Martin Bormann - La eminencia parda

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Autor: nuerma-88, 07/Oct/2009 10:35 GMT+1:



 

Berlín, 1 de mayo de 1945, por la noche.  Apenas treinta horas antes, Hitler se había suicidado en su bunker construido bajo los jardines de la cancillería del Reich.  Como sucesor suyo ha quedado el gran almirante Dönitz.  Por la tarde del mismo primero de mayo, éste había recibido una llamada telefónica del secretario jefe de Hitler, Martin Bormann:  " El testamento entra en vigor.  Iré a verle lo antes posible."

Dönitz se encontraba en Flensburg.  Bormann y la mayor parte de los que quedaban en el bunker trataban de sortear la lluvia de granadas,  cruzar aquellas montañas de escombros y, salvando calles destruidas, abandonar el barrio del gobierno.

Aunque Bormann tenía la graduación de general de las SS (Gruppenführer),  se había vestido un uniforme gris y encima un capote militar. En caso de complicaciones podía pasar así desapercibido.

Bormann y el médico de las SS, doctor Stumpfeger, caminaban juntos, amparados tras un carro Tiger que inopinadamente había aparecido en el lugar. El Tiger resultó alcanzado por un impacto enemigo y voló por los aires.

A partir de ese momento comienzan las especulaciones sobre un Bormann, presunto superviviente que no volvió a aparecer  ni en Flensburg ni en ningun otro lugar.  De especial valor son las aseveraciones del supuesto testigo ocular de los hechos, Arthur Axmann, entonces jefe de las juventudes del Reich.

VERSIONES AVENTURADAS.

Axmann se había separado de Bormann, tomando el camino de Moabit junto con su ayudante. Pero se vio obligado a cambiar de rumbo frente a la presencia de los carros soviéticos.

" Cuando nos encontrábamos de regreso,  cuenta,  y cruzábamos el puente de los inválidos,  vimos a Bormann y el doctor  Stumpfegger que yacían el el suelo con los brazos y piernas abiertos.  Sus rostros eran plenamente reconocibles.  Tomé a Bormann en mis brazos y no noté en él reacción alguna.  Me acerqué a su pecho y no percibí su respiración.  En el cuerpo no se apreciaban ni heridas ni manchas de sangre.  Sospechamos que se había envenenado."

La historia ha necesitado 28 años para dar por válido este relato,  que revela el final del hombre más poderoso después de Adolf Hitler. Pero en tanto abundan las especulaciones,  florecieron las versiones más aventuradas: desde la que habla de agentes soviéticos, otras que ven a Bormann como vecino de Mengele, que huyó al Paraguay, otros aseguraron que vivía en España etc, etc..

Las contradicciones entre versiones llevaron a los aliados, en el periodo preparatorio al juicio de Nüremberg,  a concluir que Bormann vivía.  Se formalizó una denuncia y en total se distribuyeron 200.000 carteles con su nombre y se le conminó durante 4 semanas a través de las emisoras de radio de las 4 zonas de ocupación a que se presentase ante los tribunales. No apareció . Pero al dictar sentencia los jueces en aquel descomunal proceso se le condenó a muerte en rebeldía bajo gravísimas acusaciones: Crimenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

El juego del escondite emprendido por el destino cuadraba de un modo especial con la oscuridad y poca transparencia con que actuó Bormann respecto de todos cuando aún vivía.  Entre bastidores supo mover los hilos que le convenían.

Todos le temían y odiaban.  No tuvo amigos. " un par de palabras de Hitler de recriminación contra Bormann y todos los enemigos de este se le habrían echado al cuello", comentaría más tarde Speer. Pero jamás aparecieron estas palabras críticas en boca de Hitler.  Muy al contrario. Expresiones como " para ganar la guerra necesito a Bormann"  o  " Quien vaya contra Bormann va contra mi",  eran auténticos venenos que luego utilizaba Bormann para emponzoñar sus dardos.

