Es una película, la verdad, excelente, el reparto es soberbio con un muy adecuado Sean Connery en el papel de investigador fraile, bordándo su interpretación, como nos suele tener acostumbrados. La recreación histórica está muy llevada al detalle, los enfrentamientos entre las órdenes mendicantes y las órdenes que siguen la Regla de San Benito se encuentran reflejadas en el inicio de la película con bastante exactitud.