Michel Hollard.

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Lu
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Guardia Pretoriano
Desde: 22 Ago 2010

Michel Hollard (1898-1993) fue un resistente francés, pero no un resistente cualquiera y, en todo caso, lo fue a nivel global, ya que estamos ante el hombre que salvó Londres. Hombre tremendamente intuitivo, consiguió crear la red de colaboradores Agir, muy efectiva y en estrecha comunicación con las autoridades británicas; a éstas informará de unas extrañas obras que los alemanes están llevando a cabo en la región de Auffray, a cuarenta kilómetros al norte de Ruan, se trata de rampas de lanzamiento orientadas hacia Londres en las que se pretenden botar cohetes autopropulsados con un gran radio de acción (V1) contra la capital británica.

 

Gracias a las informaciones de Agir, la RAF realiza reconocimientos fotográficos y localiza 69 ubicaciones, desde Pas-de-Calais a Cherburgo. Churchill da la orden para poner en marcha la operación Cross-bow: sitio descubierto, sitio destruido.

 

Sin embargo, los servicios secretos alemanes descubren a Hollard. Así, en febrero de 1944 lo detienen, lo interrogan y torturan y, tras conmutarle la pena de muerte, lo trasladan al campo de Neuengamme. Durante sus últimos coletazos, el Reich acelera su vertiginosa espiral represiva: de este modo, los prisioneros del campo son embarcados con intención de que se hundan los barcos y que todos perezcan. Así es, los bombarderos de la RAF atacan al convoy alemán y casi todos los prisioneros mueren asesinados o ahogados. Solo una treintena se salva, entre ellos Hollard.

 

En 1980, la reina madre recibe a una delegación de resistentes franceses y, como no podía ser de otro modo, Hollard, con su cruz del Distinguished Service Order, se encuentra entre los representantes. El diálogo entre la inteligente y carismática reina Elizabeth y Hollard transcurre en estos términos:

-Gracias, señor.

-Majestad, debo a su majestad el rey Jorge VI la atribución de esta rara distinción.

-Entonces, ¿usted es el coronel Hollard?

-Sí, majestad.

-¡El hombre que salvó Londres!

 

Saludos.