¿Por qué Stalin fue sorprendido por el ataque alemán?

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efe1
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Desde: 20 Oct 2010

Todos sabemos que el 22 de junio de 1941 Alemania atacó a la Unión Soviética. Se han elaborado variadas teorías sobre el porqué de dicho acontecimiento, que van desde la posición tradicional de considerar la "marcha hacia el Este" de Hitler, el tratar de eliminar la única espada que le quedaba en Europa a Gran Bretaña, o incluso la teoría de la guerra preventiva, atacar antes de ser atacado, teoría esta última elaborada o dada a entender por el desertor soviético Suvorov.

Pero este no es el tema. Lo cierto es que el ataque tomó totalmente desprevenido a Stalin, que es lo mismo que decir que tomó desprevenida a la Unión Soviética, dado el grado de control que el dictador ejercía sobre su país.

Lo más extraño del caso es no faltaron las advertencias, algunas, de fuentes increíbles.

Señalan Cristopher Andrews y Oleg Gordievsky ( KGB, Paza & Janés) que el 17 de abril el residente GRU en Praga avisó de un ataque alemán en junio, lo que fue rechazado por Stalin como provocación inglesa.El famoso Dr. Sorge, operando desde Japón, lanzó la advertencia del ataque pero el aviso enfureció a Stalin.El grupo de traidores de Harnack y Schulze Boysen advirtió sobre la invasión el 16 de junio, pero el Padrecito Stalin hizo llamar a su despacho al jefe de contraespionaje, Fitin, para decirle que no se podía confiar en los alemanes.Es más, en un hecho insólito, y que ha llevado a algunas contradicciones sobre su real existencia, el embajador alemán en Moscú, Conde Von der Schulemburg habría advertido al embajador soviético en Berlín, Dekanozov de la inminencia de la invasión en una conversación privada que, reitero, algunos historiadores soviéticos niegan y otros no. La razón del conde Von der Schulemburg habría sido que él, como diplomático de la vieja escuela bismarckiana no era partidario de un choque entre Alemania y Rusia.

Pensemos además en la gran concentracióin de tropas en la frontera germano-soviética, sobre el antiguo territorio polaco. Millones de soldados, tanques, aviones, cañones, ¿no significaban algo?

Pero Stalin se mostraba inflexible.

Por supuesto, es muy difícil descifrar qué podía pasar por la cabeza de una de los más retorcidos dictadores de la época moderna, paranoico, brutal, desconfiado, pero de todas maneras no deja de llamar la atención su actitud.

Recién se enteró del ataque cuando éste ya había comenzado y sus tropas fronterizas eran objeto de todo el furor de las armas alemanas y sus aliados.

Como dicen los autores citados: " Con la mayor red de espionaje extranjero de la Historia , la Unión Soviética sufrió a primeras horas del día 22 de junio de 1941 el mayor desastre del espionaje de la Seguna Guerra Mundial". 

Pero cabe preguntarse: ¿ fue un desastre del espionaje soviético o del propio Stalin?

Me gustaría saber qué opinan los amigos foristas amantes de esta época de la Historia.

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

GaetanoLaSpina
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Equite
Desde: 15 Ago 2009

Como ya sabemos, stalin prestaba mas atención a sus asesores cercanos, como Boria, y no a quienes debió haber hecho caso en ese momento de la invasión.

 


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marqjc
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Legionario Inmunis
Desde: 14 Dic 2009

efe1 ha escrito

Lo cierto es que el ataque tomó totalmente desprevenido a Stalin, que es lo mismo que decir que tomó desprevenida a la Unión Soviética, dado el grado de control que el dictador ejercía sobre su país.

Pensemos además en la gran concentracióin de tropas en la frontera germano-soviética, sobre el antiguo territorio polaco. Millones de soldados, tanques, aviones, cañones, ¿no significaban algo?

 

En lo personal pienso que Stalin no estaba tan desprevenido como aparenta la cosa. Creo que el problema es otro y, este radica en la Gran Purga que Stalin había realizado sobre los intelectuales y oficiales recientemente (y que todavía quedaba alguno más). A tal punto que varios de los detenidos fueron puestos nuevamente en libertad para retomar las armas.