Desde luego nadie como Bormann había logrado penetrar en la mentalidad de Hitler ni captar como él el principio de poder,  actuando en consecuencia.  

Por otro lado entendió que un dictador necesita entorno de sí de un cierto clima de intrigas, rivalidades, de un cierto " caos " interminable para darle ocasión de ejercer su poder sin menoscabo ni peligros.  El funcionario sabía tocar bien ese teclado.  Cuando los notables, enfundados en sus uniformes  y cubiertos de medallas,  trataban de minarse el terreno mutuamente,  Bormann se ocupó de encizañar a unos contra otros,  se mezcló en sus asuntos privados - con una aparente indulgencia confidencial- y supo aprovechar cualquier situación de debilidad para hacer valer su opinión ante Hitler.

Este tipo de gente apenas ofrece una biografía delimitada.  Justamente lo confuso, lo sin perfil, la penumbra, es un campo ideal de actuación. De este modo los peldaños vitales de Bormann, un poderoso sin carrera, se sucedieron vertiginosamente:

Nació el 17 de junio de 1900 en Halberstadt, hijo de un funcionario de correos y antiguo sargento primero. En los tiempos de Weimar militó en la derecha radical y tomó parte en un asesinato. En 1924 se vio obligado a cumplir un año de cárcel.  Más tarde sería condecorado por Hitler con la medalla de la orden de la sangre:  triste ironía.  El instigador del crimen fue Rudolf Hoess, que veinte años después sería tristemente célebre como comandante del campo de concentración de Auschwitz.

Continuará.

Fuente " El tercer Reich" pags 472, 473.

El 1 de mayo de 1945 Bormann se despidió de su secretaria, Else Krüger con estas palabras: " En fin, adiós. Esto ya no tiene mucho sentido.  Lo intentaré pero estoy seguro de que no podré cruzar "

Las cirscunstancias parecen haberle dado la razón a Axmann.

No lejos del lugar, en el que Axmann vió los cadáveres,  encontraron algunos obreros el 7 de diciembre de 1972 (un mes antes de yo nacer), los restos de dos esqueletos. Uno de ellos debía pertenecer a un hombre corpulento ( Stumpfegger medía 1,90 de altura) y el otro a un individuo mas bien bajo ( Bormann tan sólo medía 1,68).

Las sospechas de la policía criminal se orientan precisamente hacia esta suposición,  que enlazaría con lo dicho por Axmann.  En consecuencia se llamó a Berlín al Doctor Echtmann, de Benshein, que fué el dentista de Bormann. Este reconoció sin dudas las coronas  que había aplicado al lugarteniente de Hitler. En la cuenca correspondiente al ojo derecho se apreció también una marca producida por un grave accidente de automóvil.

Todavía se observó un cuarto indicio: Restos de cristal en las mandíbulas y residuos de una cápsula de veneno. Al parecer los fieles servidores de Hitler, al igual que su jefe, se habían visto sin salida posible.

Ya no existe duda alguna de que Bormann murió. El tribunal de Berlín número I ( número de acta I/1483 Nº 29.223 )  extendió una declaración de fallecimiento el 24 de julio de 1954 y el " caso Bormann" quedó cerrado en el despacho del fiscal del estado, en Francfort.  Quién se empeñe en creer que continuó con vida en cualquier parte del mundo no se atiene a la relidad. La sombra de Hitler solamente fue autónoma durante 30 horas.


Autor: nuerma-88, 08/Oct/2009 19:09 GMT+1:



 

Fotografía de Martin Bormann         

Autor: nuerma-88, 08/Oct/2009 19:42 GMT+1:



 

Rara imagen de un jóven Martin Bormann,( detrás del Führer)  todavía subordinado a Rudolf Hess, luciendo ( al igual que Adolf Hitler y el oficial de detrás, la dorada insignia en forma de águila del " Reichparteitag  1933 " . La primera multitudinaria concentración del partido nacionalsocialista en el año de la victoria celebrada en Nurmberg.

