70º Aniversario de la División Azul

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Los_Santos_Reyes
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Centurion
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Hartman ha escrito

matabishos ha escrito

Vamos, que nadie se alistaba para combatir el comunismo. Menos mal que el Régimen lo consiguió ocultar sino menudo bochorno.

¡Hey! que tampoco puse semejante extremo!!!!
A lo que voy, Matabishos, es que no todos los que fueron estaban "politizados". Además me pones que eran universitarios. Matabishos, con un nivel universitario eres oficial en forma automática hoy en día ¿te imaginas en 1940? ¿me estás diciendo que la División Azul era mayoritariamente de oficiales, sin tropa?.

Yo mismo te puse que uno de los objetivos del Regimen fue sacarse de encima a los "extremistas politizados" de una manera elegante, así que allí coincido contigo, pero la masa fue por motivos variados.

En cuanto al argumento de la paga. Recuerda que en esa época si no tenías ocupación fija corrías un alto riesgo de terminar haciendo trabajos forzados. En unas condiciones no mucho mejores que ir al frente, de modo que muchos "voluntarios" recibieron una "oferta que no podían rechazar".

Volviendo a lo de más arriba. Justamente lo que opino es que la División Azul no fue un caso extremo y atípico. Que había cuadros fanáticos, pero una masa que iba por los motivos más variados. Si me quedo con la impresión que dan tus post, la Liebestandarte Adolf Hitler era un mero remedo de la División Azul;)!

Con respecto a la tasa de deserción, acá opina mi corazoncito. Era la esperable entre españoles.

Saludos

Yo matizaría algunas cosas. Posiblemente nunca en la historia haya habido una unidad militar en la que hubiera tantos miembros con titulación o estudios universitarios como en la División Azul. Naturalmente, no todo universitario era oficial, entre otras cosas porque los cuadros de oficiales eran militares profesionales. Algún caso se dio incluso de gente que pudiendo haber sido oficial, una vez cubierto el cupo, se alistó como soldado raso con tal de participar en la campaña.

Los argumentos del hambre y de la paga, a mí, en general, me siguen pareciendo, en líneas generales, flojos. Baste considerar, como ya creo que dije en un post anterior, que un trabajador extranjero cobraba en Alemania bastante bien sin exponerse a una probable muerte, congelación, mutilación o ser hecho prisionero. Personalmente, no he visto todavía ningún estudio serio y exhaustivo sobre porcentajes estimados de gente que fuera a la División Azul por hambre, paga o coacciones de cualquier clase.

 


"Todos los Balcanes no valen los huesos de un granadero de Pomerania" (Bismarck)

   
 

matabishos
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Decurión
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El Sindicato Español Universitario (S.E.U.), consiguió tal movilización entre los estudiantes universitarios que muchos incluso falseaban la edad para alistarse.

Hartman
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Desde: 19 Oct 2010

matabishos ha escrito

El Sindicato Español Universitario (S.E.U.), consiguió tal movilización entre los estudiantes universitarios que muchos incluso falseaban la edad para alistarse.

Perdón.
Entendí universitario por graduado, de allí que no me cerrara la afirmación. Si me hablas de estudiantes, son precisamente los que, por edad, tienen vocación de cambiar el mundo, se les dió la oportunidad (junto con un fusil), no me extraña que hayan ido muchos.

Saludos

 


Todavía no he empezado a pelear

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yusuf
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Desde: 16 Dic 2009

Parece que no estamos teniendo en cuenta un detalle. España se declaró en primer lugar no beligerante, y posteriormente neutral. Ni mucho menos todos los integrantes de la División Azul eran voluntarios. Como es lógico Franco no podía mandar unidades regulares pues eso habría implicado entrar oficialmente en guerra, por lo tanto debía aparecer que las unidades enviadas al frente soviético eran voluntarios.

No quiero decir con esto que no hubiera voluntarios en la División Azul, los había y abundantes, pero también digo que, posiblemente más, no fueron voluntarios sino simplemente reclutados, apareciendo oficialmente como voluntarios.

