deber y negligencia al recibir órdenes. Loughlin declaró que sólo recibió las órdenes en relación al Awa Maru y su ruta dentro del área de patrulla del Queenfish, pero las órdenes generales nunca le llegaron. Agregó además que el mercante iba sobrecargado y confundió la silueta a través del periscopio con la de un destructor que se desplazaba a gran velocidad amparado por la niebla. Por esa razón no pudo identificar positivamente el blanco, y que este se hallaba fuera de la ruta de navegación y en otro horario del establecido.
 
Recordemos que estos viajes eran trazados de antemano, indicando ruta y horarios de traspaso por los lugares indicados.
La corte marcial lo encontró culpable de negligencia al recibir órdenes, pero lo declaró inocente en los otros dos cargos (desobedecer órdenes directas e ineficiencia en el cumplimiento del deber) recibiendo como todo castigo una amonestación del Secretario de Marina. Además se lo retiró del mando y quedó bajo las órdenes de Lockwood cumpliendo labores de entrenamiento. Finalizada la guerra fue transferido como Oficial de Operaciones a la Flota del Atlántico y terminó su carrera como contraalmirante. Chester Nimitz, muy desconforme con la decisión pidió reprimendas para los miembros de la corte marcial.
 

Charles Lockwood
 

Ernest King
 
Chester Nimitz
 
El gobierno americano, comunicó el error a Japón y se comprometió a reemplazar el buque e indemnizarlos después de la guerra, por su lado los japoneses, protestaron enérgicamente y no permitieron más viajes humanitarios. Designaron esto como “el acto de traición, más infame, sin paralelo en la historia del mundo”. Finalizada la guerra se trató de utilizar este hecho como elemento para negociar, pero los estadounidenses, lo desestimaron y se negaron a pagar la indemnización, poniendo como excusa que los tratos a los prisioneros fueron peores que el hundimiento del Awa Maru. Dieron por terminado el caso y le prohibieron al gobierno de Japón volver a mencionar el asunto.
 
Sobre la carga a bordo del carguero, existen discrepancias. Algunos estudiosos dicen que transportaba entre 2.500 y 3.000 civiles (hombres, mujeres y niños), técnicos y heridos que escapaban de los bombardeos aliados. Aclaran que según los informes del tiempo, en las coordenadas 24,40 N y 119,45 E el tiempo era claro, sin niebla. Otros sin embargo aclaran que el Awa Maru transportaba oficiales del ejército, diplomáticos y técnicos, además de algunos civiles familiares de personal de las fuerzas japonesas que regresaban a Japón. Entre la carga incluyen un enorme botín de guerra, valuado en varios cientos de millones de dólares, 2.500 toneladas de petróleo crudo embarcado según algunas fuentes en Yakarta, junto a varias toneladas de tungsteno, zinc, y caucho, repuesto de aviones y material de perforación petrolífera.
El pecio se encuentra en aguas territoriales de China, país que en 1975 entregó a Japón algunos restos del barco, rescatados a principios de 1970. Sólo la empresa Salvataje China Co. Conoce que hay en el interior del Awa Maru, pero hasta el momento no se conocen datos al respecto.

En Japón todos los años se rememora la fecha del hundimiento frente al monumento de granito negro en el templo de Tokusaga Shoguns en Tokio.
 
 
 
 
 
 
Por su parte el submarino USS Queenfish, SS-393, que desplazaba 1526 tn en superficie y 2400 sumergido, continuó su carrera en el Pacífico. Finalizada la SGM, prestó servicio en Corea, volviendo al área donde hundió al Awa Maru. Regresa a EE.UU. en 1954 y es asignado como unidad auxiliar en 1960, dándose de baja en 1963. Hundido como blanco en el Pacífico durante unos ejercicios en agosto de 1963.

Fuentes:
exordio.com
Awa Maru Titanic of Japan
 
Saludos
 
Informe publicado por mi en ZM usuario lonestar

 


Gloria a los Héroes de la Última Pieza - Gloria a los Héroes de Malvinas: Muchos artículos publicados aquí los publiqué también en ZM como lonestar.

sergio_domingo
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Usuario Expulsado
Desde: 4 Sep 2009

Muy interesante historia, muy leve la pena para el comandante del submarino y si hubiera sido producto de la acción de japoneses o alemanes sería crimen de guerra sin ninguna duda.

Saludos

 


efe1
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Usuario Expulsado
Desde: 20 Oct 2010

Por un incidente similar el Gran Almirante Dönitz fue condenado a 10 años de prisión en Nuremberg, a pesar de que estaba a miles de kilómetros de distancia del lugar, pero....le achacaron dar órdenes de no recoger náugragos.

Su defensa arguyó que en el Pacífico los americanos hacían lo mismo, pero al Tribunal no le interesó.

Muy buena la actitud de los japoneses de haber levantado un monumento recordatorio, creo que son los únicos del ex eje que recuerdan como corresponde a sus muertos, que están más allá de la política y de la ideología.

Saludos.

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

Stephen-Maturin
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Prefecto de Caballeria
Desde: 24 Mayo 2010

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-   Totalmente de acuerdo en que la pena impuesta al Capitán Elliot Loughlin del USS Queenfish no era la adecuada a los hechos y fue tratado con una excesiva magnnimidad, pero como contrapartida al menos fue juzgado durante la guerra al poco tiempo del hundimiento y la sentencia fue criticada por algunas autoridades americanas de la importancia del Almirante Chester Nimitz que no estaba de acuerdo con ella.

-  Hay otros casos similares en que no se trato a los comandantes de submarinos de igual manera,  ya que estamos en el Pacífico comentaría por ejemplo el hundimiento del barco hospital Australiano AHS Centarur,  hundido presumiblemente por el submarino I-177,  acto este sobre el que la Marina Imperial mantuvo siempre una respuesta negativa y no quiso reconocer, lo único claro es que fué hundido por un submarino y en esas aguas en aquel momento creo actuaban tres submarinos japoneses,  en este caso estimo se actuó de una manera peor.

-  Otro caso con un cierto paralerismo lo podriamos encontrarlo en el hundimiento de mercante neutral español MONTE GORBEA hundido por el U-512 a pesar de haberse identificado, en esta caso al tener noticia del hecho por las protestas de las autoridades españolas el almirante Dönitz ordeno se sometiera a su capitan Wolfgang Schultze a un consejo de guerra que no llegó a realizarse por haber sido hundido por un avión de la USAF el U-512 antes de regresar a su base,  aunque al no llegar a realizarse el consejo de guerra  no podemos saber su resultado, pero  los alemanes tambien actuaron en ese caso con rapidez y de una manera correcta.

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