A la derecha de Hitler está Ernst Röhm al que Heinrich Himmler estaba subordinado en aquellos tiempos. Si bién esta subordinación no duró mucho debido a "la noche de los cuchillos largos" que tuvo lugar  la noche del 31 de julio de 1934. El sucesor en el mando de las SA sería el jefe de la policía de Hannover, Victor Lutze.


Autor: nuerma-88, 09/Oct/2009 09:51 GMT+1:



 

 

Martin  Bormann supo navegar en el mar de competencias y atribuciones de que constaba el aparato de poder de Hitler, logrando incrementar el poder del partido respecto del estado, los militares y de las s.s

El técnico agrícola Bormann, intendente en Mecklemburgo, entró en el partido nazi en 1927 con el número 60.508 y se casó en 1929 con Gerda Busch, de veinte años, hija de un comandante colaborador cercano a Hitler. Este fue el testigo de la ceremonia nupcial. Gracias a esta vinculación, Bormann tomó contacto con Hitler. El hijo mayor fue apadrinado por el futuro Führer. Bormann tuvo otros 9 hijos de este matrimonio.

La carrera de Bormann fue fulminante a partir de este momento: Jefe de prensa de Gau, jefe de distrito, encargado de negocios del gau de Turingia...Se reveló sobre todo muy capaz en cuestiones relacionadas con el dínero y la administración. En 1930 creó una especie de caja de seguros para auxiliar a los camaradas que resultasen heridos en los combates callejeros o en interiores.  Los excedentes de este depósito fueron a cubrir otos objetivos del partido y sacaron a Hitler de más de un apuro.

El reconocimiento de Hitler hacia el activo funcionario fue en aumento cuando éste le proporcionó dos fuentes más para reunir dinero: la " cuestación  de la industria alemana para Adolf Hitler" ( oferta de los empresarios para el crecimiento económico) y la participación en el precio de los sellos de Hitler (basada en el derecho de autor por reproducción de la propia imagen)

En 1933, Bormann se convirtió en jefe de despacho del lugarteniente de Hitler,  Rudolf Hess.  Cuando el lugarteniente de Hitler,  por razones idealistas pero también por enredos,  voló a Inglaterra el 10 de mayo de 1941,  se hizo pública una tajante órden del Führer:  " La función de lugarteniente del Führer,  dejará de llevar inherente la de canciller del partido. Ésta quedará supeditada a mi persona.  El jefe de este negociado seguirá siendo como hasta ahora, Martin Bormann".  El puesto de lugarteniente quedaba, pues,  reducido a la inoperancia.  Aparentemente la función de Bormann se vería disminuída, pero en realidad continuó ejerciendo toda su actividad anterior, sólo que ahora podía actuar en nombre de Hitler. Dos años después Bormann ostentaría el título de "secretario de Hitler", que le dotaba de un poder oficial hasta el punto de que podía llegar a zonas de actuación ajenas al propio partido. De hecho era él quien llevaba los asuntos del Reich y se mostró especialmente activo en la política respecto a los pueblos eslavos y los judíos..

Era un maestro en política de despachos y supo actuar sin hipotecar la confianza con que contaba ante el señor al que servía. Bormann acumulaba noticias sin cesar  y retuvo firmemente cada manifestación pública de Hitler ( para lo cual contrató también a colaboradores). Sabía perfectamente variar el tema o cambiar la conversación hacia los puntos predilectos del Führer e interpretar la opinión de Hitler en cada momento: Las materias , nombres y datos eran cuidadosamente anotados y clasificados por él en las correspondientes actas, de modo que estaban a mano en cada momento. "Así se convirtió Bormann en la memoria de Hitler" ( Baldur von Schirach ).