 


Si no conoces tu pasado no puedes proyectar tu futuro.

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Centurion
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Desde: 16 Nov 2009

El problema es que ese "posiblemente" no pasa de ser una suposición que a fecha de hoy no parece respaldada por demasiadas pruebas, y que por lo tanto, no merece mayor comentario.

 


"Todos los Balcanes no valen los huesos de un granadero de Pomerania" (Bismarck)

   
 

Hartman
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Desde: 19 Oct 2010

yusuf ha escrito

Parece que no estamos teniendo en cuenta un detalle. España se declaró en primer lugar no beligerante, y posteriormente neutral. Ni mucho menos todos los integrantes de la División Azul eran voluntarios. Como es lógico Franco no podía mandar unidades regulares pues eso habría implicado entrar oficialmente en guerra, por lo tanto debía aparecer que las unidades enviadas al frente soviético eran voluntarios.

No quiero decir con esto que no hubiera voluntarios en la División Azul, los había y abundantes, pero también digo que, posiblemente más, no fueron voluntarios sino simplemente reclutados, apareciendo oficialmente como voluntarios.

Yusuf:
Así como le dije a Matabishos que no debían ser todos alegres voluntarios politizados que iban a matar comunistas, tampoco se sostiene que hayan sido reclutados forzosos. Si mal no recuerdo estaban en el frente de Leningrado, los finlandeses mantuvieron una actitud ambigua. Si un español se "perdía" y llegaba al sector finés no hubiese sido devuelto, con bastante probabilidad hubiese terminado en Suecia. Esto no se condice con 40 deserciones en total.

Lo forzoso era la situación que se vivía en España en ese momento, por eso soy partidario de algo menos extremo (para la masa) que el fanático politizado (que los hubo), digamos una Legión Extranjera. Mercenarios, por usar un término duro y claro, mezclado con los politizados.

Saludos

 


Todavía no he empezado a pelear

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yusuf
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Desde: 16 Dic 2009

Si he comentado lo de que en muchos casos los integrantes de la División Azul fueron reclutados no voluntariamente es por el testimonio que un tío mio me comentó. Sé que se puede arguir que no es representativo, pero puede dar una idea de la composición real de la División Azul.

Mi tío había sido enviado a un batallón de castigo por su participación, como soldado de reemplazo, en el bando republicano. éste me dijo que a su batallón acudieron a pedir voluntarios para marchar al frente ruso, siendoles, a los que acudieran, conmutadas sus penas y archivados sus expedientes. Según me comentaba hubo muchos que accedieron a esta solicitud, que además implicaba que a sus familias las dejarán en paz y no segurian siendo tachados como de no afines al régimen.

No entro en cuantos, de los miembros de la División Azul, eran voluntarios o no, entre otras cosas porque no tengo los suficientes elementos de juicio para emitir una opinión al respecto.

 


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Los_Santos_Reyes
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Centurion
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Reproduzco aquí el artículo de un indocumentado que quién sabe como ha tenido cabida en "La Gaceta"; estaría mejor en "Público". Es una pequeña muestra de las sandeces que comúnmente se dicen sobre la DEV. 

 

http://www.intereconomia.com/sites/default/files/especiales_gaceta/la_ga...

 

A continuación, la oportuna réplica de alguien que sí que sabe sobre el tema y que reproduzco con su expreso y amable permiso:

 

Ante las numerosas cartas recibidas en esta redacción, nos vemos obligados a publicar una de ellas en relación a un artículo publicado recientemente en un medio de comunicación sobre la DIvisión Azul.

Francisco Torres García.- En su edición del domingo seis de noviembre, el diario del grupo Intereconomía, La Gaceta, que dirige el periodista Carlos Dávila incluía un artículo a toda página dedicado a la División Azul firmado por el profesor José Luis Rodríguez Jiménez, bajo el ya de por sí insultante título de “Ni Azul ni de Voluntarios”. Todo ello después de que La Gaceta, como otros medios, ignorara el reciente Congreso Internacional de Historiadores celebrado en la Universidad San Pablo-CEU, en el que participaron todos los expertos, a excepción de Rodríguez Jiménez, nacionales o extranjeros, que han investigado o están investigando sobre la presencia de los voluntarios españoles en el frente ruso.