O sea, Stalin estaba muy consciente de que el otrora mejor ejército del mundo había quedado tremendamente desmantelado además de que Rusia tenía su producción industrial y agrícola por los suelos.

Ya no estaba en condiciones de enfrentarse a nadie.

No se si lo de Hitler fue casualidad o premeditado pero, el haber iniciado la guerra contra los soviéticos unos 10 años antes o unos 3-4 años después, sería una catástrofe para alemania (a pesar de que igual lo fue) desde el inicio mismo de las hostilidades.

Stalin no tenía otra que confiar, rezar y prender velas a todo tipo de tratados, convenios y adulaciones (como mandar materia prima a la propia Alemania) con tal de retrasar un ataque sobre su tierra.

Es muy fuerte la versión de la "gran sorpresa" de Stalin ante la invasión alemana. Cierto es que quedó shokeado por los tres o cuatro primeros días en los que no apareció para nada pero, creo que en realidad el shock no era por la "sorpresa", era por haberse dado cuenta de lo mal que estuvieron sus cálculos para establecer "su nuevo orden".

Simplemente hizó puré a su propio país y ahora, no tenía con que defenderse. Claro, posteriormente se salvó... pero a que costo!.

sergio_domingo
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Desde: 4 Sep 2009

Estoy muy de acuerdo con marqjc, Stalin para nada estaba desprevenido, en realidad necesitaba por lo menos un año más, para iniciar el ataque contra Alemania, ya tenía los blindados que necesitaba, pero le faltaba entrenamiento de las tropas y desarrollar una mejor aviación.

La duda que me queda es respecto a un libro que leí sobre Rudolf Hess, donde el autor (no recuerdo ahora el nombre) donde decía que los servicios secretos británicos le hicieron creer a Hitler de que la URSS tenía un acuerdo con Inglaterra para atacar Alemania. Si Stalin estaba al tanto de esa maniobra es probable que supusiera que todos los avisos de la movilización alemana en la frontera fueran una treta británica, es el único argumento que puedo tener en cuenta para entender la supuesta decidia del dictador soviético.

Es como dice marqjc, Stalin hacía cualquier cosa para endulzar a los alemanes, solo necesitaba tiempo, después de la invasión le vino el regalo del cielo, el apoyo de Churchill y luego la colaboración incondicional de Roosevelt.

Saludos

 


efe1
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Desde: 20 Oct 2010

Puede ser estimados, puede ser, debe de haber un poco de todo eso, pero de todas maneras me resulta poco creíble que Stalin haya desoído todas las voces profesionales que le avisaban del ataque.

Por algún lugar leí, no recuerdo dónde, que una de las razones podría haber sido que Stalin no se imaginó siquiera que Alemania, estando en guerra con Inglaterra, lo atacara.

¡Saludos!

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

marqjc
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Legionario Inmunis
Desde: 14 Dic 2009

efe1 ha escrito

Por algún lugar leí, no recuerdo dónde, que una de las razones podría haber sido que Stalin no se imaginó siquiera que Alemania, estando en guerra con Inglaterra, lo atacara.

Bueno, lo que se dice quietito quietito no estaba. Tomemos prestado algo de HELLMUTH GUENTHER DAHMS - LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL:


La  idea de una ofensiva contra Alemania no había de extrañarle. Había desempeñado ya un papel en la historia de la Rusia soviética, tanto  más   cuanto   que   la   teoría   de   Lenin   sobre   la   «guerra   revolucionaria»   no   la contradecía.  Tenía por condición previa,  y este era un punto de vista compartido por Stalin   y   otros   doctrinarios   de   su   régimen,   una  desarticulación   interior   del  mundo capitalista, su decadencia y su creciente importancia. Para el Kremlin, Alemania era un Estado capitalista como la Gran Bretaña o América. Por este motivo es de suponer que la Unión Soviética hubiera visto con agrado que la lucha entre Hitler e Inglaterra, tal vez con una  rápida  intervención de  los Estados  Unidos,   se alargara durante mucho tiempo.