No debe extrañar , pues, que Hitler no tuviera más que palabras de alabanza para aquel trabajo de mecánica fría y liberadora que desarrollaba su secretario  " Yo sé que Bormann es brutal- comentó Hitler en cierta ocasión- pero todo lo que emprende tiene sentido y puedo confiar en que mis órdenes se aplicarán inmediatamente por encima de todas las dificultades"

El estilo de vida de Bormann estaba perfectamente amoldado al mundo de barracones y bunkers de Rastenburg, Vinnitsa y Berlín a última hora. Cuando su patrón hacía de la noche día, allí se encontraba su aplicado colaborador, su omnipresencia parda.

Habría que pensar que esta implacable dureza de vida solamente podría ir apoyada en una concepción fanática, pero tal suposición aislada no es exacta. De un modo muy distinto que Himmler,  que se sentía partícipe de un mesianismo pseudogermánico, Bormann encontraba su compensación única en satisfacer su ambición, el radicalizar el estado desde dentro  y convertirse en su verdadero motor secreto. Su convencimiento ideológico libre de objetivos partió en gran medida de su mujer, que propuso a su marido con toda seriedad, llevar adelante un matrimonio a tres ( correspondencia íntima que expondré en otro post y que resulta impresionante), una vez se enteró de un enredo amoroso de Bormann con una actriz a principios de 1944.  En la fase final y apocalíptica de la guerra alcanzó Bormann el último peldaño del reconocimiento de Hitler.  Le llamó  " mi camarada más fiel" en su testamento del 29 de abril.  Al tiempo le nombraba su albacea, designándole para el cargo de  " ministro del partido" en el futuro gobierno de Dönitz.

Bormann, que tenía entonces 44 años, abrigaba sin embargo serias dudas de que tal Ministerio del partido no fuese otra cosa que pura ficción sin un contenido real y desde luego no se equivocó en sus predicciones.

  Autor: nuerma-88, 09/Oct/2009 18:53 GMT+1:



 

 A continuación transcribo una sorprendente correspondencia entre Bormann y su esposa.

La mujer de Bormann se propuso crear un "matrimonio de emergencia popular" con tres personas, cuando se enteró de que su marido mantenía relaciones íntimas con una actriz. Ofrezco aquí dos pasajes de la correspondencia matrimonial. No sé si es para reirse pero es turbadora.  Lo escrito en mayuscula y entre paréntesis son anotaciones de Bormann cuando envió a su mujer la correspondencia para que la encuardernara.

 CARTA DE MARTIN BORMANN:

Mi querida chiquita:  No sabes que contento me puse. Me pareció tremendamente atractiva. A pesar de su resistencia la besé sin pararme en barreras y la envolví con mi alegría incontenible. Me enamoré perdidamente de ella.  Me las he arreglado para poder ir a verla siempre que he tenido ocasión y hasta he vencido su resistencia.  Ya conoces la fuerza de mi voluntad y puedes imaginarte que M. no íba a resistírseme mucho tiempo.  Ahora ya es mía.. Soy inmensamente feliz:  Estoy doblemente casado.  Al menos me siento así.  ¡ Oh, cariño, no puedes imaginarte qué feliz soy con vosotras dos juntas!

En verdad el cielo me ha hecho muy feliz.

RESPUESTA DE SU MUJER:

Querido papá:   Sería una lástima que una chica tan maravillosa como ella no pudiera tener hijos.  En este caso tienes que hacerte a la idea de que en una año deberá tener M. un niño y luego yo, de modo que tu tengas siempre una mujer. ( !QUE OCURRENCIA ! ) .  Luego reuniremos a todos nuestros hijos en la casa del lago y podremos vivir todos juntos, de modo que la mujer que no esté embarazada pueda estar contigo en  Obersalzberg o Berlín.  ( ESTO NO MARCHA NUNCA BIEN,  AÚN CUANDO LAS DOS MUJERES FUESEN LAS MEJORES AMIGAS DEL MUNDO. LO MEJOR ES QUE CADA UNA SE QUEDE EN SU SITIO. LAS VISITAS ESTÁN BIEN PERO CON LIMITACIONES). Tan sólo me preocupa si no habrás aterrorizado a la pobre chica con tus maneras impetuosas, ( AL PRINCIPIO DESDE LUEGO). ¿ Te ama ella realmente ? ( CREO QUE ME AMA MUCHO AUNQUE NATURALMENTE NO ES UN AMOR PROFUNDO COMO EL NUESTRO. QUINCE AÑOS DE JUVENTUD, UNA  RICA  EXPERIENCIA  EN  COMÚN  Y  DIEZ  NIÑOS PESAN  MUCHO) . Dices en tu carta que ahora te sientes felizmente casado por dos veces. Cariño,  ¿ te ama realmente hasta el punto de sentirse casada contigo y te será siendo fiel aunque no pueda llevar tu nombre? (ESTO SOLAMENTE LO PUEDE DECIR EL TIEMPO)Sería una cosa buena el que después de la guerra se aprobase la ley de que los hombres sanos y valiosos pudiesen tener dos mujeres.( EL  FÜHRER  TIENE  LOS  MISMOS  PLANES.)

Increíble pero cierto.

Fuente "El Tercer Reich". Noguer. Tomo 4 pag 475.


Autor: nuerma-88, 09/Oct/2009 21:47 GMT+1:



 

La prolífica esposa de Bormann fue honrada por Adolf Hitler con la medalla de honor de la madre alemana por haber tenido más de nueve hijos. Existían tres categoría de esta orden.: Bronce, por haber tenido entre tres y cinco hijos, plata por mas de cinco hijos y la versión oro por 9 o más hijos.

Con esta bonita medalla, Hitler trataba de incentivar a las mujeres a tener el mayor número de descendencia posible. En gran parte debido a las enormes pérdidas de hombres que sufrió Alemania en los frentes.

 


Autor: nuerma-88, 12/Oct/2009 16:40 GMT+1:



 

EN NINGÚN CASO UNA EDUCACIÓN SUPERIOR

CON  VISTAS  A  LA  REAFIRMACIÓN  DEL  PODERÍO  ALEMÁN  EN  EL ESTE,  BORMANN  FORMULÓ  ALGUNOS  CONCEPTOS  QUE  SE  APOYABAN  EN  UN  RÉGIMEN  DE  AUTÉNTICA  ESCLAVITUD.

Sólo podemos tener interés en que estos rusos o los llamados ucranianos no se multipliquen tan profusamente. Algún día esta tierra rusa será colonizada por los alemanes.

Por este motivo la población no alemana no debe recibir una educación superior .  Si cayésemos en este error no sé si podríamos superar la resistencia. Se les debe dar escuelas,  desde luego,  por las cuales habrán de pagar si quieren asistir a las clases, pero en ellas no debe enseñarseles más allá de los signos de circulación.  El contenido de las lecciones de geografía deberá limitarse a decirles que la capital del Reich es Berlín y que todos deben ir una vez en su vida una vez a la capital alemana...

Si las chicas y mujeres de los territorios ocupados en el Este optan por el aborto, nada hay que objetar. En ningún caso los juristas alemanes deben oponerse a este hecho.  El Führer es de la opinión de que deberá fomentarse en estos territorios la oferta de métodos anticonceptivos.  No podemos tener interés de que aumente la población no alemana...

Por ello no debemos impartir asistencia a la población no alemana en los territorios orientales ocupados.  Y nada de vacunar a la población alemana o medidas sanitarias parecidas.

En ningún caso debe recibir la población no alemana una educación superior. Debe bastar en cambio, según el criterio del Führer  , si la población no alemana- incluso los llamados ucranianos- aprenden a leer y escribir.

En ningún caso podemos permitirnos instigar a la población no alemana cualquier conciencia de dominio.  Es absolutamente necesario lo contrario.

Los eslavos deben trabajar para nosotros.