En la inauguración de dicho Congreso el general Agustín Muñoz-Grandes, hijo del primer jefe de la División Azul, afirmó que aún peor que una mentira es una verdad a medias y que, por tanto, es preciso denunciarla y evitar que se extienda. Parece como si Carlos Dávila, director de La Gaceta, le hubiera oído pero no escuchado aprestándose a poner su medio al servicio de esa “verdad a medias” o “mentira con algunas dosis de verdad” que practican autores como Martínez Reverte o Rodríguez Jiménez.

A nadie que conozca la bibliografía existente sobre la División Azul le pueden sorprender las tesis de Rodríguez Jiménez, autor de un libro de escasa difusión, que ha acabado en los mercadillos de saldo, significativamente titulado “De héroes e indeseables. La División Azul”. Texto lleno de errores, prejuicios, desenfoques, desconocimiento y manipulación de las fuentes que más debiera causarle sonrojo que orgullo pero que, a buen seguro, le permitió escalar posiciones académicas.

¿Por qué La Gaceta, diario que blasona de representar a quienes se sienten “orgullosos de ser de derechas”, según reza a propaganda de Intereconomía, encargó un artículo sobre la División Azul a un escritor cuyas tesis mejor cuadrarían en las páginas de Público? ¿Por qué La Gaceta, diario “orgulloso de ser de derechas”, ha cedido sus páginas para difundir las tesis de la izquierda y vituperar de paso a miles de españoles? No lo sé, pero me consta que más de un divisionario o un familiar de los mismos sintió ganas de vomitar cuando leyó el artículo de La Gaceta. Periódico que, a buen seguro, alguno ha dejado de comprar.

Para el artículo publicado en La Gaceta la División Azul no estuvo compuesta por falangistas/derechistas voluntarios; alguno hubo pero fueron una minoría, nos informa. Sin embargo, lo que sí abundaron, según tan docta opinión, fueron los jóvenes de clase baja (¿de dónde ha sacado este dato el articulista?) obligados a ir por el Ejército, reclutados a la fuerza en los cuarteles, desafectos al régimen, hijos de fusilados o de prisioneros republicanos recién liberados… Eso sí, José Luis Rodríguez Jiménez ha tenido cuidado a la hora de no reproducir su tesis de que los mandos militares fueron a Rusia por ambición, para ganar ascensos y pasta, no fuera a ser que por eso no pasara La Gaceta. Y, sólo veladamente, nos ha dicho que los voluntarios fueron a Rusia para ganar dinero. Con ello pretende ocultar algo fundamental: la existencia, en aquellos años, de una poderosa y fuerte ideología anticomunista. Y es que para la mentalidad progresista no es admisible que existieran jóvenes que voluntariamente quisieran ir a luchar y morir para poner punto y final al comunismo. Precisamente eso es lo que molesta de la División Azul.

El artículo de José Luis Rodríguez Jiménez, que es preciso contestar y denunciar, está lleno de verdades a medias que acaban falsificando y manipulando la historia. Pongámoslas en evidencia y juzgue el lector el grado de colaboración de La Gaceta en esa falsificación y en el menosprecio o el desprecio que sobre la División transmite el autor:

a) Comienza el articulista menospreciando o despreciando a la unidad militar española, cuando por el volumen de efectivos que poseía y por su propia estructura se aproximaba más a un Cuerpo de Ejército que a una División, tal y como ha demostrado con profundidad y documentación el profesor Carlos Caballero.