En consecuencia, el ataque alemán sorprendió, desconcertó, aterró incluso a Stalin y  Molotov.  Echaba   por   los   suelos   su   concepción,   les   arrebataba   la   alternativa   de aumentar las posibilidades de éxito con una espera más larga. Pero no es fácil creer que el Kremlin fuera cogido, realmente, de sorpresa. La rapidez con que el ministro japonés de Asuntos Exteriores, a su regreso de Berlín, aceptó firmar un Pacto de No Agresión (el 13 de abril) y otros indicios similares,  hubiesen debido haberles llamado la atención.

Dos semanas después, Roosevelt y Churchill denunciaron las intenciones agresivas de Hitler:   razón   suficiente   para   que   Stalin   realizara   en   sus   manos   una   extrema concentración de poderes, asumiendo, además del cargo de secretario del Partido, el de presidente del Consejo de comisarios del pueblo.

Los angloamericanos llegaron incluso a precisar la fecha del ataque, confirmando la que ya se encontraba en las oficinas de la Razvedka moscovita, como resultado de la más perfecta organización de espionaje que existía entonces en el mundo. Los agentes soviéticos:  Leopold Trepper   («Gran   Jefe»,  París),  Víctor  Sukulov  («Pequeño  Jefe», Bruselas), Alexander Rado («Alex», Ginebra), Rudolf Roessler («Lucy», Lucerna), Iván Usdansky («Ida»,  Roma) y Richard Sorge  («Ika»,  Tokio),  suministraban  información precisa   sobre   las   ntenciones   de   Hitler.   El   embajador   ruso   en   Bucarest,  Anatoli Lavrentiev, facilitó detalles sobre el acuerdo militar firmado entre Alemania y Rumania.

El   embajador   en Berlín,  Michel  Dekanosov,   envió   a   la  Prusia  oriental  dos   de sus colaboradores que tuvieron ocasión de observar la concentración de tropas.

No es probable que Stalin ignorara los numerosos indicios de inminente ataque y se   abandonara   con  la   confianza  que   el   acuerdo  ruso-germano  continuaba   en vigor, puesto que desde abril, los reconocimientos aéreos o terrestres violaban, casi a diario, las fronteras.  Finalmente,  si el  Kremlin tenía necesidad de una última advertencia,  el vuelo de Rudolf Hess (5 de mayo de 1941) se  la hubiese proporcionado con creces.

Hess tomó la iniciativa de trasladarse a Londres para tratar de convencer al Gobierno inglés a llegar a un compromiso antes de que Alemania se embarcara en una guerra de dos  frentes.  Moscú consideró al  «lugarteniente» del  Führer como un enviado oficial, probablemente   encargado   de   ganarse   Inglaterra,   por  medio   de   una   oferta   de   paz especial, con la idea de una cruzada contra la Unión Soviética.

 

Los rusos activaron sus preparativos militares con grandes prisas. Los diplomáticos extranjeros no podían abandonar Moscú sin una autorización especial. Un gran número de   jóvenes   comunistas   y  mujeres   trabajaban   en   las   fortificaciones.  Laurenti  Beria, comisario de  la Seguridad  interior,  aceleró  las deportaciones en masa de  los Estados bálticos.  Numerosos oficiales fueron convocados para  tomar parte en unos supuestos ejercicios ejecutados bajo  la dirección de Boris Kum.  Comenzó  la  liquidación de  las cárceles y  los campos de concentración cercanos a  la  frontera.  El  NKWD  transfirió decenas de millares de prisioneros polacos a Katyn, a orillas del Mar Ártico y más allá del  Ural.  Boris M.  Chaposchnikov,   jefe del  Estado Mayor  general,   realizó viajes de inspección.   Los   tres   Grupos   de   Ejército   estacionados   a   lo   largo   de   la   línea   de demarcación fueron confiados a los generales de Ejército Kyrill Mertchkov («Báltico»), Dimitid G. Pavlov («Frente Oeste») y Semion M. Budienni («Frente Suroeste»). El 22 de junio disponían de 183 grandes unidades, es decir, unos 4.700.000 combatientes y 6.000 aviones.



sergio_domingo
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Desde: 4 Sep 2009

Según los especialistas militares la disposición de las tropas soviéticas era absolutamente ofensiva, por otra parte la doctrina militar de la URSS siempre fue en previsión de un ataque, nunca defensiva.