En tanto no los necesitemos deberán ir muriendo.  Son,  por lo tanto , superfluas las medidas de protección sanitaria y las vacunas.  No es deseable la fecundidad de los eslavos. Les dejaremos la religión como instrumento de distracción.  Como alimento solamente podrán recibir lo indispensable.

Nosotros somos los señores y, por lo tanto,  somos los primeros.

Fuente : " El tercer Reich" Tomo 4. pag. 473.


Autor: nuerma-88, 12/Oct/2009 23:02 GMT+1:



 

Recuerdos del hijo mayor de Martin Bormann: Adolf Martin Bormann.

Este hombre, ya octogenario, fue el primer hijo del que ya he comentado fue un personaje clave en el desarrollo del Tercer Reich y mano derecha de Hitler. Fue apadrinado en su bautizo por el mismo Führer y su padre le llamó Adolf en honor a éste. Aunque según comenta nunca le llamaron Adolf, sino Martin.

Perseguido por su pasado y el de su familia, Adolf Martin Bormann ha luchado toda su vida para encontrar la paz, Finalmente la ha hallado gracias a un psiquiatra israelí que ha sentado en la misma mesa a los hijos de los verdugos y a sus víctimas. Dolor junto a dolor.

Estamos en 1934. El pequeño Martin de 4 años está subido en el columpio de su jardín. Su padre le grita para que se pueda sentar su hermana Lise. ël lo hace pero la niña está demasiado cerca y el columpio le da en la cara. La sangre mana de su barbilla y el pobre chico sale corriendo a esconderse de la posible paliza que le pueda propinar su padre,. Durante horas permanece escondido en una carbonera cercana a su casa de Pullach, cerca de Munich. Cuando por fin vuelve a casa no sale de su asombro. Su padre no le hace nada "sólo me dijo que el miedo que me helaba las venas era suficiente castigo", rememora.

Martin ,de más de 74 años ya, cuenta esta historia con una ternura inquietante. Pero la frase final da una clave siniestra para comprender a atormentada " psique" de su padre. Los recuerdos de Martin sobre su progenitor se diluyen desde entonces, cuando Bormann , como muchos otros colaboradores de Hitler, se traslada a Berchtensgaden, el retiro bávaro de la élite nazi, para comenzar a engrasar la maquinaria bélica del Tercer Reich. La última conversación que tuvo con él fue cuando Bormann lo visitó en Feldafing, la escuela militar a donde lo había enviado. Martin tenía 13 años y después de 3 de instrucción y atiborrarse del "Mein Kampf" tenía una pregunta que hacerle.  ¿ Que es exactamente el nacionalsocialismo? , le preguntó mientras se despedían. La respuesta del padre fue simple y tajante: " el nacionalsocialismo es la voluntad del Führer y punto".

Un año después , mientras estaba en casa de visita,  Hedwig Potthast,  la secretaria y amante de Heinrich Himmler, le invitó a merendar junto con su madre " pasado un rato nos dijo que quería enseñarnos algo: el cuartito de Heinrich, lo llamaba. Lo que vieron allí los dejó espeluznados: " La habitación estaba amueblada con partes de cuerpos humanos. Había una silla cuyo asiento era una pelvis y las patas,  fémures y pies de una persona,  las pantallas de las lámparas estaban echas con piel humana...Era un niño y no me percaté de todo lo que vi, pero sí percibí el espanto de mi madre que me sacó inmediatamente de la habitación y, al llegar a casa, cogió una lámpara similar que le había regalado Himmler,  y que hasta entonces no supo de que estaba hecha y la tiró"

Recuerdos como éste han estado reprimidos en el subconsciente del hijo de Bormann gran parte de su vida. Incluso ahora cuando habla de ellos , lo hace con un tono de voz más bajo y calmado de lo habitual.  Cuando termina su relato se queda mirando , como intentando averiguar si su interlocutor entiende las dimensiones del horror que está relatando. Es imposible. Sólo los que sobrevivieron al régimen de terror de los nazis pueden.

Fuente XL Semanal revista online de actualidad.