b) Nos dice a continuación, extendiendo la insidia del menosprecio, que la División no participó en “ninguna de las rupturas del frente” siendo utilizada por “el mando alemán en pequeñas escaramuzas ofensivas”, y “sobre todo en la defensa de un frente estacionario”, entre 1941 y 1942. Lo único que revela tamaña interpretación es lo ayuno que está Rodríguez Jiménez en lo referente al análisis militar de las operaciones en los sectores de los frentes de Leningrado y el Voljov. No conoce la historiografía soviética donde esas “escaramuzas ofensivas” se convierten en la “ofensiva/batalla Tikhvin-Volkhov”, que se saldó con la derrota alemana y que salvó a Leningrado de caer en diciembre de 1941. En esas operaciones la División Azul fue una de las puntas de lanza de la ofensiva general del Grupo de Ejércitos en que se encontraba integrada. Siete días después de llegar al frente la unidad española ya participaba en esta gran operación. Es evidente que Rodríguez Jiménez desconoce también lo que en realidad fue la continuada batalla que se libró en torno a la ciudad entre 1941 y 1943 y no ha leído las obras del máximo experto en esos combates, David M. Glantz. Lo que desde aquí le recomiendo que haga.

c) No contento con el desprecio o el menosprecio nos precisa que la División Azul se dedicó en el frente de Novgorod a buscar y capturar guerrilleros rusos. No cabe mayor insulto a la sangre derramada, al heroísmo de los españoles. Precisemos: tras la derrota alemana en Tikhvin los soviéticos tenían como objetivo recuperar Novgorod, la ciudad defendida por los españoles, lo que se encargó al 52ª Ejército soviético. Muñoz Grandes se comprometió a defender sus posiciones hasta la muerte y demostró que estaba dispuesto a realizarlo. El tanteo realizado por los soviéticos sobre las posiciones españoles se saldó con un fracaso para el Ejército Rojo por lo que el asalto no se produciría directamente sobre la División Azul sino en sus flancos. La División Española, pese a sus bajas, era un 30% más potente que cualquier unidad alemana. Los españoles cedieron fuerzas, una y otra vez, a las unidades germanas próximas o acudieron en socorro de las mismas solventando situaciones tácticamente graves. Ni era, como con ignorancia afirma Rodríguez Jiménez, un frente estático ni los españoles se dedicaban a cazar partisanos.

El intento soviético se saldaría también con una derrota. La penetración del Ejército Rojo, iniciada a mediados de enero de 1942 chocará con la resistencia española en Kretschewizy (un regimiento español frena a la 125º División de fusileros) y después los españoles acuden en socorro de los alemanes en Mal Samoschje, por esta acción el II Batallón del 269 Regimiento español obtendrá la Medalla Militar Colectiva (el profesor Rodríguez Jiménez y La Gaceta deben repasar lo que eso significa). Los españoles, al norte de sus líneas, van a participar en lo que se conoce como “la bolsa del Voljov” que permitirá el aniquilamiento de 9 Divisiones de Infantería, 6 Brigadas de Infantería y parte de una Brigada blindada, con pérdidas de unos cien mil hombres para los soviéticos. Probablemente una “operación sin importancia” para el autor del artículo.

d) Concluye Rodríguez Jiménez su síntesis bélica, que tiene como objetivo mostrar la irrelevancia militar de a División Azul, diciéndonos que después de “cazar partisanos”, la mandaron a uno de los sectores del asedio de Leningrado. Se olvida otra vez de contarnos que se envió a la División a un punto clave de ese frente; con la misión de ser punta de ruptura en el asalto final a la ciudad diseñado por von Manstein. Sector clave también para los soviéticos que lo considerarán punto de ruptura de su ofensiva. Pero esto no cuadra en las tesis de Rodríguez Jiménez y por eso lo oculta.