Los aeródromos cerca de la frontera polaco-alemana fueron construidos de cemento por parte rusa. Dicen que todos estos movimientos fueron a instancias de los jefe militares de la URSS y no de Stalin. Es difícil saberlo, ¿algo se haría en la URSS sin la autorización del dictador?

Las tropas alemanas fueron frenadas en Moscú gracias a la extraordinaria masa humana de que disponía este país y a la industrialización con fines militares implementados por Stalin. La gran ventaja era que la mano de obra era casi gratis o gratis en las fábricas metalúrgicas. Debido a ingenieros norteamericanos se construyeron complejos metalúrgicos idénticos a existentes en EEUU, porque la ideología comunista marcaba que el conflicto con los países capitalistas era irremediable, el único país socialista del mundo iba a ser blanco del imperialismo occidental.

No tengo dudas que pasado el "susto" inicial de la invasión alemana (dije susto no sorpresa), todos los mecanismos se pusieron en marcha. Muchas fábricas ya habían sido evacuadas al este, millones de personas de todo el aparato del estado también lo fueron, enseguida el NKVD implemento bajo ordenes de Stalin la guerra de guerrillas y el ajuste cuidadoso por parte de los comisarios de sus propias tropas, en el sentido que no defeccionen en la lucha. Se implementaron deportaciones en plena debacle de millones de personas, cuestión que ni Hitler se animó en un primer momento a pesar de ir arrollando al coloso soviético.

En síntesis, todo fue demasiado bien estructurado ya para noviembre/diciembre de 1941, para pensar que los tomaron por sorpresa, diría que la sorpresa fue alemana al ver los tanques superpesados que tenía Stalin.

Saludos

 


efe1
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Desde: 20 Oct 2010

Siguen siendo muy buenos aporte, pero en el tema de Hess creo que hay que ser cuidadoso.

El asunto sigue siendo aún  muy misterioso y algunos autores afirman que el propio Hess no sabía lo de la invasión a la URSS. 

¡Saludos!

 


Carabina a la espalda y sable en mano.

xka
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Desde: 17 Ene 2011

A Stalin le pillaron con los pantalones bajados, creo que fue una cagada suya, basada en la creencia del pacto germano soviético. Yo creo que Stalin esperaba que Hitler fijara el blanco en Inglaterra, dado el odio por las "burguesas democracias" que compartían ambos dictadores.

 

Es imposible que el espionaje sovietico no detectara las intenciones alemanas, por lo que no existe un parámetro militar que explique la decisión de Stalin. Por tanto nos queda el parámetro ideológico o político, el ya citado. Soy un firme partidario de la idea según la cual nazis y comunistas compartían mucho en su ideario, y que si estaban destinados a luchar entre ellos, no era por sus diferencias, sino por sus parecidos. Yo creo que Stalin creía que los alemanes no iban a romper tan pronto ese pacto geoestratégico que tenían, y que tantos beneficios dio a ambos.

sergio_domingo
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Desde: 4 Sep 2009

Para ambos fue un pacto de compromiso, Hitler necesitaba tener las espaldas tranquilas para atacar a occidente, Stalin necesitaba tiempo para consolidar sus fuerzas armadas.

Las similitudes entre ambos eran referidas a la praxis y a lo estético. Pero había un gran abismo entre las dos ideologías. El nazismo  tuvo una ambigua relación con la iglesia, el comunismo directamente no la tuvo, la destruyó. En economía había grandes diferencias pues en Alemania existía la actividad privada. Y en cuanto a la cosmovisión, el Nacional socialismo era un nacionalismo que proclamaba un orden étnico y la URSS proclamaba la supremacía del proletariado y la conquista mundial en su nombre.

Pero como he dicho anteriormente, dudo que Stalin haya sido sorprendido, su desastre inicial se debió a las purgas de 1937, donde descabezó al Ejército Rojo.

Saludos

 


wallace-will
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Desde: 30 Nov 2009

Correcto, tal vez la purga que realizó Stalin sobre el ejercito haya sido mas una equivocación, de hecho esto casi le cuesta la guerra en Finlandia, por poner generales leales pero torpes, después Stalin se dio cuenta de eso y tuvo de devolverle los cargos a algunos oficiales, como Rokosovski.