e) Nos dice Rodríguez Jiménez que la División no fue azul -con mala y confusa redacción por cierto- porque, entendemos al leer, sólo una cuarta parte de los efectivos tenían un “ideario fascista”. Dejemos a un lado que en su libro Rodríguez Jiménez no nos explica de donde saca tan curioso dato y cómo ha medido la identidad ideológica de los voluntarios. Vayamos a la documentación: las Jefaturas de la Falange facilitaron un total de 23.442 hombres, en realidad algo más de un 58% del total, porque tenemos que descontar a los jefes, oficiales y la mayoría de los suboficiales. No todos eran falangistas o derechistas, pero sí en volúmenes que podrían situarse, como mínimo, entre un 80% y un 90%, pero si a ello sumamos los excombatientes del Ejército Nacional o los posteriores afiliados a la Hermandad de la División Azul podríamos situarnos en cifras superiores al 95%. Pero es que, además, en los cuarteles, haciendo la mili, también estaban miles de falangistas/derechistas que se alistaron para ir a Rusia por efecto del mismo impulso que hizo alistarse a los que estaban fuera de los cuarteles. Mis datos particulares, no los generales, salen del estudio de una muestra de más de mil divisionarios, los del profesor Rodríguez Jiménez de la especulación. Es más, lo que nos dicen los expedientes de los divisionarios es que muchos de los que no encontraron plaza en 1941 se fueron desde un cuartel militar al incorporarse al servicio militar los reemplazos de 1942 y 1943.

f) Nos dice el profesor Rodríguez Jiménez, sin aportar en su estudio más documentación que la anécdota, que al faltar los voluntarios el Ejército presionó a los cuarteles para que forzaran a la tropa a ir. Sin embargo, lo que nos dice la documentación militar de la Comandancia General de Baleares y de la Capitanía General de Sevilla es que las unidades remitían, sin mayor problema, los partes diciendo “no hay voluntarios para la División”. Lo que revela el estudio, que Rodríguez Jiménez no ha realizado, de los Batallones de Marcha (compuestos por los voluntarios que partieron hacia el frente entre 1942 y 1943), es que la composición es muy diversa y que no se puede afirmar que la Milicia dejara de aportar hombres, porque lo hizo de forma similar o superior al Ejército en muchos de los Batallones, incluyendo los últimos. Lo que también nos dice ese estudio es que en la inmensa mayoría de las unidades militares, en los cuarteles, se trata de alistamientos individualizados o de muy pocos voluntarios que desmienten las fábulas de compañías enteras enviadas a Rusia o de procedimientos como elegir a uno de cada tres o cinco de formación. Tesis que La Gaceta avala porque ha entresacado y destacado del texto la frase: “las plazas no cubiertas por voluntarios las ocupaban soldados elegidos a dedo”. Lo que el profesor Rodríguez Jiménez ignora es que los cupos dejaron de existir a partir de marzo-abril de 1942.

g) Ni en su estudio ni en su artículo el profesor Rodríguez Jiménez documenta, más allá de la anécdota, la existencia de esos obligados sacados de las cárceles, recién liberados de las prisiones, hijos de fusilados, etcétera que él pretende convertir en tipología del voluntario. Sin base documental sus deducciones son pura especulación: “como en 1943 se liberó a muchos presos pues se alistaron a la División”, nos viene a decir. ¿Dónde están los listados? ¿Dónde está el estudio en el que se basa esa afirmación? Porque Rodríguez Jiménez y quien esto suscribe hemos manejado, teóricamente, la misma documentación.

h) El articulista, como tantos otros autores, lo que hace es proyectar sus prejuicios y evaluar a los voluntarios según su código. Así, por ejemplo, en su libro insiste en la aparente condena moral por la existencia de casos de enfermedades venéreas (tener este tipo de enfermedad hacía a un voluntario “indeseable” para la misma). Y vuelve a manejar la condena moral esgrimiendo unas listas sobre indeseables que confunde y sobredimensiona porque el que suscribe se ha tomado la molestia de revisarlas y sus conclusiones distan de las de Rodríguez Jiménez. Precisemos y expliquemos, que es lo que no hace Rodríguez Jiménez: el término “indeseable”, militarmente hablando, es la constatación de que un soldado no tiene las condiciones idóneas para cumplir con la misión encomendada a la unidad. Así se podía, de hecho lo era, ser válido para estar en la Legión y no para estar en la División Azul. Precisemos: la División Azul estableció, sorprendentemente, “el derecho de admisión” y devolvió a todos aquellos voluntarios que no consideraba idóneos. Y en ese grupo, los que Rodríguez Jiménez denomina “desafectos” eran una minoría muy minoritaria, una individualidad y no una generalidad.

 i) Yo he revisado la misma documentación que el profesor Rodríguez Jiménez y ni su número es correcto ni su interpretación es exacta. Cualquiera que ojee, sin profundizar mucho, la documentación observará, por ejemplo, que para ser “indeseable” bastaba con que alguien escuchara a un voluntario que se tira días y días hacinado en un tren para llegar hasta el campamento base en Alemania protestar; o, simplemente, que alguien pusiera en duda, en 1943, la posible victoria alemana, por no hablar de aquellos que fueron rechazados o devueltos por tener malas referencias morales (un caso se refiere por ejemplo a que convivía con una mujer sin estar casado) o los que en el informe se anota como nota desfavorable que blasfema o que bebe. Y es que los mandos de la División eran muy exquisitos a la hora de admitir voluntarios. Pero vayamos a la intrahistoria ilustrando al lector, y al profesor Rodríguez Jiménez, con algunos casos:


- César, un “vago incorregible” de la División originaria. Nos vamos a su expediente y nos encontramos con un joven falangista, que en “zona roja” es movilizado y tiene que ir al Ejército Republicano, que en cuanto puede se pasa a las filas nacionales, que hace toda la guerra, que gana numerosas condecoraciones, entre ella la Medalla de Sufrimientos por la Patria. Un “indeseable” para Rodríguez Jiménez.

-Jesús, Guardia de Asalto en la zona republicana, alistado en un cuartel en octubre de 1943, cuando la División prácticamente iba a ser retirada. Aparentemente uno de los “republicanos” alistados a la fuerza según Rodríguez Jiménez. En realidad Vieja Guardia de la Falange.

-Ginés, un agricultor, afiliado a la UGT, voluntario durante la guerra civil en las milicias socialistas que se fue voluntario al frente tras desempeñar funciones de retaguardia y que -¡sorpresa!- se pasa a las filas del Ejército Nacional y gana la Cruz Roja, la Cruz de Guerra y una herida en el ojo izquierdo de consideración. En febrero de 1942, con sus medallas y heridas como recomendación, dejando mujer e hijo de corta edad en España, se alistó en la División Azul.

-Juan, un joven, con antecedentes de estafa y, probablemente, estraperlo (ganar dinero en el mercado negro) se alista. Está claro que es un “indeseable” según Rodríguez Jiménez. He aquí que cuando escarbamos nos encontramos a un falangista hermano de un Vieja Guardia que dejará su vida peleando heroicamente en Rusia.

Alguien debería recordar que, l
uchando en la División Azul, cinco mil españoles dejaron su vida en los campos de Rusia, según Rodríguez Jiménez en su artículo en La Gaceta, ni existieron, porque en realidad estuvieron de vacaciones en un “frente estático” dedicados a perseguir partisanos y participar en escaramuzas. ¿Y por qué no existen en el artículo? ¿Por qué el menosprecio a su actuación como fuerza de combate? Por una razón elemental, porque una unidad como la española, que realizó hazañas increíbles, entre ellas una de las más bellas y heroicas de las II Guerra Mundial; que se desangró en el Voljov, en la Intermedia, en Sinyavino y en Krasny Bor; que combatió en condiciones durísimas y que tuvo un número inexplicablemente bajísimo de desertores; que según los datos de su sección jurídica fue altamente disciplinada, difícilmente hubiera alcanzado el prestigio y la gloria militar que se deriva de sus condecoraciones sin tener una alta moral de combate. Moral que no hubiera tenido jamás una unidad compuesta, como nos quiere transmitir Rodríguez Jiménez con la bendición de Carlos Dávila, por indeseables, voluntarios forzados y mercenarios.

Francisco Torres García es Catedrático de Instituto, profesor de Geografía-Historia, autor de La División Azul. 50 años después, y en colaboración con Ángel Salamanca la obra Esclavos de Stalin. El último combate de la División Azul. En breve aparecerá su obra Las Lágrimas Azules. El frente y la retaguardia de la División Azul

 


"Todos los Balcanes no valen los huesos de un granadero de Pomerania" (Bismarck)

   
 

Buenaventura66
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Guardia Pretoriano
Desde: 22 Mar 2011

Pues hombre, la verdad es que siendo publicado en un periodico tan impresentable como la Gaceta, poco me dice.

De cualquier forma yo desconfio siempre de este tipo de mitificaciones gloriosas como de las demonizaciones exageradas. Como no conozco suficiente el tema solo puedo desconfiar de alguien que lleva la glorificación hasta el extremo.

Dejo aquí una entrevista al autor del libro sobre este tema que aporte yo en su momento, creo que bastante mas ecuanime.

Xavier Moreno Julià:

Tengo 44 años, nací en Barcelona y vivo en Calafell. Soy doctor en Historia Contemporánea. Estoy casado y tengo dos hijos (5 y 6 años).¿Política? Creo en la honradez. Soy creyente, católico practicante. He investigado durante años la historia de la División Azul, y deshago el tópico de que “eran todos unos nazis”: Franco, al final, los abandonó.

La División Azul, ¿qué fue?

- Una amalgama de complejidades...

¿Falangistas españoles que ayudaron a Hitler contra Stalin?.

- Hubo falangistas, ¡pero hubo también ex republicanos! Y hubo civiles y hubo muchos militares, algunos forzados... Y hubo muchos deshederados que vieron un recurso para sostener económicamente a sus familias, como Luis Ciges o Luis García Berlanga...

¿Cuántos españoles fueron en total?

- Fueron unos 45.000 divisionarios, desde el verano de 1.941 hasta el verano de 1.943. Y lo que yo mantengo es que hubo tantas Divisiones Azules como divisionarios hubo.

¿Quién inventó la División Azul?

- Dionisio Ridruejo y Serrano Suñer, quien al ver que Hitler invadía Rusia, propuso ayudarle al grito de “¡Rusia es culpable!”.

¿Culpable de qué?

- De la guerra civil, de la represión roja en la retaguardia republicana, de todos los males de España: la División Azul (DA) fue hija de la guerra civil, fue su propagación...

Pero fuera de España...

- Sí. Iban a Rusia “a devolver la visita”. Iban sin uniformes ni utillaje para el frío, y Hitler los envió al frente norte, el más duro, en condiciones espantosas ¡y hasta ‘50ºC!

Horrible odisea...¿Murieron muchos?

- Unos 5.000. Hubo 8.700 heridos, 2.317 mutilados, 1.600 por congelaciones, 500 prisioneros, y 7.800 cayeron enfermos...


¡Un matadero! ¿Eran voluntarios?

- Al principio eran voluntarios falangistas bajo mandos militares: ¡era 1.941 y muchos veían una victoria de Hitler! Pero en 1.943 la Falange tuvo ya que forzar levas para la DA.

¿Qué pensaban de la DA los aliados?

- La veían como un “mal menor”: mejor eso que a que España entrase en guerra junto a Hitler. Cuando Mussolini cayó, entonces sí presionaron a Franco para que acabase con la DA.
¿Y por qué Hitler la envió al frente norte?

- Hitler iba a enviarlos contra Moscú, pero los racistas generales nazis le dijeron que esos españoles eran unos desastrados, con el uniforme sucio, rijosos, indisciplinados...

Y Hitler desconfió de tanto desaliño...

- Sí. Fue un choque de mentalidades: la rigidez germana frente a la improvisación española. Llegaban con alpargatas y una manta... y con un altercado al llegar a Alemania.

¿Qué altercado?

- Galanteo ibérico a algunas de las mujeres alemanas...ante sus maridos, oficiales nazis.

Olé.

- Más tarde, al conocer Hitler cierta acción de los españoles en el frente, trocó aquel desprecio inicial por una enorme admiración.

¿A qué acción se refiere?

- A la gesta suicida del lago Ilmen, en enero de 1.942: para liberar a un batallón nazi cercado, 228 divisionarios cruzaron a pie el lago helado durante once días, a –50ºC... Conquistaron seis aldeas y socorrieron a los alemanes...pero sólo doce españoles quedaron ilesos: es decir, ¡hubo un 95% de bajas!

¡Qué locura!

- Iba al frente Muñoz Grandes, que se lo contó así a Hitler: “hemos saldado la deuda de sangre que España tenía con Alemania”.
¿Por la ayuda nazi a la Guerra Civil?

- Sí. Poco después, Hitler dijo por radio, en el Reichstag, que los españoles “son combatientes impávidos que desafían a la muerte”. Y creó una medalla específica para la DA, lo que no hizo con ninguna otra unidad!

¿Qué otras acciones protagonizó la DA?

- Muchas. La batalla de Krasny Bor, en febrero de 1.943: la DA defendía la línea de ferrocarril Moscú-Leningrado y, embestidos por tanques, artillería e infantería rusa..., ¡murieron 1.125 españoles en sólo 24 horas!

¿Tan sacrificados eran aquellos hombres?

- Sí. Y lo pasaban ya mal en el día a día: ¡alguno relata lo doloroso que era defecar a 50º bajo cero, cuando todo, todo se congela!

Uh...

- Por otro lado, la población local rusa, que odiaba a los racistas soldados alemanes, apreciaba a los españoles porque jamás maltrataban al pueblo, a los campesinos...

¿Qué pasó con los divisionarios cuando Franco decidió disolver la División Azul?

- Algunos cientos se quedaron con los nazis, creando la Legión Azul: unos por los Balcanes, ¡y otra parte de ellos defendió Berlín hasta que cayó ante las tropas soviéticas...!

¿Y el resto?

- Unos 80 desertaron y pasaron al Ejército Rojo: eran ex republicanos que aprovecharon para huir de España. Pero Stalin receló ¡y los metió en un campo de concentración!

Pobres desgraciados, qué tragedia...

- ¡Y, en esos campos, los rusos metían también a divisionarios apresados en batalla!

¡Otra guerra civil dentro del campo, pues!

- Sí... hubo una DA roja: eran rojos que así podían redimir sus culpas de la Guerra Civil... O por mera supervivencia: ¡en la DA se les pagaban más del doble que a un obrero!

¿Cómo recibió Franco a los divisionarios que iban llegando de vuelta a España?

- No fue agradecido. Sólo al principio hubo algún boato, pero pronto los abandonó.

No lo entiendo...¿Por qué?

- Porque Hitler era el perdedor. Y porque calibró que si les daba protagonismo, la Falange podría darse relumbrón a costa de eso.

¡Y decía Franco que no hacía política...!

- En el País Vasco, por presión de trabajadores, se despidió de fábricas a ex divisionarios: acabaron mendigando por las calles...

Cuánta miseria.

- En 1.954 llega a Barcelona el barco Semiramis con 248 ex divisionarios, ¡tras 11 años de cautiverio en la URSS! Franco ordena disolver toda bienvenida: tuvieron que volver a casa cada uno por sus medios, como pudo.


 


Tito
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Desde: 15 Ago 2009

Interesante entrevista. Entre tanta crudeza me quedo con ésto:

- Sí. Fue un choque de mentalidades: la rigidez germana frente a la improvisación española. Llegaban con alpargatas y una manta... y con un altercado al llegar a Alemania.

¿Qué altercado?

- Galanteo ibérico a algunas de las mujeres alemanas...ante sus maridos, oficiales nazis.

Olé.

 

Es bastante sabido que a las guiris les encantan los latinos. Que situación!

:)